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México al Mundial... ¿Y ahora qué?


La FIFA y los patrocinadores pueden estar tranquilos pero los problemas siguen

AP | 11/21/2013, 3:29 p.m.
México al Mundial... ¿Y ahora qué?
El delantero Oribe Peralta marcó cinco goles en la repesca de México ante Nueva Zelanda y podría ser uno de los seguros convocados para el Mundial de Brasil | EFE

Hugo Sánchez, Jesús Ramírez, Sven-Goran Eriksson y Javier Aguirre alternaron en el banquillo de México en la antesala del Mundial de 2010 de Sudáfrica. La historia se repite.

"Tuvimos una crisis y fue muy difícil salir de ella, apenas salimos hasta las dos de la mañana. Hay cosas que aprender, pero no sé si tenga que ver con muchos cambios, hay áreas de oportunidad para mejorar, eso es innegable", analizó Alejandro Irarragorri, presidente de Santos de Torreón.

"Tenemos que aprender a digerir el éxito. No siempre que ganas, ganas. Un grave problema fue que 2012 fue de muchos éxitos y fue complicado digerirlo, ahora hay mucho que reflexionar para no volver a equivocarnos", añadió el dirigente, refiriéndose a la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres y el paso perfecto en la etapa semifinal de las eliminatorias de la CONCACAF.

Herrera declaró que quiere permanecer al mando del "Tri" hasta el Mundial de 2018 en Rusia. Quizás el "Piojo" pide demasiado, pero su continuidad hasta Brasil debe ser garantizada, con la opción de analizarla según el desempeño en la Copa del Mundo.

"Es un gran técnico. Está haciendo bien las cosas, hay que darle continuidad a esto que se está haciendo bien", afirmó el veterano zaguero Rafael Márquez, quien podría acudir el próximo año a su cuarto Mundial.

Hay que matizar que México le ganó a Nueva Zelanda, una selección que ocupa el puesto 79 del ranking de la FIFA, uno por debajo de República Dominicana, uno por encima de Haití. Tampoco alcanza para echar las campanas al vuelo.

La situación será distinta en Brasil, donde esperan oponentes de mayor nivel, y el "Tri" no tendrá el beneficio de ser cabeza de serie.

La federación debe buscar amistosos de buen nivel para que México se foguee en la antesala del Mundial y tenga una idea real de su nivel. Nada de amistosos en Estados Unidos contra oponentes africanos de segundo nivel, cuyo único propósito es sacarle dinero a la enorme comunidad mexicana ansiosa por ver a la selección.

Luego, el técnico deberá decidir qué hace con los europeos.

La base del América le sobró para despachar a Nueva Zelanda, pero no le alcanzará ante pesos pesados de Europa y Sudamérica. Allí necesitará echar mano de talentosos como Hernández, Giovani, Andrés Guardado, Diego Reyes y Carlos Vela, quien se automarginó de la selección desde el año pasado.

Herrera debe viajar a Europa, reunirse con sus figuras, realizar mini-concentraciones e incorporarlos a la dinámica del plantel.

El estratega ha dicho que su idea es llevar al Mundial "a los que estén en mejor momento".

Finalmente, a México no le vendría mal mirarse al espejo y reconocer su condición. Ya quedó en el retrovisor la época en que fue el "gigante" de la CONCACAF. Ya no tiene asegurado el boleto a los mundiales tan sólo con presentarse a la eliminatoria.

"Ya esas épocas de golear al rival de Centroamérica, ya pasaron", admitió Herrera.

México sigue siendo un grande desde el punto de vista comercial, una selección que mueve cientos de millones de dólares en patrocinios, con miles de aficionados dispuestos a gastar una fortuna para verlo jugar en un Mundial. Pero eso no tiene nada que ver con el desempeño sobre el césped, donde sus rivales le perdieron el miedo y se animan incluso a ganarle en el Azteca.

"Mirar por encima del hombro a los demás les pudo hacer mal", observó hace poco el técnico colombiano de Honduras, Luis Suárez.

México ya no puede mirar por encima del hombro a nadie, todavía puede tropezar en el camino a Brasil.