Quantcast
El Tiempo Latino
2:33 a.m. | 8/2/2014 | 68°

El letrero de Hollywood brilla gracias al trabajo latino


EFE | 12/5/2012, 9:51 a.m.
El letrero de Hollywood brilla gracias al trabajo latino
Fotografía tomada el martes 4 de diciembre, al letrero de Hollywood durante la rueda de prensa celebrada al estreno de su nueva cara después de más de dos meses de restauración. | EFE

Los Ángeles.- El letrero de Hollywood estrenó el martes 4 de diciembre lavado de cara después de más de dos meses de restauración, un trabajo intenso que corrió a cargo de un grupo de veteranos pintores latinos dispuestos a ensuciarse las manos para que el símbolo de la meca del cine reluzca como nuevo.

Colgados de arneses, azotados por el viento y a merced del sol californiano, Víctor Galindo y su equipo hicieron de cirujanos de espray y brocha gorda para quitarle unos años de encima a las icónicas letras que tantas veces habían visto de lejos y nunca imaginaron que se convertirían en parte de su vida.

"Se siente uno contento, da como orgullo. Tengo desde chiquito mirando el letrero... (aunque) yo quería venir a pasearme, no quería venir a trabajar", aseguró Galindo a Efe en una entrevista realizada a los pies de la "W" antes de darle a la consonante los últimos retoques.

A sus 37 años y con casi dos décadas de profesional, este capataz natural de Tijuana (México) fue el encargado de comandar la tarea sobre el terreno donde hoy le acompañó Juan Reyes, de 26 y más de seis años en un oficio que le ha permitido tener "una experiencia única".

"No mucha gente puede acercarse tanto a las letras", comentó el joven hispano, cuya familia procede de El Paso (Texas).

El acceso hasta la base del emblema angelino, ubicado en terreno público, está prohibido y vigilado, aunque no faltan quienes se atreven a transgredir la ley por senderos empinados para tocarlo.

Esta situación hizo que para la decena de latinos afanados en esa tarea, la mayoría de origen mexicano y salvadoreño pero criados en Los Ángeles, ese encargo laboral fuera "algo muy grande", según dijo Galindo, y no solo emocionalmente.

El letrero de Hollywood tiene una altura equivalente a una vivienda de cuatro pisos y una longitud de 137 metros. Para completar el trabajo se necesitaron nueve semanas y dos toneladas de pintura.

Se trató de la mayor restauración del símbolo en casi 35 años y para ello hubo que decapar cada una de las letras hasta llegar al metal oculto bajo 10 capas de pintura deteriorada. Después, se aplicó un producto anticorrosión y dos manos más pintura.

Desde The Hollywood Sign Trust, entidad sin ánimo de lucro que vela por el mantenimiento del ahora lustroso cartel, se confía en que este arreglo deje las letras relucientes durante los próximos siete años.

"Más adelante habrá que ponerle un poco de maquillaje, aunque no tendremos que volver a rascar hasta el metal", afirmó Chris Baumgart, el presidente de esa organización, quien confirmó que la puesta a punto del letrero sirvió para constatar que "estructuralmente está en una condición excelente".

El icónico cartel fue levantado como "Hollywoodland" en la ladera del monte Lee, en lo que ahora forma parte del parque Griffith, en 1923 como un reclamo inmobiliario que en los años sucesivos se transformaría en un lugar de interés turístico asociado a la industria del cine.

Su historia, como toda buena película, no está exenta de drama. En 1932 una joven actriz, Peg Entwhistle, se suicidó saltando desde lo alto de la letra "H" y en la década de 1940 el símbolo entró en una severa fase de deterioro hasta que en 1949 la ciudad de Los Ángeles decidió restaurarlo.

Fue entonces cuando perdió su terminación "land" para quedar como Hollywood.

Nuevamente en 1978 fue necesario que las autoridades, con el apoyo de famosos como el cantante Alice Cooper o el millonario fundador de la revista Playboy, Hugh Hefner, intervinieran para conservarlo tras una plaga de termitas y algunos incendios.

Se decide reemplazar las viejas letras de madera por unas nuevas metálicas y la ciudad se queda sin su cartel durante tres meses.

Desde entonces, el cartel mira firme a Los Ángeles desde su atalaya donde cumplirá 90 años en 2013, ahora con una nueva cara, a merced de la naturaleza y las películas apocalípticas que tanto disfrutan destruyéndolo.