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Sueñan en grande gracias a becas


Santiago David Távara | 2/27/2015, 11:26 a.m.
Sueñan en grande gracias a becas
OPTIMISMO. Las universitarias Andrea Pinillos (izq) y Ana Monroy en las oficinas de El Tiempo Latino en DC. | Alberto Avendaño/ETL

Andrea Pinillos y Ana Monroy, ambas de 23 años, tienen asegurada la financiación para sus estudios universitarios en el Trinity Washington University gracias al programa de becas TheDream.US. Al concluir el primer trimestre en esa casa de estudios en Washington DC, las jóvenes dreamers compartieron con El Tiempo Latino historias similares de frustraciones y esperanzas por el desafío de ser indocumentadas. Ellas han logrado ahora un alivio migratorio gracias al programa de Acción Diferida a los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés). Precisamente, el programa DACA les ha permitido ahora calificar para las competitivas becas que les permitirán un futuro mejor.

Aspira a ser comunicadora

“Soy dreamer y mi sueño es ser comunicadora en televisión. Vine a EE.UU. a los 11 años y afortunadamente me encontré con esta gran oportunidad que es TheDream.US, con el cual ahora puedo seguir mis sueños para alcanzar mi meta de ser periodista”, dijo Pinillos. La joven llegó con su padres a EE.UU. con visa de turista. Vivieron en Miami por 6 meses y luego se trasladaron a Manassas, Virginia. Pinillos, de origen peruano, se enteró del programa de becas por el noticiero de televisión local de Univisión. La dreamer Gaby Pacheco, directora del programa, estaba promoviendo la beca. “A los pocos días apliqué y al mes y medio se supo la respuesta. No podía creer que los estudios son totalmente pagados”, contó la joven, quien vive con sus padres.

“Escogí Trinity University porque es la mejor opción para mí”, puntualizó. Antes de beneficiarse del DACA, Pinillos vivió en carne propia las dificultades de ser indocumentada cuando cursaba el grado 11 en la escuela secundaria y comenzaba el proceso de solicitar anticipadamente su ingreso a distintas universidades. Debido a que carecía de una tarjeta del Seguro Social para probar su residencia legal, la joven se inscribió en el Northern Virginia Community College (NOVA) porque la institución acepta a personas indocumentadas como estudiantes internacionales, con tarifas elevadas como residentes fuera del estado, que eran el triple de los residentes legales.

“No tener documentos en EE.UU. es una cárcel de oro, uno puede hacer lo que uno quiera pero no eres nadie, si no tienes el papel requerido que es el Seguro Social no puedes hacer nada, no puedes manejar, no puedes trabajar ni hacer lo que cualquier joven puede hacer”, como seguir una carrera sin incurrir en gastos enormes, manifestó Pinillos.

La joven dijo que antes de recibir la beca estaba un poco deprimida. “Sentía que mis sueños no se iban a hacer realidad porque para mí el estudio es muy primordial en mi familia porque mis padres son profesionales”, indicó. Otra opción era costear sus estudios como pudiera. “Estaba pensando pagar mis clases, una por una, así me llevara un montón de años. Mis padres me ayudaban financieramente, pero no era suficiente. Es un dolor de cabeza pensar que tienes que pagar un dineral cuando has vivido aquí casi toda tu vida y es injusto no tener esa posibilidad”, enfatizó.

Estudia enfermería