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Congreso: sigue el debate sobre las armas


Hablan sobre la venta privada de éstas

Redacción, AP | 2/25/2013, 8:19 a.m.
Congreso: sigue el debate sobre las armas
El presidente Barack Obama firma 23 órdenes ejecutivas para endurecer el control de armas en Washington, el 16 de enero. | EFE

WASHINGTON— Una disputa sobre si se requiere llevar un registro para las ventas privadas de armas está demorando un acuerdo entre senadores republicanos y demócratas sobre incrementar la verificación de antecedentes en transacciones por armas de fuego, una de las medidas de control de armas prioritarias propuesta por el presidente Barack Obama, dijeron el domingo 24 de febrero personas cercanas a las conversaciones privadas.

Dos republicanos y dos demócratas han buscado un acuerdo para exigir mayores revisiones de antecedentes, ya que actualmente se requieren sólo en las transacciones hechas por distribuidores con licencia federal. Las transacciones privadas en exposiciones de armas, vía internet o en otros lugares no están cubiertas por el sistema, que está diseñado para evitar que las armas de fuego lleguen a delincuentes, personas con graves problemas mentales y otras personas.

Los senadores han negociado sobre distintas maneras para expandir las revisiones también a las ventas privadas. Sin embargo, el senador republicano Tom Coburn, un conservador que ha asumido un papel preponderante en las conversaciones, se opone al requisito de mantener registros en las transacciones privadas, debido a que podría derivar en un registro nacional de propietarios de armas, al cual se opone vehementemente la Asociación Nacional de Portadores de Armas (NRA, por sus siglas en inglés), entre otros grupos defensores de la tenencia de armas.

Los demócratas aseguran que mantener registros de las ventas privadas es la única manera de asegurar que las revisiones de antecedentes se lleven a cabo, y dicen que temores sobre la creación de un registro federal de armas son infundados. Han ofrecido, de hecho, que los fabricantes de armas u otras entidades privadas, no el gobierno, guarden esos registros.

Las conversaciones fueron descritas por un asesor del Senado y un cabildero, quienes hablaron bajo condición de guardar el anonimato debido a que dichas conversaciones son privadas y se consideran muy delicadas a nivel político.