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Familiares de Monseñor Romero hablan desde El Salvador sobre la beatificación


Le ceremonia se realizará el sábado 23 en la plaza Divino Salvador del Mundo de la capital

Miguel Guilarte | 5/21/2015, 2:54 p.m.
Familiares de Monseñor Romero hablan desde El Salvador sobre la beatificación
Tiberio Arnoldo y Santos Gaspar Romero Galdámez (der.), dos de los hermanos de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, posan junto a un busto del mártir en Ciudad Barrios. | Cort. Vladimir Gutiérrez

Irlanda Gutiérrez Galdámez, prima hermana de Monseñor Romero, en su casa de Ciudad Barrios con una cruz que le perteneció al mártir que será beatificado el 23 de mayo en San Salvador.

Cort. Vladimir Gutiérrez

Irlanda Gutiérrez Galdámez, prima hermana de Monseñor Romero, en su casa de Ciudad Barrios con una cruz que le perteneció al mártir que será beatificado el 23 de mayo en San Salvador.

Su preocupación por los pobres y su generosidad fueron bien conocidas; defendió al clero perseguido, a los más necesitados, los inválidos y veló por el respeto de los derechos humanos. Su amor por los más necesitados le servía para querer más a su país, y lo comprendía como un camino, también para los ricos, en la búsqueda del bien común y de la salvación eterna.

Era Monseñor Óscar Arnulfo Romero Galdámez, quien este sábado 23 de mayo será beatificado por la Iglesia Católica en San Salvador, un “regalo de Dios” del que sus familiares se sienten “muy honrados”, según dijeron su hermano Santos Gaspar Romero Galdámez y su prima Irlanda Gutiérrez Galdámez a El Tiempo Latino.

“La gente aquí en San Salvador está emocionada, encantada y agradecida porque después de 35 años de espera el Papa Francisco dio la luz verde para la beatificación”, dijo Santos Gaspar el martes 19 vía telefónica desde San Salvador.

Monseñor Romero fue asesinado por un francotirador el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba una misa en la capilla del hospital de La Divina Providencia en San Salvador, siendo aprobada su beatificación en febrero por el Papa Francisco.

“Nosotros sus familiares estamos honrados y agradecidos con Dios y con el Santo Padre por habernos dado ese regalo. Tenemos ya un santo que no es sólo de la familia sino de todo el pueblo salvadoreño y yo diría que del mundo entero”, agregó Santos Gaspar, de 85 años.

La muerte de Romero no tuvo una causa política, sino de odio a una fe que impulsada por la caridad no callaba ante la injusticia que cobraba cientos de víctimas.

En el decreto para la beatificación de Romero, se reconoce el “martirio” del arzobispo “in odium fidei”, es decir, que fue asesinado por “odio a la fe”.

Nació el 15 de agosto de 1917 en Ciudad Barrios, en el departamento de San Miguel. Era el segundo de 8 hermanos, hijos del matrimonio formado por el telegrafista y empleado de correos, Santos Romero, y Guadalupe Galdámez.

“Yo soy el hermano menor y cuando él se fue a los trece años para el seminario de San Miguel yo estaba muy pequeño. Era cuando él venía de vacaciones que platicábamos y nos conocíamos. Luego pasó al Seminario de San Salvador y luego al Vaticano donde fue ordenado sacerdote a los 24 años en 1942”, recordó Santos Gaspar.

“Desde ese entonces ya tenía deseos de regresar a Ciudad Barrios pero no podía regresar porque estaba la Segunda Guerra Mundial en pleno apogeo y a él le tocó vivirla allá en Italia”, relató.

En Italia Romero aprendió inglés, francés e italiano. Luego cuando pudo salir de Italia se fue rumbo a España y desde ahí a Cuba. “En Cuba lo entretuvieron junto a varios que estaban con él porque tenían que investigar qué clase de personas eran”, explicó Santos Gaspar.

De Cuba se trasladó a México y luego hacia El Salvador. Llegó a San Miguel donde estuvo unos días y de ahí a Ciudad Barrios donde lo recibió todo el pueblo “porque para nosotros fue una sorpresa que estuviera vivo”, admitió el hermano menor de monseñor.