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Continúa el debate sobre el VIH/Sida


Paula Andaló | 8/8/2012, 1:25 p.m.
Continúa el debate sobre el VIH/Sida
César Núñez, director regional de ONUSIDA para Latinoamérica, quiere una región sin VIH infantil. | Paula Andaló

Los hispanos dijeron presente en la XIX Conferencia Internacional de Sida que culminó el viernes 27 en DC. Y una de sus voces más elocuentes fue la del doctor César Núñez, director regional para Latinoamérica de ONUSIDA, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida. En la región, 1,3 millones de personas viven con VIH/Sida y se registran cerca de 100 mil nuevas infecciones cada año.

—¿Cuál es el desafío más importante en Latinoamérica?


—En 2011 nacieron 2.000 bebés con VIH, trasmitido por sus madres. Esta cifra es inadmisible y hay que reducirla a cero, ya que hace tiempo existen medicamentos para prevenir la trasmisión vertical, de madre a niño. La prueba de VIH debería ser obligatoria para toda embarazada.

—¿Es una decisión política o de salud pública?


—Ambas. Además hablamos de países, la mayoría en Latinoamérica, que tienen los programas nacionales y los recursos para hacerlo. Y que entregan medicamentos gratis. O sea, es un número reducible a cero. No deben nacer más niños seropositivos.

—¿Si tuviera que destacar los grandes temas de esta conferencia, cuáles destacaría?


—Se han presentado muchas innovaciones en tratamientos para mantener controlada la infección, algo que aporta mucho al concepto de erradicación de la epidemia. Hoy más que nunca se reaviva la idea de que tratar, y tratar en forma temprana, hace que el VIH se debilite. En esta conferencia se reforzó la idea de que el tratamiento es una forma de prevención.

—Cuál es la tendencia de la epidemia en Latinoamérica?


—La mayor tasa de incidencia de casos se sigue concentrando en hombres que tienen sexo con hombres. Las encuestas realizadas entre grupos de hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y que viven en zonas urbanas encontraron una prevalencia del VIH de al menos un 10 por ciento en 12 países de la región. Sin embargo, en las comunidades “trans”, de transgéneros, la epdemia se ha disparado: en Argentina, por ejemplo, el 34 por ciento de las personas “trans” son portadoras del VIH. Es una comunidad sobre la que hay que trabajar mucho.

—¿Hubo información sobre transgéneros y VIH en esta conferencia?

—Por primera vez, la comunidad “trans” se presentó en una conferencia internacional de Sida como un grupo separado de la comunidad gay, lo que le dio mayor visibilidad como comunidad pero también puso sobre la mesa las necesidades específicas de salud pública y en atención médica que tienen.

—En esta conferencia se volvió a mencionar la palabra cura. ¿Usted que piensa?


—Creo que es a lo que apuntamos todos los que venimos trabajando en el campo del VIH/Sida desde hace décadas. Pero hay mucho trabajo por hacer para cercar al virus en acceso a tratamientos, expansión de programas nacionales de medicamentos, mejorar la adjudicación de fondos. Y promover la realización del test de VIH, paso esencial para, en caso de ser seropositivo, comenzar a tratarse.

—¿Cómo está afectando a la mujer esta epidemia?


—Aunque el VIH sigue impactando más fuerte, como dijimos, en las comunidades gay y “trans”, el estigma de la marginación social y la violencia de género siguen siendo aliados terribles de la expansión del virus. Hemos visto el aumento de casos en mujeres contagiadas por sus parejas. Empoderar a la mujer y estimular la llegada a un servicio de salud es fundamental.

—¿Cuál es el rol de los gobiernos en esta lucha?


—Aunque las naciones de la región han promovido leyes que protegen contra la discriminación, aún hay violencia vinculada a la elección sexual: en Centro y Sudamérica hubo 122 asesinatos de transgénero sólo en 2010.Hay que educar para prevenir la discriminación. Y trasladar los logros científicos a la práctica de manera más eficaz.