Quantcast
El Tiempo Latino
4:28 p.m. | 63° 10/17/2017

Trump cena con Slim mientras relaciones con líderes mexicanos mejoran


La reunión señala un posible deshielo entre el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y la élite comercial de México

Philip Rucker, Robert Costa and Joshua Partlow | The Washington Post | 12/20/2016, 1:07 p.m.
Trump cena con Slim mientras relaciones con líderes mexicanos mejoran

En los últimos días de su campaña, Donald Trump vilipendió a uno de los hombres más ricos del mundo, el multimillonario mexicano Carlos Slim, al acusarlo de ser parte de una cábala global que conspiraba para extinguir su populista candidatura presidencial.

Sin embargo, durante el fin de semana, Slim viajó a Mar-a-Lago, una propiedad de Trump en Palm Beach, Florida, para lo que el presidente electo describió como “una cena encantadora con un hombre maravilloso”.

El gesto de pacificación ─la culminación de semanas de comunicaciones secretas que incluyó una visita secreta a la Ciudad de México por un enviado de Trump─ señala un posible deshielo entre Trump y la élite política y comercial de México, a quien había utilizado implacablemente durante toda su campaña.

Las comunicaciones despertaron las esperanzas en la comunidad empresarial mexicana que Trump podría reconsiderar su voto de romper el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA en inglés) y ser persuadido a adoptar políticas migratorias y económicas menos duras, que fueron las piedras angulares de su campaña.

Larry Rubin, presidente de la Sociedad Americana de México y un enlace clave entre funcionarios republicanos en Estados Unidos y líderes mexicanos, dijo que Trump y su equipo están forjando una mejor comprensión de los intereses económicos que los dos países comparten.

“Lo que el presidente electo Trump quiere hacer al acercarse a la comunidad empresarial mexicana tiene un impacto no sólo nacional, sino regionalmente con América Latina y abre las puertas para buenas relaciones comerciales en general”, dijo Rubin, que es uno de los varios candidatos a servir como embajador de Trump en México. “Cuanto más cercana esté la administración a las empresas y gobiernos de México y de la región, mejor para Estados Unidos”.

Pero Trump no ha hecho ninguna declaración de que cambiará sus políticas migratorias o comerciales, y ante cualquier flexibilización correría el riesgo de enojar a sus principales partidarios.

El sábado, apenas horas antes de su cena con Slim, Trump efectuó la última aparición de su gira de agradecimiento en Mobile, Alabama, y la multitud cantó: “¡Construya ese muro!”

“No se preocupen, vamos a construir el muro”, dijo Trump, reiterando su promesa de erigir un muro a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México para evitar la entrada de inmigrantes indocumentados y hacer que México pague por eso.

La cena de Trump y Slim fue diseñada para abrir una línea amistosa de comunicación en lugar de ahondar en los detalles de política, de acuerdo con personas informadas sobre las discusiones.

La visita de Slim a Mar-a-Lago se produjo después de que Corey Lewandowski, ex gerente de campaña de Trump y quien sigue siendo una persona de confianza del presidente electo, visitó silenciosamente la Ciudad de México el 9 de diciembre para reunirse con Slim.

Después de las elecciones, Slim se conectó con Lewandowski ─alguien a quien consideraba cercano a Trump pero no como un miembro formal de su personal─ e hizo arreglos para discutir asuntos comerciales, económicos y de otro tipo, de acuerdo con personas con conocimiento de la reunión.