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Los "dreamers" ya empiezan a recibir respuestas

Cerca de mil jóvenes y sus familiares acudieron a la organización CASA de Maryland, el 15 de agosto, cuando inició el programa.

Cerca de mil jóvenes y sus familiares acudieron a la organización CASA de Maryland, el 15 de agosto, cuando inició el programa.

Cuando Lucía Maldonado recibió el 30 de agosto la carta del Departamento de Seguridad Interna (DHS, por sus siglas en inglés), en la que le notificaban que su solicitud de Acción Diferida había sido aceptada, saltó en un pie.

Al día siguiente la joven, de origen boliviano, no pudo contener la emoción cuando recibió otra carta con la cita para presentar sus huellas digitales.

“Estaba en ‘shock’. Me dije a mi misma ‘esto sí es real’, ‘en verdad está ocurriendo’. Gracias a Dios por fin tendré papeles”, contó el lunes 17 de septiembre a El Tiempo Latino, cuando salía de una oficina de Inmigración, en Alexandria, a donde acudió para presentar sus huellas dactilares.

Con una sonrisa de par en par, Maldonado suspiró y dijo “ya falta poco... No lo puedo creer”.

Maldonado —quien emigró de niña junto con su madre y hermana al norte de Virginia en 2001— es una de los 72.000 jóvenes “dreamers”, cuyas solicitudes de Acción Diferida ya han sido procesadas por el Servicio de Inmigración y Ciudadanía de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés).

El 15 de junio, el presidente Barack Obama emitió una orden ejecutiva para que se permita a los jóvenes que llegaron a este país siendo niños y cumplen con otros requisitos, quedarse en el país sin la amenaza de ser deportados. Y con la posibilidad de que puedan obtener un permiso de trabajo.

La medida es denominada “Acción Diferida para los Llegados en la Infancia”, según la versión en español del USCIS. Es temporal por dos años, con posibilidad de que se renueve.

Las personas elegibles son aquellos indocumentados que llegaron al país antes de cumplir 16 años y antes del 15 de junio de 2007. Además deben haber vivido sin interrupción en Estados Unidos, estudiar en la escuela o haberse graduado de secundaria. No deben tener más de 31 años, ni haber cometido un delito grave o tres menores.

“La acción diferida siempre ha existido. Es una solicitud para retrasar la deportación”, explicó la abogada Romney Wrigth, durante un taller informativo en la iglesia Columbia en Culmore, en la ciudad de Falls Church.

Lo que ahora sucede es que la medida se ha expandido a jóvenes que no estaban en proceso de deportación, dijo Wright.

La primera tanda de aprobaciones de Acción Diferida sorprende por la rapidez. Se adelanta semanas y hasta meses a los cálculos que el propio USCIS había hecho sobre el tiempo que tardaría el proceso de las solicitudes.

“Tras una revisión individualizada de los casos, el USCIS comenzó a notificar a los interesados sobre la decisión relativa a sus solicitudes de acción diferida”, manifestó en un comunicado, el vocero del DHS, Peter Boogaard.

A Maldonado la respuesta del USCIS a su pedido, le tomó menos de 15 días. Llenó su solicitud el 15 de agosto, cuando inició el programa. “El 31, yo tenía la cita para mis huellas digitales”, comentó.

Después del examen biométrico sólo le falta esperar por su tarjeta de permiso de trabajo.

El DHS estimó que en el primer mes recibirían unas 250.000 solicitudes. Pero expertos dicen que el costo de $465 por la solicitud más el pago a abogados —de hasta $1.000— y la falta de papeles para probar elegibilidad son trabas que impiden a los jóvenes hacer el trámite.