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Muchos en el área esperan el fin del mundo

Redacción/EFE | 12/1/2012, 5:56 p.m.
Muchos en el área esperan el fin del mundo
La pintura de Rubens, que se exhibe en el Museo del Louvre, en París, representa una imagen de la batalla final. | Wikimedia Commons

Algunos "preparacionistas" esperan el colapso de la sociedad y otros el fin del mundo, pero millones de ellos en Estados Unidos se aprestan para una calamidad que, según creen, podría ocurrir en unas tres semanas.

Los "preppers", como se les llama en EEUU tienen hasta su propio "reality show" nada menos que en el canal de National Geographic, y muchos de ellos vinculan sus expectativas con el calendario maya y el 21 de diciembre.

La red Piedmont Virginia Preppers explica en su portal, con precisión y jerga técnica, que las catástrofes pueden ir desde "WWL", la sigla en inglés para un mundo sin leyes tras la debacle social y económica, hasta TEOTWAWKI, o "el fin del mundo tal como lo conocemos", el apocalipsis.

En medio puede ocurrir un SHTF -sigla que corresponde, literalmente, a "la ... salpica desde el ventilador"- que es algún desastre de carácter regional como un huracán, una gran inundación, o disturbios y motines.

Los "preparacionistas" que esperan un descalabro del gobierno y las instituciones sociales acumulan alimentos, medicamentos, herramientas, linternas, baterías y, por supuesto, armas y munición. Los que esperan un colapso económico y financiero acaparan monedas de oro, compran tierras, fertilizante, semillas.

Y los que, por sus creencias religiosas, esperan el fin del mundo guardan todo lo mencionado sin que expliquen muy bien con qué propósito, dado que todo habrá terminado. Los agentes del apocalipsis, según este sector de preocupados, incluyen una supertormenta solar, el impacto de un meteorito gigante y la subida de los niveles del mar.

La reciente recesión económica, la crisis en 2011 en torno al límite de la deuda de EEUU, y la retórica alarmista que precede al "precipicio fiscal" que supuestamente ocurrirá a fin de este año, han reforzado las aprensiones de otros preparacionistas.

"Hay numerosos acontecimientos que podrían crear una situación en las ciudades donde las revueltas civiles son muy probables", dijo al diario The Washington Post el representante republicano en la asamblea legislativa del Estado de Maryland, Roscoe Bartlett.

Bartlett, científico, ingeniero y granjero, tiene su propia cabaña en los bosques de Virginia Occidental, donde tiene generadores de electricidad, alacenas con alimentos y medicamentos.

En las librerías -las pocas reales que subsisten y las virtuales que se han multiplicado- abundan las secciones de manuales de supervivencia con instrucciones para hacer fuego, primeros auxilios, orientación y defensa.

"La sociedad es frágil y algo ocurrirá", dijo al canal FOX8 de Cleveland (Ohio) Tom Laskowski, quien dirige una "escuela de supervivencia" en Seven Hills llamada "Destrezas nativas del Medio oeste".

"Hay gente preocupada por lo que pueda ocurrir, aunque nadie sabe qué ocurrirá", añadió Laskoski quien recomienda que los preocupados almacenen comida y agua para sustentarse por unos tres a seis meses.

El temor al cataclismo ha resultado un buen negocio para las tiendas de armas, equipos de campamento y alimentos enlatados, al igual que para pequeñas empresas como Practical Preppers, de Carolina del Sur, especializada en la construcción de refugios subterráneos y el "asesoramiento en seguridad", que es básicamente el consejo para la compra de armas.

Uno de los socios de la firma es Scott Hunt, un ingeniero y ex pastor de una congregación cristiana independiente, que describe su función como "la labor aburrida de la infraestructura", y el otro es David Kobler, veterano del Ejército con experiencia en el combate urbano en Irak.

El portal de Practical Preppers explica que "la instrucción, la experiencia y las destrezas de Hunt y Kobler se complementan cuando se trata de la preparación para sobrevivir a desastres cataclísmicos, desde huracanes devastadores a crisis prolongadas como un ataque electromagnético, que podría destruir nuestra infraestructura tecnológica, paralizar al gobierno y causar el colapso del orden social".

Sin embargo, Practical Preppers no indica cuál es la preparación adecuada para sobrevivir al fin del mundo.