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Memorias del Maratón de Boston de 2013


Atletas venezolanos cuentan sus experiencias del día en que el terror atacó al atletismo

Miguel Guilarte | 4/14/2016, 3:18 p.m.
Memorias del Maratón de Boston de 2013
MARATONISTA. Eduardo Caro no corrió el Maratón de Boston de 2013, pero estuvo en la línea de llegada hasta 10 minutos antes de las bombas. | Cortesía Eduardo Caro

JUNTOS. David Martínez Fumoleau (abajo a la izquierda) con otros corredores y familiares después del Maratón de Boston de 2013, cerca de la línea de llegada y antes de las explosiones.

Cortesía Eduardo Caro

JUNTOS. David Martínez Fumoleau (abajo a la izquierda) con otros corredores y familiares después del Maratón de Boston de 2013, cerca de la línea de llegada y antes de las explosiones.

El Maratón de Boston, el más antiguo y famoso del mundo, celebrará el lunes 18 su 120 edición, tres años después del trágico atentado terrorista en la línea de meta que dejó tres muertos, más de 260 heridos y convirtió esta fiesta del deporte en el mayor trauma por el que ha pasado esa ciudad.

Las explosiones de dos bombas colocadas en Boylston Street generaron caos en la llegada, con cuerpos ensangrentados, pánico en espectadores, el sonido de las ambulancias y gran incertidumbre entre los asistentes. Los venezolanos Eduardo Caro, Gina Saraceni y David Martínez Fumoleau estaban allí. Martínez vuelve a Boston para correr la edición 2016 que se corre el lunes 18 de abril.

En 2013, Caro iba a participar pero una lesión que sufrió en Caracas poco antes del maratón, le impidió correr. Sin embargo, el fondista hizo el viaje a Boston para apoyar a sus amigos, a quienes estuvo esperando en la meta, especialmente a Saraceni, quien nunca llegó.

Saraceni tuvo problemas en la ruta y no pudo hacer el tiempo que esperaba por las dolencias que le afectaron durante la prueba y que le impidieron encontrarse con Caro en la meta, tal como habían acordado.

“Estuve en la meta hasta 10 minutos antes de los bombazos, ya que me fui al sitio de reunión de los atletas a encontrarme con los que ya habían llegado”, dijo Caro a El Tiempo Latino.

“Estaba esperando a una amiga (Saraceni) pero como no llegó en el tiempo estimado pensé que ya había llegado y me fui”, recordó. “Al llegar allí y saludarlos se escucharon las explosiones, la policía se puso en alerta, salieron las ambulancias y nos dimos cuenta que era un atentado”, agregó.

El ataque impidió a Saraceni terminar la carrera. “Cuando faltaban 700 metros para la llegada los policías detuvieron el maratón. Ése fue el momento más dramático porque no podía aceptar que no iba a llegar después de tanto esfuerzo. Cuando supe de las bombas entendí que las dolencias y el malestar me habían salvado la vida”, recordó Saraceni.

Esa tarde del lunes 15 de abril de 2013, Martínez Fumoleau y otros corredores venezolanos celebraban a una cuadra de Boylston Street, después de completar el Maratón, aunque nunca imaginaron lo que estaba por ocurrir.

Aproximadamente a las 2:50pm, los fondistas escucharon la primera de las dos detonaciones que esa tarde mataron a tres personas y dejaron 264 heridos en la línea final de la carrera.

Las explosiones ocurrieron cuando había corredores cruzando la meta y miles de ellos todavía por llegar, entre ellos Saraceni, la única integrante de su grupo que no estaba con ellos. El atentado acabó con la carrera y la vida de tres espectadores, entre ellos un niño de ocho años.

“La sensación fue de mucha angustia, sobre todo te vienen recuerdos de tus seres más queridos, sientes la necesidad de comunicarte con ellos inmediatamente y escuchar sus voces”, dijo Martínez Fumoleau a El Tiempo Latino en entrevista telefónica desde Caracas.

“Es un dolor muy grande, más aún cuando ves a quienes fueron afectados por la pérdida directa de algún familiar y no hay consuelo que valga en esos momentos”, agregó Martínez quien el lunes dará de nuevo la partida en el pueblo de Hopkinton, antes de recorrer los 42,195 kilómetros que terminan en la Boylston Street.