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Denuncia represión laboral en Venezuela


Iván Freites es sindicalista de la industria del petróleo

Alberto Avendaño/ETL | 4/23/2014, 2:02 p.m.
Denuncia represión laboral en Venezuela
Ivan Freites es dirigente sindical, miembro de la Federacion Unitaria de Trabajadores de Petróleo de Venezuela, despedido por denunciar fallas de mantenimiento en la crisis de Amuay en Agosto 2012 | Alfredo Duarte Pereira para ETL

Empieza a trabajar en la industria petrolera venezolana en el año 1983, en la refinería de Amuay, ubicada en el estado Falcón. En esos momentos, dijo, un trabajador ganaba unos $2.500 mensuales, hoy —al cambio real— no llega a $50 mensuales.

Iván Freites, sindicalista venezolano

“A los trabajadores venezolanos a partir de 2002 se les sometió a una presión enorme, como represalia del gobierno a un paro que trajo el despido de 20.000 trabajadores de la industria petrolera”, explicó Iván Freites a El Tiempo Latino.

"Eso hizo que la industria quedó acéfala en cuanto a gerencia y personal técnico capacitado. Los que quedamos hicimos esfuerzos para poner en operación la industria. No lo hicimos por chavismo sino porque no se debía parar la industria", añadió.

Freitas denuncia que después del 2002, la industria se convirtió "en un apéndice del partido del Gobierno —el Partido Socialista Unido de Venezuela— y las políticas de la industria paso a depender del gobierno, pero los trabajadores quedan, los gobiernos pasan…", dijo.

"Dentro de las instalaciones teníamos la obligación de hacer charlas de seguridad, pero a partir de la toma gubernamental de la industria estas charlas se transformaron en charlas políticas sobre Fidel Castro o Cuba y donde se decía a los trabajadores que tener salarios decentes o un carro o comodidades eso era capitalismo... Eso cambió nuestra industria y las instituciones".

Además, la inversión se desvía: "Nuestra industria en el 2002 tenía 37.000 trabajaddores y producía 3.400.000 barriles diarios, ahora tiene 130.000 trabajadores y produce menos de 2.500.000 barriles diarios, es decir, cuatro veces más trabajadores y un millón de barriles menos".

Esta política de no inversión hizo que Venezuela pasase de ser un país exportador de productos hidrocarburados a ser un país importador. "Hoy importa de EEUU productos derivados del petróleo".

Explica Freites que Petróleos de Venezuela ha asumido compromisos que no le son propios. "Por ejemplo, ha hecho préstamos a China y dentro de esos van pagos de barriles de petróleo. Ha asumido compromisos con Cuba y se pagan con pagos petroleros. Eso motiva que de 2.500.000 barriles diarios, más de medio millon de barriles no son cobrados . Ninguna empresa aguanta eso. 400.000 barrilles van para China, 120.000 para Cuba y lo demás para los países del área del Caribe.

Represión al movimiento sindical y accidentes

Freites es dirigente sindical, miembro de la Federacion Unitaria de Trabajadores de Petróleo de Venezuela, despedido por denunciar fallas de mantenimiento en la crisis de Amuay en Agosto 2012. Freites dijo que la falta de inversión y el descuido del gobierno provocó una “tragedia anunciada”: en 2012 se llega a 83 muertos en accidents laborales, en todas las áreas petroleras del pais. Y el 25 de agosto de 2012 ocurre la tragedia de Amuay: 42 muertos , 5 desaparecidos, más de 150 heridos, más de 2.000 familias afectadas.

“Cuando sucede Amuay era mi obligación como sindicalista denunciar eso. Y pedimos que se abriera una investigación. Rafael Ramírez, presidente de Petróleos de Venezuela, dijo que la explosión la causaron trabajadores infiltrados en la industria y el dirigente sindical de la derecha”, explicó Freites quien desde entonces perdió su trabajo y todos sus derechos sociales.

"Con 31 años en la industria imagínate un dirigente sindical que no pueda hablar. Mi familia pierde todo, mi mamá tiene 87 años, tengo dos hijos estudiando en la Universidad, otra hija estudiando primaria: me quitaron seguro, salario, beneficios de jubilacin y alimentación por denunciar el desastre".

"Ellos buscan anular a la dirigencia sindical responsable y acabar cn el movimiento sindical, pero nosotros somos electos por los trabajadores", añadió Freites.

La Organización Internacional del Trabajo ha establecido que en Venezuela se viola la libertad sindical y los derechos humanos: "Ya hay más de 150 dirigentes sindicales asesinados. Hay más de 300 dirigentetes sindicales sometidos a juicio. Caso emblemático es el de Rubén González quien estuvo 17 meses preso y lleva 5 años sometido a juicio por haber llamado a una asamblea de mineros en la que se convocó una huelga".

Freites aseguró que el movimiento estudiantil en Venezuela, “son las protestas de los hijos de los trabajadores”, que, como él, han sido anulados y reprimidos. Pero tiene esperanza: “La Organización Internacional del Trabajo nos ha dado la razón. Y en venezuela se viene un cambio para recuperar el país”.