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Obama visita Connecticut tras la masacre


EFE | 12/16/2012, 10:44 a.m.
Obama visita Connecticut tras la masacre
El presidente Barack Obama se limpia las lágrimas el viernes 14 de diciembre cuando habló de la masacre de Connecticut que dejó a 20 niños muertos. El domingo 16 visitó a las familias. | AP

El presidente estadounidense, Barack Obama, viajó el domingo 16 de diciembre a la pequeña ciudad de Newtown para reunirse con las familias de las víctimas de la matanza escolar del viernes, en la que un tirador mató a veinte niños y seis adultos antes de quitarse la vida.

El objetivo del presidente es "acompañar a las familias de aquellos que han perdido la vida y agradecer a los primeros en responder" a la tragedia, según explicó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

"El presidente hablará también en una vigilia de diversas confesiones por las familias y las víctimas así como por las familias de los alumnos de la escuela primaria Sandy Hook", que está prevista para las 19:00 hora local (00.00 GMT del lunes).

Antes de la vigilia, Obama se reunirá en privado con las familias y con los servicios de emergencia.

Tras el tiroteo del viernes, Obama se dirigió al país visiblemente emocionado y, sin poder contener algunas lágrimas, dijo en una declaración en la Casa Blanca que se van a tener que "tomar medidas significativas para prevenir futuras tragedias" como ésta.

"Hemos sufrido demasiadas de estas tragedias en los últimos años", afirmó Obama , quien añadió que "no hay palabras" para calificar el dolor que todos los estadounidense sentían por la tragedia.

Tras las palabras del presidente, han surgido muchas peticiones a favor de medidas específicas para el control de la venta de armas de fuego.

Los alcaldes de Nueva York y Boston, Michael Bloomberg y Thomas Menino respectivamente, pidieron a Obama "un proyecto de ley que arregle este problema".

"Hacer llamamientos a acciones no es suficiente. Necesitamos acción inmediata. Hemos escuchado esa retórica antes. Lo que no hemos visto es liderazgo ni de la Casa Blanca ni del Congreso. Eso debe terminar hoy", afirmó Bloomberg, quien recordó en un comunicado que 34 estadounidenses mueren cada día por las armas de fuego.

En cuanto a la situación en Newtown, se espera que los investigadores divulguen durante este domingo nuevos datos sobre el autor de los disparos, Adam Lanza (20 años), y su madre, Nancy, a la que habría matado antes de acudir a la escuela.

El padre del joven, Peter Lanza, dijo en la noche del sábado que "no hay palabras para expresar lo rotos que estamos" tras saber que su hijo es responsable de la muerte de 27 personas, incluyendo su propia madre.

En una declaración difundida a la prensa, Peter Lanza aseguró que su familia está "afligida junto con todos los afectados por esta enorme tragedia".

"Estamos en un estado de incredulidad", añadió Lanza, que se divorció hace una decena de años de Nancy, un hecho que según algunos vecinos habría afectado a los dos hijos de la pareja.

La gran mayoría de los niños asesinados tenía seis años (16 de un total de veinte), según la lista divulgada de víctimas del tiroteo divulgada en la tarde del sábado por los autoridades.

Los otros cuatro niños tenían 7 años. Inicialmente, se había dicho que los pequeños muertos en el tiroteo indiscriminado de la escuela primaria Sandy Hook tenían entre cinco y diez años.

Todos los muertos recibieron varios impactos de bala de rifle, según explicó a la prensa el director de la Oficina Forense del estado de Connecticut, Wayne Carver, quien añadió que algunos sufrieron "heridas devastadoras".

Las autoridades ya habían considerado que Adam Lanza había tratado deliberadamente de matar al mayor número posible de personas, ya que hubo 26 muertos y solo una herida (la subdirectora de la escuela).

El autor de los disparos usó un rifle semiautomático Bushmaster 223 para cometer la matanza, a la que llevó también dos pistolas semiautomáticas, una Glock y una Sig Sauer.

Las tres armas estaban registradas a nombre de su madre, quien también tenía otros tres rifles de modelo antiguo y, según relataron habitantes de la ciudad, llevaba a sus dos hijos a prácticas de tiro.