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Misterio en la frontera con Texas: secuestro y suicidio


el Tiempo Latino/Redacción-AP | 3/17/2014, 8:25 p.m.
Misterio en la frontera con Texas: secuestro y suicidio
FRONTERA EN ABRAM, TEXAS. | AP

MISSION, Texas, EE.UU. (AP) — Esteban Manzanares cumplía con su labor de vigilancia como agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en la zona más transitada de la frontera con México, cuando tres inmigrantes hondureñas lo vieron y se entregaron.

Una mujer, su hija adolescente y otra adolescente le dijeron luego a las autoridades que fueron detenidas y llevadas de un parque al norte del río Bravo, a una zona más alejada y agreste. Fue allí donde, según el relato, el hombre que llevaba uniforme militar las agredió y se llevó a una de las jóvenes.

En base a la descripción ofrecida de la ropa que llevaba el agresor y de su vehículo, los detectives llegaron rápidamente a la conclusión de que se trataba de un agente de la Patrulla Fronteriza, dijo una fuente policial.

Más de siete horas después de que la mujer fue rescatada el miércoles con las muñecas cortadas y ensangrentadas, agentes de Aduanas y Protección Fronteriza, del FBI y de la Agencia de Inmigración y Aduanas hallaron a Manzanares muerto en su apartamento, aparentemente tras suicidarse con un disparo. La adolescente que estaba desaparecida estaba allí también, desnuda y maniatada.

La familia de Manzanares no tiene idea de por qué el agente fronterizo se habría suicidado, y las denuncias de que secuestró y agredió a las mujeres son aun más incomprensibles.

"Honestamente no lo sé", expresó el domingo Susana Manzanares, ex esposa del agente fallecido. "Es realmente difícil de creer".

Ella y Esteban Manzanares se conocieron mediante internet hace unos 10 años. Lo calificó como un hombre dulce, amable, siempre dispuesto a ayudar. Se casaron en el 2006.

Se divorciaron hace unas semanas, pero Susana Manzanares, de 30 años, dice que seguían siendo amigos y que hablaban con frecuencia, usualmente sobre sus dos niños: un niño de 6 años y una hija de un año. Los dos niños sufren de fibrosis cística.

"Lo que me sorprende es cómo él pudo haber dejado a sus hijos", expresó la mujer mientras cuidaba a la hijita, Artemis, quien gateaba por el apartamento.

Manzanares, de 32 años, era oriundo de zona de McAllen y llevaba trabajando con la Patrulla Fronteriza desde el 2008, estacionado en un puesto de control vial más lejano a la frontera hasta se trasladó a un puesto en la frontera a fin de poder estar más cerca de sus hijos, relató la ex esposa. Antes de incorporarse a la Patrulla Fronteriza trabajó como guardia en una prisión y prestó servicio en la Guardia Nacional, dijo la mujer.

El día en que ocurrieron los hechos, Manzanares y su ex esposa intercambiaron mensajes de texto, coordinando asuntos para los niños. En el último mensaje enviado por él, a las 2.15 de la tarde, dijo que quería ayudarla en el cuidado de los pequeños.

"Quisiera ayudarte de cualquier manera que yo pueda pero tengo el tiempo limitado", escribió", escribió.

Susana Manzanares dijo que le envió otro mensaje a las 5:23 p.m. para ver cómo hacían para intercambiar sofás. Para ese momento, según fuentes policiales que hablaron a la AP, Manzanares ya había salido de la zona fronteriza con la adolescente. En algún momento dejó su camioneta patrullera en la estación en McAllen, una ciudad fronteriza a unos 560 kilómetros (350 millas) al sur de Houston. Manzanares nunca respondió al mensaje de su ex esposa.