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Rubio se presenta en Miami como el candidato republicano del "nuevo siglo"

Presidenciales 2016
El senador por Florida Marco Rubio anuncia su candidatura para las elecciones presidenciales de 2016 hoy, lunes 13 de abril 2015, en un evento celebrado en la Torre de la Libertad de Miami, Florida.

El senador por Florida Marco Rubio anuncia su candidatura para las elecciones presidenciales de 2016 hoy, lunes 13 de abril 2015, en un evento celebrado en la Torre de la Libertad de Miami, Florida.

Miami, 13 abr (EFEUSA).- El senador por Florida Marco Rubio, de origen cubano, confirmó hoy oficialmente su carrera hacia la Casa Blanca y se postuló en Miami como el candidato republicano del "nuevo siglo" para las elecciones presidenciales de 2016.

En un evento celebrado en la Torre de la Libertad de Miami, vitoreado en español y en inglés por cerca de 3.000 seguidores, Rubio, de 43 años, prometió devolver el rumbo a Estados Unidos para que el país se vuelva a posicionar como "líder mundial" en el siglo XXI.

"Muchos de nuestros líderes y sus ideas están estancadas en el siglo XX, mientras que nuestra gente y la economía están empujando la barrera del siglo XXI ", aseguró Rubio, que se convierte así en el tercer republicano en presentar su candidatura a la Casa Blanca tras Ted Cruz y Rand Paul.

En medio de una gran expectación mediática desde el lugar que ha visto llegar a miles de cubanos a Estados Unidos, Rubio pronunció algunas frases de su discurso en español, y aludió en varias ocasiones al "sueño americano" y a su origen latino: "tengo una deuda con Estados Unidos que tengo que pagar".

Un día después de que la demócrata Hillary Clinton anunciara también su candidatura a la Casa Blanca, el senador Rubio también deslizó duras críticas contra ella y afirmó que la ex primera dama "es una líder del ayer".

Tras concluir su discurso, Rubio compareció ante el público y los medios de comunicación junto a su esposa, Jeanette Dousdebes, y sus cuatro hijos.

El senador republicano por Florida Marco Rubio en la portada para EE.UU de Time (a la izquierda) y la portada en su versión internacional (a la derecha).

EFE

El senador republicano por Florida Marco Rubio en la portada para EE.UU de Time (a la izquierda) y la portada en su versión internacional (a la derecha).

El candidato hispano que seduce a los grandes donantes republicanos

Joven, hispano, bilingüe y con demostrada capacidad de influencia en el Senado, Marco Rubio hizo hoy oficial su intención de luchar por llegar a ser el próximo inquilino de la Casa Blanca, una candidatura por la que ya han mostrado su simpatía grandes donantes afines a los republicanos.

El senador se ha convertido así en el tercero de los miembros de su partido en oficializar su candidatura tras el también senador de origen latino Ted Cruz, y el libertario Rand Paul, senador por Kentucky, a la espera de que haga lo propio el que fuera gobernador de Florida, Jeb Bush, quien podría ser uno de sus mayores rivales.

Rubio, de 43 años, nacido en Florida, es el segundo hijo de Mario Rubio y Oria García, un matrimonio cubano que abandonó la isla en 1956, antes de que Fidel Castro tomara el poder.

Aunque sus padres no huyeron tras la revolución cubana, sí encarnan la figura de inmigrantes humildes que trabajaron duro para mantener a su familia, su padre como camarero y su madre como pluriempleada en el sector servicios.

No obstante, ahora como presidente del subcomité de Relaciones Exteriores para Latinoamérica del Senado, siempre ha condenado al Gobierno cubano y no oculta su rechazo al recién estrenado aperturismo estadounidense hacia Cuba y a la situación que atraviesa Venezuela.

Desde que llegara a la Cámara Alta en 2010, su nombre se ha hecho cada vez más sonoro entre los círculos políticos de Washington, especialmente desde que ofreciera en 2012 el discurso de presentación del entonces candidato presidencial republicano, Mitt Romney, en la convención de su partido.

El joven legislador, padre de cuatro hijos fruto de su matrimonio con Jeanette Dousdebes, de origen colombiano, llegó a sonar incluso como posible candidato vicepresidencial junto a Romney, aunque finalmente el lugar lo ocupó el congresista Paul Ryan.

Carismático y con don de oratoria, se erigió este enero como el favorito entre los posibles candidatos para la red de donantes fundada por los multimillonarios hermanos Charles y David Koch, Americans for Prosperity, que espera reunir casi 900 millones de dólares para la campaña presidencial.

Aunque el pulso tomado a los donantes no da una idea definitiva de sus intenciones, sí permite adelantar al menos que Rubio tendrá un importante respaldo durante gran parte de su andadura en las primarias, ya que las recaudaciones de campaña son claves para cualquier aspirante.

Entre sus puntos débiles está el volver a convencer a los votantes latinos de su buena fe en materia migratoria, ya que pese a ser uno de los senadores que hace dos años llevó a la Cámara Alta un texto bipartidista para lograr una reforma migratoria integral, su postura al respecto ha oscilado en numerosas ocasiones.

Sus raíces cubanas pueden así suponerle un valor añadido pero también jugar en su contra, pues está por ver que la comunidad hispana le perdone haber reculado en los últimos meses en sus esfuerzos para conseguir legalizar a los más de 11 millones de indocumentados que hay en el país.

Desde sus inicios, ha sido arropado por políticos y grupos anticastristas de Florida, para poco a poco convertirse en figura de un nuevo conservadurismo al imponerse al exrepublicano y por aquel entonces independiente Charlie Christ en su puja por el escaño del Senado.

En cierto momento, su hoja de servicio quedó puesta en entredicho por irregularidades en el uso de fondos de campaña durante su lucha por un asiento en la Cámara Alta, aunque el asunto no trascendió más de la cuenta.

Muy hábil para desmarcarse de las polémicas, está empeñado en forjarse una sólida imagen de político conservador pese a que el voto latino tradicionalmente se inclina del lado demócrata.

Esa tenacidad podría convertir a Marco Rubio en el primer hispano clave dentro del "establishment" republicano y, quién sabe, si en el primer latino presidente de Estados Unidos.