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“Dios me dio otra oportunidad de vida”


CRÓNICA: Andrea Ceballos es una luchadora. El cáncer ha marcado su vida e inspirado a quienes la rodean y, con admiración, la ven caer y levantarse, sin rendirse nunca

Milagros Meléndez-Vela | 4/3/2014, noon
“Dios me dio otra oportunidad de vida”
FORTALEZA. El esposo y los tres hijos de Andrea Ceballos han sido el gran apoyo de esta “madre coraje” que vive en Burke, Virginia. | Alfredo Duarte Pereira para ETL

CRÓNICA

VIDEO: "Dios me dio otra oportunidad"

Andrea Ceballos sobrevive al cáncer y abre su corazón con El Tiempo Latino

Andrea Ceballos sobrevive al cáncer y abre su corazón con El Tiempo Latino

Wahington, DC.- El teléfono sonó. El “hola” tembloroso de Andrea vino seguido de: “amiga… me dieron los resultados y es cáncer”. La escuché llorar.

Esa tarde del 22 de octubre de 2013 la vida golpeó a Andrea Ceballos, mi amiga argentina de espíritu alegre y convicciones fuertes, quien emigró a Estados Unidos en 1996 cuando su esposo, Gustavo Ceballos, un ingeniero civil, fue trasladado a Washington.

El viernes anterior, 18 de octubre, Andrea se había sometido a una mamografía tras haberse sentido un bulto en el seno izquierdo.

“Sentí como una bolita en el pecho, que luego desapareció. Pero una noche me desperté con un dolor que me hizo llorar y al día siguiente llamé a mi ginecólogo”, contó una tarde de marzo, sentada en el sillón de su casa en Burke, Virginia.

Por primera vez, Andrea compartía en voz alta lo sucedido.

A una nueva mamografía y sonograma le sucedió una biopsia un lunes. “Me dijeron que debía esperar por los resultados hasta el viernes, pero al día siguiente me llamaron”, narró.

Nadie está preparado para un diagnóstico como tal, menos Andrea, quien siempre había sido muy meticulosa con sus mamografías, chequeos, y cuidado de salud y no tenía antecedentes de cáncer en su familia. De ahí su impresión cuando la llamaron para comunicarle el resultado de la biopsia y la recomendación de “una cita inmediata con el oncólogo”.

“El diagnóstico que me dieron tenía un nombre largo y que ni podía pronunciar: ‘Moderetaly Differentiated Invasive Ductal Carcinoma’. Cuando me dicen la palabra ‘invasive’ y la palabra “carcinoma’ inmediatamente mi mente hace un ‘click’”, expresó al señalar que sabía que su diagnóstico era cáncer. “Me quedé casi congelada, junté mis cosas y me subí al auto. Me pregunté ¿qué es esto? ¿me está ocurriendo o es un sueño? ¿voy a la casa y le digo a mi esposo o lo llamo ahora?”, dijo.

El rostro de sus hijos se le cruzó por la mente: “Por favor, Dios, quiero ver crecer a mis nietos”, se dijo al pensar en Julieta de 23 años; Martín, de 21 y Camila de 16.

Encuentro con la verdad

Andrea y Gustavo Ceballos cumplieron 25 años de casados en enero.

Alfredo Duarte Pereira para ETL

Andrea y Gustavo Ceballos cumplieron 25 años de casados en enero.

Lo que siguió fue una avalancha de citas médicas que fueron la antesala de las quimioterapias. “Durante los primeros días del diagnóstico me sentí positiva, confiando en el avance de la ciencia y en Dios. Pero cuando me entrevisté con la oncóloga y me explicó detalles del cáncer, yo me desmoroné. Lloré y lloré. Era como si recién cayera en la cuenta a lo que me estaba enfrentando y me sentí pequeña”, suspiró.

Para Gustavo, ese viernes 25 de octubre, sucedió algo extraño y milagroso. “Hasta entonces yo era el que había estado destrozado al ver que le persona que amo se enfrentaba a este gigante. Delante de ella me hacía el fuerte, pero al voltear, me desmoronaba”, expresó. “Mi preocupación más grande era que yo no pudiera darle la fortaleza que ella necesitaba en este tiempo. Pero oré tanto a Dios porque me diera de su paz y así fue”, recordó. El día que Andrea cayó emocionalmente, Gustavo la levantó. “Algo sucedió en mí cuando la cirujana terminó de explicar lo que seguiría”, dijo. Abrazó a Andrea, la besó y con voz firme le aseguró: “saldremos de esto”.