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Una persona de 123 años vive en Bolivia


Carmelo Flores Laura es aymara y vive en una aldea de los andes

AP | 8/18/2013, 11:33 a.m.
Una persona de 123 años vive en Bolivia
Carmelo Flores Laura, un indígena aymara, habla fuera de su casa en la aldea de Frasquia, en Bolivia. Si los registros públicos de Bolivia son correctos, Flores es el hombre vivo más longevo del mundo y el más viejo registrado en la historia. De acuerdo con los registros cumplió 123 años en julio. (AP foto/Juan Karita) | (AP foto/Juan Karita)

Se ve descuidado, con la ropa sucia, la barba rala de meses y las uñas crecidas. Calza abarcas de goma de llanta y se cubre la cabeza con un sombrero y un gorro de lana con orejeras que lo protegen del sol intenso y seco y de los vientos gélidos que barren el altiplano.

El registro biométrico del padrón nacional dice que Flores nació el 16 de julio de 1890 y que es analfabeto. No habla español, sólo aymara, pero su voz es firme. Es menudo y no usa lentes.

A su alrededor todo parece detenido en el tiempo: algunos campesinos hacen chuño -papa deshidratada y congelada- y otros roturan la tierra con yuntas de bueyes para la próxima siembra mientras los asnos rebuznan junto a vacas y ovejas. La mayoría son ancianos y personas mayores, los jóvenes prefieren marcharse del lugar.

El director del Registro Cívico, Eugenio Condori, dijo que el registro civil se creó en 1940 y que todas las personas nacidas antes se registraron con certificados de bautizo otorgados por el templo católico del poblado más cerca. Para validar ese certificado el Registro Cívico solicita el testimonio de dos testigos.

"Para el Estado ese certificado de bautizo es válido porque en esos tiempos eran los curas que los otorgaban y eran personas letradas", dijo Condori. El funcionario dijo que son documentos privados que no pueden ser entregados a particulares.

El nieto de Flores comentó a la AP que de niño su abuelo le contó que trabajaba para el patrón de las tierras, pastaba animales en los cerros y agrupaba el ganado a gritos. Bolivia hizo una reforma agraria en 1952, confiscó las tierras a los patrones y las entregó a los campesinos.

El anciano también se alistó como recluta en la guerra con Paraguay en 1933 en la región del Chaco, dijo su nieto. Pero Flores ya no recuerda aquello.