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Conservadores urgen una reforma migratoria


EFE | 12/4/2012, 4:04 p.m.
Conservadores urgen una reforma migratoria
El fiscal general de Utah, Mark Shurtleff. | EFE

Washington- Empresarios, líderes religiosos y representantes de la ley, en su mayoría conservadores moderados, se distanciaron el martes 4 de diciembre de la "radicalidad" de algunos sectores del Partido Republicano e instaron a sacar adelante una reforma migratoria.

Abogados, policías, granjeros, pastores evangelistas y un obispo católico reunidos en el Foro Nacional de Inmigración coincidieron en señalar que la situación actual de los inmigrantes irregulares en EE.UU. es una "anormalidad" legal, económica y moral.

Por ello, los participantes en el foro, urgieron al Congreso a "aparcar diferencias" y solucionar el problema.

"Hemos fallado aceptando que una minoría opinase por la mayoría, cuando la mayor parte de los estadounidenses, conservadores o progresistas, son partidarios de la reforma migratoria", aseguró en su intervención el Fiscal General de Utah, Mark Shurtleff, miembro del Partido Republicano.

"Quienes, en las pasadas elecciones, apostaron por posiciones extremistas, tanto si optaban a cargos locales como federales, perdieron", insistió Shurtleff, para quien los conservadores deben abandonar el "radicalismo" del Tea Party y "regresar" a posturas más moderadas en cuestiones como la inmigración.

En las pasadas elecciones presidenciales, el presidente Barack Obama ganó la reelección gracias, en parte, al 71 % de apoyo entre los votos de la comunidad hispana, una de cuyas principales exigencias es una reforma integral del sistema migratorio.

"Si, mediante la aprobación de una reforma, logramos aparcar el debate migratorio, los republicanos podrían centrarse en cuestiones en las que tradicionalmente son mucho más cercanos a los hispanos", indicó el teólogo y editor Jim Wallis, en referencia a asuntos como la defensa de la familia o los valores cristianos.

"Los cambios sólo se producen cuando se aceptan dos cosas: las implicaciones morales de aquello que se quiere cambiar y el sentido común. En este caso, ambas indican que es necesaria la reforma migratoria", apuntilló Wallis.

El obispo católico de Sacramento (California), Jaime Soto, y el presidente de la Comisión para la Libertad Religiosa de la Convención Bautista del Sur, el doctor Richard Land, coincidieron también en destacar los imperativos éticos de la reforma.

"La inmigración es una cuestión de humanidad y de moral, ¡la propia iglesia católica en EE.UU. es una iglesia inmigrante!", indicó el obispo.

Por su parte, Land afirmó que, al tratarse de un asunto que afecta la moralidad, "la gente está mucho más adelantada que sus representantes políticos" y criticó que "tanto la derecha como la izquierda" hayan usado el debate migratorio para obtener "réditos electorales a corto plazo".

"Los republicanos quieren contentar a su sector más extremista y por ello torpedean la reforma, mientras que a los demócratas ya les va bien que el debate siga abierto y tenso, pero sin llegar a una solución, puesto que así se aseguran el voto hispano", concluyó.

Desde el sector empresarial, también se urgió al Congreso y a la Casa Blanca a elaborar una reforma que, según los empresarios, facilitará la contratación y regularizará la situación de los empleados hispanos.

"Las propias leyes del libre mercado requieren una reforma migratoria", indicó la economista en jefe de la Cámara de Comercio de Salt Lake City (Utah), Natalie Gochnour, quien aseguró que su estado "ya reconoce el valor económico que aportan los inmigrantes" y que ahora es el turno de que el Congreso "haga lo mismo" para el conjunto de EE.UU.

También el granjero Sheldon Brown, propietario de la granja Woody Hill, en el estado de Nueva York, explicó cómo durante los últimos quince años ha contratado mano de obra inmigrante, a la que calificó de "leal y trabajadora", por lo que pidió una reforma que permita dar seguridad a sus empleados.