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Triunfo republicano a nivel nacional incluye gobernación de Maryland


11/5/2014, 8:34 a.m.
Triunfo republicano a nivel nacional incluye gobernación de Maryland
El republicano Larry Hogan derrotó al demócrata Anthony Brown para la gobernación de Maryland, una sorpresa en un estado donde la mayoría de votantes es demócrata. | AP

La victoria republicana en las elecciones legislativas del 4 de noviembre superó todos los pronósticos al ampliarse a sólidos bastiones demócratas y certificó el fin de la "Obamanía" que en 2008 arrasó en estados históricamente conservadores.

Los republicanos infligieron al presidente Barack Obama su peor derrota desde que llegó a la Casa Blanca en 2009: se hicieron con el control absoluto del Congreso y arrasaron en las elecciones a Gobernador en feudos demócratas como Massachusetts, Maryland e Illinois.

El empresario republicano Larry Hogan derrotó al actual vicegobernador de Maryland, el demócrata Anthony G. Brown en la lucha por la gobernación de Maryland, una sorpresa en un estado donde los votantes se inclinan por el Partido Demócrata.

La estrecha batalla en Virginia ha sido una de las grandes sorpresas, ya que este estado no se contaba entre los 13 llamados a decidir el futuro del Congreso.

Virginia, que no era demócrata desde los años 60, fue uno de los grandes triunfos de Obama en 2008 y 2012, una tendencia hacía pensar que sería un lugar bastante seguro para el partido en estas legislativas y en las Presidenciales de 2016, explicó John Hudak, experto en elecciones del centro de estudios Brookings Institution.

Los republicanos sólo necesitaban arrebatar seis escaños a los demócratas para controlar el Senado, pero les arrebataron siete (West Virginia, Dakota del Sur, Arkansas, Montana, Colorado, Iowa y Carolina del Norte) y el total podría ascender a diez, si vencen en Alaska y Virginia (donde aún se recuentan votos ante la ajustada contienda), y en Louisiana (pendiente de una segunda vuelta el 6 de diciembre).

Colorado y Carolina del Norte fueron las derrotas más dolorosas y significativas: en 2008 el empuje de Obama rompió la tendencia conservadora de estos estados, que retuvo en 2012 con la excepción del último, que volvió a manos republicanas.

En Colorado, donde Obama venció holgadamente en las dos últimas Presidenciales, la creciente población hispana (21%) no fue suficiente para que los demócratas conservaran su escaño en estas legislativas.

Carolina del Norte, histórico bastión republicano, votó sólo una vez demócrata en las últimas siete Presidenciales: a Obama en 2008, aupado por el crecimiento de las minorías en el estado.

Obama reconoció horas antes de las elecciones que los estados en liza en el Senado le eran especialmente desfavorables: sólo dos (Iowa y Nuevo Hampshire) de los 13 llamados a decidir el futuro del Congreso eran feudos demócratas.

Por eso la pérdida de Iowa, demócrata en seis de las últimas siete presidenciales, fue especialmente representativa del voto de castigo que hoy quisieron enviarle los electores a un Obama en sus horas más bajas incapaz de superar el 40% de popularidad desde hace un año.

Conservar New Hampshire, sólido bastión demócrata, fue el único respiro que tuvieron los demócratas, el único de los 13 en contienda ajustada en el que han logrado vencer hasta el momento.

La llave del control del Senado la tenían trece estados: Colorado, Carolina del Norte, Georgia, Luisiana, Arkansas, Alaska, Kansas, Iowa, Kentucky, Nuevo Hampshire, Montana, Dakota del Sur y Virginia Occidental.