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Relaciones EE.UU.-Israel “no están "muertas": Netanyahu


Redacción-EFE | 3/2/2015, 11:25 a.m.
Relaciones EE.UU.-Israel “no están "muertas": Netanyahu
Primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. | EFE

La oposición diametral de "Bibi", el sobrenombre con el que se conoce a Netanyahu, a las negociaciones con Irán por su programa nuclear, que Estados Unidos lleva a cabo con otros cinco países con el fin de garantizar el uso pacífico de esa tecnología, han agriado la ya de por sí fría relación con Obama.

"El discurso de Netanyahu está motivado por dos objetivos convergentes: el rechazo al anticipado acuerdo con Irán y la complicada reelección a la que se enfrenta el 17 de marzo (día de los comicios legislativos en Israel)", explicó Hamid Malka, subdirector del programa de Oriente Medio en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).

Todo lo que rodea la conferencia del AIPAC siempre ha tenido que ver con cálculos políticos (todo candidato presidencial pasa por sus focos), pero esa vertiente es más evidente este año.

La invitación republicana para que Netanyahu hable en el Capitolio sin consultar a la Casa Blanca rompe con la etiqueta diplomática, pero es vista como una oportunidad de atacar la política exterior de Obama, considerada dubitativa y sin horizontes claros por los republicanos, ante el público estadounidense.

El principal líder opositor israelí, el laborista Isaac Herzog, escribía este viernes en el diario The New York Times que, pese a que él también se opone a un acuerdo con Irán, "esa preocupación puede ser expresada sin meternos en la política estadounidense".

"En lugar de crear una falsa impresión de que nuestros intereses están solo en línea con un partido estadounidense o con un solo grupo de interés, deberíamos apelar a todos -demócratas y republicanos, conservadores y liberales-", añadía Herzog.

La conferencia de AIPAC se da en un momento en que han aumentado las denuncias de antisemitismo en algunos países europeos, tras los atentados de París o Copenhague, y con el vecindario israelí patas arriba por la guerra siria, la presencia de los terroristas suníes del Estado Islámico y la influencia del Irán chií como contrapunto.

Con unos 5,3 millones, la comunidad judía estadounidense es la más importante después de los 6 millones de judíos que viven en Israel, con lo que solo en estos dos países se concentra la mayor parte de miembros de esta confesión religiosa, perseguida durante siglos, masacrada por los nazis y ahora criticada por desplazar al pueblo palestino.

El choque entre Netanyahu y Obama es también el de diferentes facetas de la comunidad judía, aquella que apoyó a una alianza de centro-derecha liderada por el Likud en la Knesset en 2013 y los que dieron a Obama en 2012 casi el 70 % del voto judío.

Hace dos semanas, un editorial de la publicación judío-estadounidense "Forward", de inclinación liberal, se preguntaba si en medio de este pulso político puede alguien, aún siendo primer ministro israelí, reclamar ser la voz que mejor defiende los intereses de un pueblo diverso.