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Pueblo de Blacksburg unido por el dolor, enojo y esperanza


El ayuntamiento que alberga a Virginia Tech revive las tragedias con la muerte de adolescente

Milagros Meléndez-Vela | 2/20/2016, 6 a.m.
Pueblo de Blacksburg unido por el dolor, enojo y esperanza
Estudiantes de la universidad Virginia Tech participaron en una vigilia el 8 de febrero en memoria de Nicole Lovell, la adolescente de 13 años que fue asesinada. Dos estudiantes de la universidad están acusados del crimen. | AP

BLACKSBURG, Va.- En el pasillo de la Blacksburg Middle School una cartulina amarilla con el dibujo de un panda llorando, recordaba el domingo 14 de febrero a Nicole Lovell, la adolescente de 13 años cuyo cuerpo fue encontrado acuchillado, tres días después de su desaparición. “Nicole tú has tocado muchos corazones”, “te extrañamos”, y “nunca te olvidaremos”, decían las frases en el cártel hecho a mano pegado en la pared.

Al lado, otra cartulina, de color negro, con el nombre de la menor ocupando casi todo el espacio escrito con letras amarillas y naranjas, mostraban un pandita, flores y corazones. Cuatro jovencitas habían escrito “se fue pero nunca la olvidaremos”.

El pueblo de Blacksburg, localizado en las montañas de Virginia en el Valle New River, a unas cuatro horas de Washington DC, experimenta una vez más el dolor de la tragedia.

Esta comunidad —de 43.985 habitantes, 3,5% de ellos hispanos— vivió en abril de 2007 la peor masacre ocurrida en un campus universitario de Estados Unidos, cuando el estudiante Seung-Hui-Cho, de Virginia Tech, ingresó armado a los salones de clases de esa casa de estudios y mató a 32 personas, entre ellos dos estudiantes hispanos. Luego se suicidó.

La herida vuelve a abrirse con una mezcla de incredubilidad y enojo que se suman al dolor. Lo que empezó con la búsqueda de una adolescente, desaparecida el 27 de enero, se tornó en un hecho sangriento con detalles espeluznantes que ponen otra vez los ojos sobre Virginia Tech, el orgullo e ícono de Blacksburg.

Dos estudiantes de esa universidad fueron arrestados por la muerte de Nicole Lovell. David Eisenhauer, de 18 años, está acusado de secuestro y asesinato en primer grado y Natalie Keepers, de 19, está acusada de complicidad y de ayudar a esconder un cadáver. Ambos estaban cursando su primer año de ingeniería.

Los motivos del crimen aún están bajo investigación, pero se sabe que la adolescente había conocido a Eisenhauer a través de las redes sociales y que le había contado a una niña que “él era su novio” y soñaba con fugarse con él.

“No dejemos que la violencia nos defina”

La comunidad y estudiantes lidian con la tragedia y la connotación negativa del pueblo y el campus que se proyecta en los medios. Después de 2007, otros incidentes violentos en Virginia Tech hicieron titulares a nivel nacional. En enero de 2009 un estudiante internacional de China asesinó a una compañera en un café del campus, por no responder a sus intenciones románticas.

En 2011, el oficial Deriek Crouse de la Policía de Virginia Tech fue asesinado por un disparo que ejecutó un individuo que se le acercó mientras el agente estaba estacionado en el campus. El hombre, que no era estudiante de la universidad, había robado un vehículo. Luego, al ser interceptado por otro oficial, se suicidó.

En febrero de 2014, la tragedia enlutó nuevamente al campus. Samanata Shrestha, quien estudiaba biología, fue asesinada. Su compañera de estudios y pareja sentimental Jessica Michelle Ewing fue sentenciada a 80 años por el crimen.