Quantcast
El Tiempo Latino
11:26 p.m. | 49° 10/18/2018

Náufrago salvadoreño: "déjenme tranquilo"


2/13/2014, 11:54 a.m.
Náufrago salvadoreño: "déjenme tranquilo"
Alvarenga, quien se siente deprimido, habló en un video al país. | AP

SAN SALVADOR, El Salvador (AP) — El equipo de médicos que atiende al naufrago salvadoreño José Salvador Alvarenga se mostró sorprendido el miércoles 12 de febrero por la condición física general del pescador, quien solamente presenta un problema de anemia, pero expresó preocupación por su situación psicológica.

Cuando Alvarenga, de 37 años, llegó el martes 11 por la noche al aeropuerto internacional de El Salvador, "rápidamente cayó en depresión y se puso a llorar porque todavía no está listo para la comunicación con el mundo".

La familia de Alvarenga recibió al náufrago.

AP

La familia de Alvarenga recibió al náufrago.

"Todos los exámenes que se le han hecho prácticamente están cercanos a la normalidad, increíble", dijo el miércoles la ministra de Salud María Isabel Rodríguez.

La ministra expresó que se trata de "un caso médico rarísimo, importantísimo, (porque) tiene una recuperación tan rápida desde el punto de vista físico, con algunos elementos de salud mental", un caso que hay que estudiar.

Dijo que cuando Alvarenga, de 37 años, llegó el martes por la noche al aeropuerto internacional de El Salvador, "rápidamente cayó en depresión y se puso a llorar porque todavía no está listo para la comunicación con el mundo".

En un video de 1:49 minutos, grabado y difundido por el ministerio de Salud Pública, Alvarenga dice que se encuentra bien, pero "quisiera que me dejarán tranquilo, yo no quiero presión de los medios, no quiero hablar con ellos, quiero estar tranquilo, que mi familia esté tranquila... No más preguntas, ni más fotos", agregó.

"Que me den tiempo para poder yo hablar después que me recupere porque ahorita no estoy para dar explicaciones y es lo que les pido, que me dejen tranquilo, que me recupere, que no molesten a mi familia para estar yo bien", agregó desde la cama del hospital y vestido con una bata.

Al finalizar la grabación, su padre José Ricardo Orellana, de 65 años y vestido con ropas del hospital pero color café, se acercó a la cama y se fundieron en fuerte abrazo.

Se informó que Alvarenga y su familia no permitieron que el personal de Salud Pública tomara fotografías.

El pescador relató a los médicos que lo atienden que pidió ayuda a barcos que pasaron cerca de su bote y que ninguno quiso auxiliarlo.

"Me imagino (que no le ayudaron por) la condición que estaba, un hombre peludo, desnudo, porque se le acabó la ropa y entonces no tenía con que cubrirse", dijo la ministra.

El jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos, el médico Manuel Bello Quezada dijo que le harán una evaluación mental para saber si hay daño psicológico y luego se le va a dar un tratamiento específico.

Pero Rodríguez destacó sus deseos de vivir, y reveló que "está comiendo bien, tiene mucha hambre, está pidiendo una pupusa y quiere comer tortillas, eso es lo que quiere. Ya comió tortilla con queso".

El caso de Alvarenga atrajo la atención de todo el mundo y cientos de periodistas llegaron al país ávidos de conocer en detalle una odisea que muchos consideran un cuento chino: un hombre que atraviesa 10.500 kilómetros (6.500 millas) en el Océano Pacífico en un pequeño bote entre México y las Islas Marshall.