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Cuando ser “legal” no es suficiente


Inmigrantes que no están indocumentados claman por una reforma. El caso de Eleonora Meoño refleja fallas del sistema

Milagros Meléndez-Vela | 10/18/2013, 6 a.m.
Cuando ser “legal” no es suficiente
ANGUSTIA. La salvadoreña Eleonora Meoño tiene una visa limitada H4, la cual se da a familiares de los que tienen visa de trabajo H1B. | Milagros Meléndez-Vela/ETL

IRONÍA

Dolor y frustración para la familia de los que tienen visa de trabajo H1B :

El hijo de los Meoño, Sammy, de 20 años, por momentos hubiera querido ser indocumentado. Por lo menos así hubiera podido obtener un permiso de trabajo a través de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés).

Él siendo legal tiene prohibido trabajar. Pero algunos de sus amigos que no tienen papeles sí pueden.

¿Cómo se explica esto? La ley dice que los hijos y cónyuges de los solicitantes de visa H1B están en calidad de acompañantes y no pueden trabajar.

Cuando Sammy escuchó de DACA que permite un permiso de trabajo, pensó que él también se podría beneficiar. Fue un golpe duro cuando se enteró que el beneficio era sólo para los que estaban indocumentados no para los legales, como él. “El principal requisito es ser ilegal”, dicen abogados. Sin embargo, por no tener “green card” es considerado extranjero a la hora de ir a la universidad, pagando las cuotas más altas y sin acceso a préstamos o asistencia financiera federal. A veces le parece que por ser legal lo castigan.

Eleonora Meoño no es indocumentada, pero clama por un cambio en las leyes de Inmmigración. Y sueña con un milagro: que sus papeles migratorios se agilicen y pueda tener la tan ansiada tarjeta de residencia permanente.

A Meoño —quien es salvadoreña y vive en Burke, Virginia— no la persigue la sombra de la deportación como a unos 11,7 millones de indocumentados.

Sin embargo, día a día vive la incertidumbre de saber qué pasará con ella y su familia y la impotencia de no poder trabajar y ayudar a su esposo económicamente a pesar de ser legal “por una prohibición absurda en la ley migratoria que me deja de brazos cruzados, me ahoga y derrumba todos mis sueños”, dijo el miércoles 16.

Meoño tiene una visa H4, la cual se les otorga al cónyuge y a los hijos de los extranjeros que vienen al país con una visa de trabajo especializado H1B.

Los Meoño — papá, mamá y dos hijos que en ese entonces tenían 11 y 5 años— llegaron al norte de Virginia en julio de 2006. Primero obtuvieron una visa religiosa. “Mi esposo es pastor y venía a trabajar en una iglesia”, expresó la mujer.

Pero al cabo de cinco años, cuando esta visa venció, la iglesia solicitó otra, en la categoría H1B para el pastor.

“La H1B es específica para inmigrantes con un grado de instrucción universitaria o especialización técnica que están siendo contratados por una compañía o entidad en Estados Unidos. Tienen que cumplir varios requisitos”, expresó el abogado Manuel Rivera, con oficinas en Washington DC, y Arlington.

La familia del solicitante puede emigrar junto a él como acompañantes, pero no pueden trabajar, según la ley.

“Esto es absurdo e irónico, porque están legales pero en cierta forma tienen limitaciones como si fueran indocumentados. La ley ubica a las familias en una situación complicada al prohibir a los demás miembros trabajar”, explicó Rivera.