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Listos para volver a clase

Valentín y Cristóbal Garay se divierten preparando junto a su mamá la llegada del nuevo curso
FAMILIA. Ana Rojas junto a sus hijos Valentín (izq.) y Cristóbal, en su casa de Bethesda, MD, preparando el regreso a clases.

FAMILIA. Ana Rojas junto a sus hijos Valentín (izq.) y Cristóbal, en su casa de Bethesda, MD, preparando el regreso a clases.

Un nuevo año escolar con nuevos sueños

La educación forma parte del tejido cultural estadounidense y es parte del sueño de toda familia inmigrante. El Tiempo Latino ofrece, en seis páginas especiales, historias de nuestra comunidad, de la oferta educativa del área metropolitana e incluso una pequeña guía orientativa de “útiles escolares” que van de lo tecnológico a lo más doméstico. Con la familia Garay aprendemos sobre prioridades antes del inicio de las clases, y con los Alvano descubrimos el enorme interés que despierta en las familias el aprendizaje del español y cómo algunas escuelas de la región de DC están a la vanguardia de iniciativas multilingües. Además, desde las escuelas públicas de Alexandria nos informan sobre nuevos liderazgos. El sistema de Alexandria sirve a más de 13.500 estudiantes con raíces en más de 128 países y que hablan 103 idiomas. Por su parte, las escuelas públicas de Montgomery nos informan sobre nuevos programas —desde la tecnología en el aula de clase al medio ambiente— para una población estudiantil igualmente diversa. ¡Feliz lectura!

—Alberto Avendaño

Con la camiseta del delantero Gonzalo Higuaín, de la selección de fútbol argentina, Valentín Garay juega con su pelota y gambetea entre las mochilas y los libros que pronto tendrá que usar. Su hermano menor, Cristóbal, escucha atento un cuento que le lee su mamá, Ana Rojas.

Desparramados en el piso y en la mesa de la sala de la casa, cupones de ofertas para las compras del regreso a clases, colores que quedaron del año anterior, y los cuadernos de tarea de verano. Ninguno de los dos niños, alumnos de la Garret Park Elementary School de Bethesda, Maryland, tiene ganas de cortar sus vacaciones. Al final del año escolar, la maestra de Valentín, de 8 años, y de Cristóbal, de 6, mandó la famosa lista de útiles necesarios para el próximo año. Cuando se va acercando la fecha y empiezan a aparecer las ofertas, Rojas comienza a recolectar cupones para organizar sus compras. A veces, también busca en internet.

“Voy comprando en distintos lugares”, comentó. “Y siempre me gusta ir con ellos para que vayan tomando conciencia de que tienen que volver a la escuela. Además, quiero que elijan los útiles que ellos quieren, que participen de la elección, y que se vayan motivando”.

Una de sus tiendas preferidas es Target, aunque confiesa que busca las mejores ofertas por todos lados. Muchas mamás prefieren comprar ropa y útiles por internet en sitios como eBay o Thredup. Otras, van directo a Dollar Store. Por lo general, Rojas compra un básico por temporada para cada uno de los niños: dos pantalones largos, cuatro camisetas, dos sudaderas, y zapatillas, que apenas les duran dos meses porque juegan al fútbol todo el día. Y un par de shorts para que pasen las últimas semanas de calor.

Cristóbal, empieza primer grado. “Quiero ver a mis amigos”, dijo. “Tengo muchos amigos en la escuela. Y lo que más me gusta es la hora del almuerzo. Me gusta comer el queso, que es delicioso, y la tarta, la leche y los jugos”.

Valentín, que entra a tercero, confesó que tiene ganas de empezar. “Tengo muchas ganas de conocer a mis nuevos compañeros y de volver a la biblioteca, uno de mis sitios preferidos”, dijo mientras corría tras la pelota.

Rojas, llegó al área hace 10 años acompañando a su marido, Mariano Garay, en un intercambio laboral de un año y medio. Y decidieron quedarse. Hoy, Garay tiene su propia empresa de proyectos de construcción y ella trabaja en la Embajada Argentina. Al llegar agosto Rojas siempre toma vacaciones para estar con sus hijos durante los preparativos para empezar las clases. Una semana antes del comienzo, la escuela hace reuniones con los padres y los maestros. Y muchas veces se reúnen con los maestros y todas las familias en algún parque o en una heladería, para ir preparando a los niños.

Además, Rojas organiza reencuentros con los amiguitos de la escuela para que jueguen y sientan más ganas de volver a clase. “Mis hijos siempre van felices a la escuela”, aseguró Rojas. “Durante el verano leemos mucho y vamos haciendo el ‘Summer book’. De todas maneras, trato de hacerlos disfrutar de sus vacaciones”.

Los hermanos Garay ya tienen una rutina diaria. Al llegar de la escuela, descansan un rato, juegan, y después, les toca hacer la tarea. Cenan temprano, y se van a dormir. Y sólo un día a la semana tienen fútbol como actividad extra escolar. Los sábados hacen tenis.

“No quiero recargarlos”, confesó la mamá. “Les quedan tan pocas horas del día para ser niños que quiero que las disfruten. Me parece importante tirarme en la alfombra a jugar con ellos y no estar de ‘taxi’ para que sigan estudiando otras cosas y ponerles más presión. Al menos siento que mis hijos rinden más así. Es importante compartir en familia. Es sano que estemos juntos”.