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Españoles dan alas en Maryland al futuro del Harrier


En la base aeronaval del Patuxent River

Desiré Vidal Perea-Especial para El Tiempo Latino | 12/13/2014, 9 p.m.
Españoles dan alas en Maryland al futuro del Harrier
De izquierda a derecha: Joaquín De La Hoz, Ron Jolley, Barbara Kolb, Carlos Cárdenas y Fernando Grávalos, miembros de la oficina española del PMA 257. Detrás y a los lados, las banderas de los países que conforman el programa del Harrier en USA. | Cort. Desiré Vidal Perea

Imagen de un Harrier aterrizando en la cubierta del portaaviones español Príncipe de Asturias

Cort. Ministerio de Defensa de España

Imagen de un Harrier aterrizando en la cubierta del portaaviones español Príncipe de Asturias

Desde 1990, gracias a los acuerdos de entendimiento conjuntos con Italia y Estados Unidos, España cuenta con una delegación en EE.UU. —ubicada actualmente en la base aeronaval de Patuxent River, en Maryland— y forma parte del PMA 257; programa para la mejora y mantenimiento de los aviones de combate AV8B también conocidos como Harrier.

En estos años, han sido muchos los logros conseguidos, según fuentes militares que destacan la incorporación del radar, las mejoras en el software y el hardware del avión, los adelantos tecnológicos incluidos en la llamada “guerra electrónica” y los sensores de última generación como el Litening Pod, una especie de cámara de alta precisión diurna y nocturna que sirve para guiar bombas de precisión láser. Estos avances, unidos a las nuevas armas como las bombas guiadas por GPS y a las mejoras en el motor y el fuselaje, han convertido a este caza en uno de los mejores aviones de ataque a suelo de precisión del panorama internacional.

Para cuidar de su eficacia y sostenibilidad, un equipo de tres españoles se da relevo cada tres años en la base de Patuxent River. Son el enlace en EE.UU. para el futuro del Harrier en España y El Tiempo Latino —el periódico hispano de The Washington Post— ha hablado con ellos.

El Capitán de Fragata, Carlos Cárdenas, de 50 años —29 de ellos de servicio— es el actual Deputy Program Manager o jefe de la misión española en el programa Harrier. Hasta su llegada a Patuxent River, Cárdenas había ocupado el puesto de Jefe de la Novena Escuadrilla —escuadrón de Harrier de España— en la base aeronaval de Rota (sur de España), volando en un caza hasta días antes de partir hacia Estados Unidos. Para él, como para otros miembros de su equipo, el cambio de funciones ha sido considerable.

“De disfrutar del avión volando a poder apoyarlo de distinta manera… es bonito también. Se acaba de renovar por diez años más el acuerdo vigente y eso significa que el avión seguirá siendo sostenible y continuará siendo relevante, y esto es lo importante”, dijo Cárdenas. “La incorporación aquí ha sido un reto. Manejas otro tipo de asuntos que antes como piloto no tocabas, como contratos, presupuestos…”

Junto a él en la oficina trabajan otros dos españoles, Joaquín de la Hoz y Fernando Grávalos, y dos estadounidenses, Bárbara Kolb y Ron Jolley, cuya labor es principalmente de apoyo al equipo. “Además están Dundee, que es el enlace en Philadelphia en la sección de repuestos, y Freddie en Carolina del Norte, que se encarga de recibir y mandar el material a España”, añade Cárdenas. “Las relaciones cotidianas son estupendas tanto con los americanos como con los italianos. El programa es bueno para todos. Para la Armada española es muy importante formar parte de él. Pertenecer a un programa cooperativo como éste, que se puede considerar un club de élite, proporciona infinidad de ventajas respecto a la gestión autónoma. Además participamos igual que los demás en el acceso a la información, al material y a las mejoras que van sacando los ingenieros”. Cárdenas explicó que, en este sentido, “se respeta el corazón del programa, pero cada país elije si incorpora o no las mejoras que van saliendo en función de sus necesidades o prioridades y de las capacidades presupuestarias en cada momento”