Quantcast
El Tiempo Latino
9:39 p.m. | 84° 6/22/2017

¿Cómo llegarán a Harvard y Stanford estos estudiantes?


Las becas HACER

El Tiempo Latino-Redacción-EFE | 7/17/2015, 8:11 p.m.
¿Cómo llegarán a Harvard y Stanford estos estudiantes?
La estudiante cubana Yanet Gómez, quien podrá estudiar en la prestigiosa universidad de Harvard tras ganar una beca que premia el compromiso de los estudiantes con la comunidad y sus excelentes calificaciones. | EFE/HACER

El estudiante dominicano Manuel Tejeda, quien podrá estudiar en la prestigiosa universidad de Stanford tras ganar una beca que premia el compromiso de los estudiantes con la comunidad y sus excelentes calificaciones.

EFE/HACER

El estudiante dominicano Manuel Tejeda, quien podrá estudiar en la prestigiosa universidad de Stanford tras ganar una beca que premia el compromiso de los estudiantes con la comunidad y sus excelentes calificaciones.

La cubana Yanet Gómez y el dominicano Manuel Tejeda podrán estudiar en las prestigiosas universidades de Harvard y Stanford tras ganar unas becas que premian el compromiso de los estudiantes con la comunidad y sus excelentes calificaciones.

Estudiantes como ellos reciben desde hace ocho años las becas nacionales HACER, con una ayuda de 100.000 dólares a cada uno y que también tienen en cuenta las necesidades financieras de estos jóvenes.

Tanto Yanet como Manuel llegaron a Estados Unidos de niños provenientes de Cuba y República Dominicana, respectivamente, de la mano de su padres que buscaron en este país un mejor futuro para sus hijos.

"Yo nací en Yaguajay. Allí me crié en una familia muy humilde, trabajadora y amorosa, pero la vida en Cuba no era fácil y las oportunidades para el futuro eran pocas. Por eso mis padres decidieron venir a Estados Unidos en busca de libertad y oportunidades", dijo Gómez.

La familia se asentó hace ocho años en Naples, en la costa oeste de Florida, donde Yanet, quien reconoce que no saber el idioma y el cambio cultural le chocó bastante en sus primeros años, se graduó este año con los más altos honores de su clase en la escuela pública Lely High School.

Ahora, gracias a esta beca de la organización Ronald McDonald House Charities (RMHC), cumplirá su sueño de niña de estudiar Biología Regenerativa con el deseo de algún día tener su propia clínica.

"En Cuba, mi casa estaba al lado de un hospital y con nueve años me pasaba horas corriendo por los pasillos siguiendo los pasos de los doctores. Lo que en esos momentos era una travesura, hoy en día se ha convertido en un sueño que se hará realidad gracias a la beca", señaló.

Esta oportunidad, dijo, le ha quitado a sus padres un peso financiero muy grande porque a ellos todo les ha costado mucho.

"Mis padres me han enseñado a ser una persona muy trabajadora y luchadora. Ellos emigraron a Estados Unidos para darnos a mi hermano y a mí un futuro de oportunidades. Su trabajo y su sacrificio me han enseñado a poner mi mayor esfuerzo en cada cosa que hago, a nunca darme por vencida".

Y es esta misma enseñanza la que Manuel Tejeda recibió de sus padres.

"Mis padres emigraron de República Dominicana a Puerto Rico donde mi padre se enlistó en el Ejército y se retiró veinte años después en 2009. Él ha sido un ejemplo para mis hermanos y para mí y ha inspirado a dar lo mejor en todos los aspectos de mi vida, además de brindarme la oportunidad de crecer en Estados Unidos", dijo Tejeda.

El joven nacido en 1996 en la base militar de Fort Bragg, Carolina del Norte, ha vivido durante los últimos 15 en Tampa, en el centro de Florida.

"Mi padre siempre ha hecho todo lo posible para que nos quedemos en Tampa. Aun cuando sufría de lesiones durante los últimos años de servicio, aceptó despliegues a Iraq y Afganistán para poder apoyar a nuestra familia mientras que mi madre trabajaba de noche en el Hospital de MacDill Air Force Base y por el día nos cuidaba", contó el joven que se graduó este año del Bachillerato Internacional de la escuela secundaria T. R. Robinson.

Manuel irá gracias a la beca HACER a la universidad de Stanford para estudiar Ingeniería Mecánica movido por su deseo de saber cómo funcionan las cosas y completar el sueño de su padre de estudiar una carrera que no pudo porque se unió a las fuerzas armadas.

Ambos jóvenes han crecido como voluntarios sociales en sus comunidades y sueñan con algún día devolver con su trabajo las oportunidades que les ha brindado el país que acogió a sus padres.