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Inmigrantes participan en concurso de deletreo de DC


Hispanos adultos y del área de Washington, que están aprendiendo a leer y a escribir en español, tomarán reto el 16 de junio

Milagros Meléndez-Vela | 6/14/2015, 6 a.m.
Inmigrantes participan en concurso de deletreo de DC
DICTADO. Joel López Nava (der.) escribe en la pizarra la definición del adjetivo. Mario Gamboa observa. | Milagros Meléndez-Vela/ETL

Washington, DC.- Por noveno año consecutivo el Centro de Alfabetización en Español (CENAES) realizará su concurso de deletreo en español, un evento que se está haciendo tradición en el área metropolitana de Washington.

Los participantes son los estudiantes adultos que están aprendiendo a leer y a escribir en CENAES. “El concurso es parte de la finalización del curso”, expresó Mario Gamboa, fundador del programa.

Estarán participando seis escuelas de alfabetización de adultos de CENAES que se encuentran en el Distrito de Columbia, Maryland y Virginia. Ellas son: la Escuela Carlos Rosario, la Iglesia Sagrado Corazón; el centro educativo, CentroNía, en el Distrito de Columbia

También los estudiantes de la iglesia San Marcos y el Centro Multicultural de la Juventud, de Maryland. En Virginia participa la clase que se imparte en Gates of Ballston, de Arlington.

El concurso estará dividido en tres niveles: básico, intermedio y avanzado.

El encuentro se realizará el martes 16 de junio de 5 a 8pm. en CentroNía, 1420 Columbia Rd. NW Washington DC, 20009.

El ingreso es gratuito, habrá comida, música, grupos artísticos, premios y sorteos.

MÁS DE UNA DÉCADA ENSEÑANDO A LEER Y A ESCRIBIR

En su natal Perú, Mario Gamboa era administrador de empresas y trabajaba en un banco. Pero al emigrar a Estados Unidos trabajó en lo que jamás pensó para poder subsistir: lavó platos, cortó césped y pintó casas. Hoy casi 11 años después está inmerso en una pasión que tampoco pensó nunca desarrollar: ser maestro y enseñar a los inmigrantes hispanos a leer y escribir, cambiándoles por completo las vidas.

“Yo mismo a veces ni lo creo. Pero siento que ésta es mi misión”, expresó a El Tiempo Latino Gamboa, quien a fines de 2002, cuando apenas tenía cuatro meses en este país, inició sin querer un programa de alfabetización.

Todo se dio cuando Gamboa empezó un negocio de pintura de casas. Tenía dos chicos guatemaltecos que trabajaban con él. “Un día los dejé solos en una casa y les escribí en un papel todas las instrucciones sobre el trabajo que debían realizar. Varias horas después regresé y no habían hecho ni la mitad”, contó.

“Cuando les pregunté por qué, ellos me respondieron avergonzados ‘es que no entendíamos lo que decía el papel porque no sabemos leer ni escribir’”, narró Gamboa. Hasta ahora le brillan los ojos cuando recuerda el hecho.

Desde entonces, todos los días después del trabajo, Gamboa llevaba a sus trabajadores a su departamento, en el sótano de una casa, para enseñarles durante dos horas a leer y escribir.

“De pronto, ellos empezaron a pasar la voz a otros. Y a los días tenía tres, luego cuatro, cinco, y hasta seis estudiantes. El lugar quedó chico”, contó.

El reto era grande. “Al principio no tenía ni idea de cómo enseñarles. Yo no era docente y nunca se me había cruzado por la mente el serlo”, confesó Gamboa.

Tampoco tenía un lugar para impartir las clases, hasta que logró un espacio en la iglesia Reina de las Américas, en DC.