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Venezuela: violencia llega a salas de emergencia


Asesinan a paciente cuando era asistido

El Tiempo Latino/Redacción, AP | 8/14/2014, 9:02 p.m.
Venezuela: violencia llega a salas de emergencia
Carmen Bolívar, enfermera de un hospital de Caracas, cuenta que en junio de este año quedó paralizada de miedo cuando un hombre armado ingresó a la habitación de un paciente. Escenas como esa son frecuentes en los hospitales de la capital venezolana, que parecen caóticas terminales de autobuses en las que la gente hace lo que quiere y donde no hay casi guardias. Foto del 13 de agosto del 2014 en Caracas. (AP Photo/Ariana Cubillos) | AP

En un primer momento, los médicos de la sala de operaciones pensaron que el individuo era un familiar del paciente desconsolado. Uno de ellos le gritó que se fuese mientras otro trataba de salvarle la vida al hombre en la camilla, quien tenía una herida de bala.

El anestesiólogo fue el primero que vio que el intruso estaba armado. Se tiró al piso y escuchó varios disparos. "Me llegó la hora", pensó.

Por años, los hospitales fueron uno de los pocos sitios relativamente seguros en este país sacudido por la violencia.

Ya no lo son. El asesinato de un paciente de 27 años en una sala de emergencia por parte del mismo individuo que lo había mandado allí es uno de varios ataques y peleas que se han sucedido en tiempos recientes y que han hecho que los médicos ya no se sientan seguros ni siquiera en los hospitales.

"Es un escándalo que se asesinan allí dentro del hospital. Es como un deterioro social", sostuvo José Manuel Olivares, oncólogo residente del Hospital Universitario de Caracas, donde Edinson Balsa fue asesinado en junio junto con su hermano, quien esperaba en un pasillo. "No es que antes fuese perfecto, pero había ciertos límites, respetaban un poco más a la policía y la ley".

Los médicos dicen que ahora es común ver individuos armados que ingresan a las salas de emergencia y exigen a los empleados que hagan milagros con compañeros heridos o que les den medicinas. A veces, van más allá todavía.

Este año un hombre ingresó a una sala de terapia intensiva en Maracaibo, el oeste del país, para matar a un paciente, según medios locales.

Dos semanas después del asesinato de los dos hermanos en Caracas, un presunto delincuente fue asesinado en otro hospital de la capital.

Y las condiciones son peores todavía en el interior. En la pequeña ciudad de Río Chico, a una hora y media al este de Caracas, el principal hospital tiene un salón especial en el que los médicos se pueden esconder cuando aparecen personas armadas, indicó el médico residente Pedro Blanco.

El año pasado individuos armados tomaron el control de un hospital cerca de uno de los barrios de emergencia de la ciudad en días consecutivos, exigiendo atención médica para compañeros heridos, uno de los cuales había llegado muerto de un balazo en la cabeza.

Los médicos dicen que el aumento de la violencia en las salas de emergencia es producto de una creciente cultura de impunidad. Analistas independientes afirman que más del 90% de los homicidios no son resueltos.

Las Naciones Unidas dicen que Venezuela es el segundo país más peligroso del mundo --sin contar los que están en guerra--, superado solo por Honduras, incluso si se usan estadísticas oficiales, que son muy cuestionadas. Organizaciones no gubernamentales calculan que en Venezuela hay más asesinatos todos los años que en Estados Unidos y la Unión Europea combinados.

En el Hospital Universitario, un gran edificio mal mantenido que se parece a una terminal de autobuses, los guardias no portan armas, no hay sistemas de vigilancia y un gastado cartel que dice "prohibido el paso" es lo único que se interpone en el camino de cualquier un intruso que quiere ingresar a una sala de operaciones. Miembros del personal de seguridad dicen que salen corriendo si aparece alguien armado. Sin armas, cuentan en broma, la única herramienta a su disposición son sus piernas.