ABSTRACTO. Fabián Ríos Rubino, en la muestra “Rojo Frutilla”, en el Teatro GALA de Columbia Heights.
Dedicado al arte desde niño, Fabián Ríos Rubino expone sus trabajos en el hall del Teatro GALA
Por Maritza Gueler
El Tiempo Latino
“Creo que para ser artista se necesita un uno por ciento de talento y un 99 de trabajo”, afirmó con absoluta convicción Fabián Ríos Rubino, quien acaba de inaugurar una muestra de sus pinturas en el Kreeger Art Walk del Teatro GALA. “Aquí aprendí que el artista es quien hace arte, no quien sólo piensa en cómo hacerlo”, agregó.
La muestra “Rojo Frutilla”, que permanecerá abierta hasta el 11 de octubre, reúne gran parte de sus nuevas pinturas, acrílicos no figurativos. El nombre, hace referencia a las fresas, y especialmente a las que se cultivan en la zona de Santa Fe, Argentina, donde nació el pintor.
Desde que era niño siempre quiso pintar pero no creía tener el talento para ser artista. Una vez instalado en Washington, ciudad a la que llegó cuando tenía 28 años, comenzó a descubrir que el arte es un trabajo diario, y que sólo se trata de “fortalecer el hábito, de no pensar demasiado, de priorizar el oficio, y de hacerlo algo sagrado para uno”.
Cuando era adolescente, Rubino, de 41 años, comenzó a estudiar arte en Santa Fe, luego, como muchos provincianos, se instaló en Buenos Aires en busca de otras oportunidades. Después decidió estudiar en la Escuela Internacional de Cine y TV, en Cuba.
Hoy, algunas de sus pinturas forman parte de colecciones privadas en Washington, Baltimore, Miami, Buenos Aires y Milán.
Rubino trabaja manteniendo el sitio web de la embajada argentina en Washington, un sitio que diseñó desde cero hace ya 10 años.
“Fuera de mi horario en la embajada, hago el esfuerzo diario de pintar. Para mí es fundamental ponerme mis pantalones de trabajo porque que si no lo hago siento que no estoy al cien por ciento con la pintura”.
Tiene como norma eliminar distracciones como el televisor o internet, y ponerle límites “sanos” a los amigos y a la familia.
Su pintura apunta a un lenguaje universal, y él mismo insiste en no ponerse “etiquetas”.
“‘Yo ya no pertenezco a ningún ismo. Me considero vivo y enterrado’, dice el cantautor argentino Fito Páez, y yo pienso igual”, afirmó.
“Pinto para mí, y porque lo peleo, puedo darme el espacio de intimidad conmigo mismo que sólo me da la pintura. Mi obra es fundamentalmente abstracta porque así intuyo que tiene que ser. Si tiene algo de hispanidad, no siento que sea mi trabajo exacerbar o esconder esa cualidad”.
Rubino considera que sus pinturas son como la foto de una emoción, e imagina que en el futuro, cuando alguien mire su trabajo quizás lo entienda mucho mejor de lo que él se entiende a sí mismo. “Pero además, tal vez se pueda dar una mejor idea de lo de lo que fue vivir hoy acá”, dijo.
La muestra está abierta de jueves a domingo en el Teatro GALA, 3333 14th St, NW, DC. Informes: 202-234-7174.
2200 Wilson Blvd., Suite 201, Arlington, VA 22201
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