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Hijo de españoles repara Catedral Nacional


12/18/2012, 2:27 p.m.
Hijo de españoles repara Catedral Nacional
Joseph Alonso, hijo de españoles, repara los daños que dejó el terremoto de 5,8 grados ocurrido en Washington en agosto de 2011. | EFE

Más de dos décadas después de que instalara el pináculo con el cual se completó la construcción de la Catedral Nacional en DC, el cantero mayor Joseph Alonso, hijo de españoles, repara los daños que dejó el terremoto de 5,8 grados ocurrido en Washington en agosto de 2011.

"La fuerza del terremoto subió por la estructura y estremeció particularmente las torres, que son las más altas en Washington", dijo Alonso, cuyo oficio aprendido de su padre es tan antiguo como las construcciones en piedra.

Los canteros, explicó, son quienes construyen las estructuras en piedra, a diferencia de los talladores de piedra cuyo oficio es más próximo a la escultura y cuyo arte se expresa en las 112 gárgolas, los 1.130 grotescos, los ángeles, bustos y otras decoraciones en los arcos y capiteles.

"La Catedral de San Pedro y San Pablo, que todos conocen como Catedral Nacional, es la sexta más grande del mundo, y la segunda de estilo gótico más grande en las Américas, después de la catedral de San Patricio en Nueva York", indicó Alfonso, de 51 años de edad, mientras guiaba el ascenso por una escalera de caracol de 58 pasos al techo de la torre más alta del edificio.

Y como Washington está, aproximadamente, en la misma latitud que la ciudad de León, en España, "cuando se hicieron algunos vitrales, los artistas del vidrio fueron a León para aprender sobre la luz y los colores", agregó.

La piedra fundamental de la catedral se colocó en 1907, durante una ceremonia a la cual asistió el presidente Theodore Roosvelt; Alonso instaló el último florón de pináculo en 1990, en presencia del presidente George H.W. Bush.

Aunque la congregación es episcopal, desde la Segunda Guerra Mundial y por designación del Congreso de EE.UU. el templo ha sido "la casa nacional de oración", y en esa colina, donde está la tumba del presidente Woodrow Wilson, se oficiaron los funerales de los presidentes Dwight Eisenhower, Ronald Reagan y Gerald Ford.

Tan sólo la reparación de los cuatro pilares que sustentan los chapiteles en la torre mayor, que se eleva a 100 metros del suelo, requiere la remoción y sustitución de 96 bloques de piedra, señaló Alonso.

"Toda la catedral está construida con piedra caliza de Indiana, aunque una porción del altar mayor tiene piedra traída del Sinaí", agregó.

Alonso, quien conoció el oficio de su padre, un inmigrante español, hizo su aprendizaje de cuatro años en el Gremio de Masones de la Piedra y el Mármol en Washington, y se incorporó a la construcción de las dos torres del oeste de la Catedral.

En un taller dentro del vasto predio de la Catedral Nacional, Alonso muestra el trabajo de los dos talladores de piedra, Sean Callahan y Andy Uh, quienes con martillos y cincel automático reparan las piezas rajadas y caídas de las torres.

"Algunos de estos florones de pináculo hubo que retirarlos porque el sismo los inclinó o los desalojó", explicó Alonso. "Otros cayeron a los techos más bajos o al suelo y aquí los tenemos. Son muy valiosos y utilizaremos la piedra para la restauración".