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Corte, estilo y color


Una exposición de productos de belleza en Beltsville, Maryland, atrae a muchos participantes

Santiago David Távara/ETL | 10/5/2013, 6 a.m.
Corte, estilo y color
EXPOSICIÓN. De izq. a der. Linda Pérez, Rosy Holguín y María Quetell, en la exposición el lunes 30 de septiembre en MD con el empresario Paul Baik. | Santiago David Távara/ETL

La exposición y venta de productos para salones de belleza que organizó recientemente el empresario Paul Baik en Beltsville, Maryland, superó todas las expectativas tanto de los organizadores como de los participantes.

“Llegaron más de los que esperábamos, unas 1.500 personas cuando en un principio se esperaba a unas 900”, dijo Baik, que hace seis años fundó su empresa Paul’s Beauty Shop, en Capitol Heights, Maryland, y ahora tiene un segundo salón en Baltimore.

El empresario manifestó que en el evento, realizado el 30 de septiembre, hubo decenas de expositores y que entre los asistentes habían miembros de distintas comunidades del área metropolitana, incluyendo a hispanos.

Baik dijo que el 5 por ciento del total recaudado por las entradas, que costaron $10 por Internet y $20 en la puerta, lo donará a la organización benéfica City Hope en su asistencia a personas con diabetes y cáncer.

La dominicana Linda Pérez, encargada de negocios de la firma European Beauty Concept, con oficinas centrales en Nueva York , que promueve la línea Alter Ego Italy, indicó que se sintió “muy impresionada por la participación de la gente”.

Su colega, Rosy Holguín, también dominicana, encargada de la facturación de la empresa, destacó que la gente estaba muy “abierta a los nuevos productos, hacían muchas preguntas y aprovechaban las ofertas”.

Entre los compradores de productos estuvieron Rosa Benítez, propietaria del establecimiento J&R Dominican Salon, localizado en Capitol Heights, Maryland, con quien trabaja con sus hijas Rosemary y Janiry.

“En la exposición aprendí mucho, sobre todo en las charlas para conocer trucos en cuanto a colores y estilo de cortes”, dijo Rosemary Benítez, de 22 años. quien trabaja haciendo colores de cabello y alisados.

“Compramos productos Alter Ego Italy, que usan bastante los morenos, que son los que más van a nuestro salón”, dijo la joven estilista.

De acuerdo con datos del Departamento de Trabajo, el promedio anual en 2010 del salario de un barbero, peinadora o cosmetóloga es de $22.500 por año y un promedio de $10,82 por hora, aunque las ganancias pueden ser mayores por las propinas y la experiencia de las trabajadoras, que les permite contar con clientes asiduos.

Según el Centro de Desarrollo de Pequeños Negocios (SBDCNet), en 2012 la industria del cuidado del cabello incluye 86.000 establecimientos (82.00 salones de belleza y 4.000 barberías o peluquerías, con un ingreso combinado anual de unos $20.000 millones.

La industria está muy fragmentada por el hecho de que las 50 compañías más grandes generan casi el 15 por ciento de ingresos, de acuerdo con SBDCNet, que indicó que el salario anual por empleado puede llegar a los $45.000.

Entre las participantes de la exposición en Beltsville, Maryland, estuvieron también la nicaragüense Betty Alaniz y las peruanas Elizabeth Guerra y Magdalena Salinas, trabajadoras del Salón Sarita’s en el centro comercial La Unión, en el vecindario hispano de Langley Park, en Maryland.

“Somos estilistas, la mayoría de nuestros clientes son hombres y mujeres latinos. La exposición me pareció buena, aprendimos bastante, sobre todo en cuanto a color y corte”, afirmó Guerra.

La propietaria de Sarita’s, Victoria Bernabé, dijo que fundó su negocio en 1998 y que ahora tiene otros dos establecimientos en Wheaton y en Laurel. La empresaria indicó que las personas interesadas en licencias pueden conseguirlas en seis meses si tienen estudios en su país, en caso contrario el proceso puede tomar un año y medio, para lo cual se requiere inglés. “La mujer latina lo que más exige son los colores, por una mejor presentación para su trabajo”, afirmó Bernabé, que señaló que los jóvenes también piden un “ondulado” e incluso “rayos” en tanto que los mayores buscan color para cubrir las canas.

En cuanto a los salarios de los trabajadores, Bernabé afirmó que ella prefiere pagar por porcentaje a fin de que sus empleadas “puedan exigir y tener clientes, mejorando así la atención. Mientras más trabajo hay, mayores son los ingresos”, puntualizó.