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La reina de la literatura


La escritora mexicana Elena Poniatowska recibe el Premio Cervantes

El Tiempo Latino/Redacción, EFE | 4/25/2014, 10:10 a.m.
La reina de la literatura
HONOR. Poniatowska recibe su medalla de manos del Rey de España. | EFE

Elena Poniatowska, conocida como la “Princesa Roja” por su descendencia de la realeza polaca y por su compromiso, se convirtió en la “Reina de las Letras” tras recibir el Premio Cervantes, con un discurso lleno de emoción y altura con el que ha dado voz a los pobres y olvidados.

Un discurso muy aplaudido por un claustro lleno en la Universidad de Alcalá de Henares, Madrid, en el que la escritora —“una sancho panza femenina” como ella misma dijo—, desplegó la empatía que la caracteriza, mucha ternura y amor, nombre del segundo apellido de la nacida como princesa Hèlène Elizabeth Louise Amelie Paula Dolores Poniatowska Amor.

Vestida con su traje indígena rojo y amarillo, realizado por las mujeres de Juchitán, Oaxaca, la escritora y periodista unió literatura y periodismo, en una intervención con los pies muy pegados al suelo, aunque lo haya hecho desde un púlpito, y que comenzó con el recuerdo a Gabriel García Márquez, quien “dio alas a América Latina” e hizo que “nos crecieran flores en la cabeza”.

Después, con voz pausada y con ese sentido musical con el que tiñe su obra, Poniatowska, con casi 82 años y con cuenta propia en Twitter, dijo que no podía hablar de molinos “porque ya no los hay”, pero sí lo ha hecho de “los andariegos comunes y corrientes que cargan su bolsa del mandado, su pico o su pala, duermen a la buena ventura y confían en una cronista impulsiva que retiene lo que le cuentan”.

José Emilio Pachecho, Octavio Paz, las tres mujeres que la preceden en el Cervantes: María Zambrano, Dulce María Loynaz y Ana María Matute y las mujeres comunes y corrientes, las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez o las de Chiapas han sido protagonistas del discurso de Poniatowska, muy reivindicativo y crítico con el poder. Y con México en el corazón: el país al que llegó con díez años y cuyo idioma aprendió en sus calles.