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¿Peligran las ciudades santuario?


La llegada de Trump a la presidencia pone en riesgo un concepto de amparo migratorio que no está claro

Por Armando Trull para ETL | 11/23/2016, 2:03 p.m.
¿Peligran las ciudades santuario?
JEFE. Thomas Manger, de la Policia del condado de Montgomery. | Archivo El Tiempo Latino

VOZ. Doris Meissner explica el concepto de "ciudades santuario".

Armando Trull/Para El Tiempo Latino

VOZ. Doris Meissner explica el concepto de "ciudades santuario".

En las últimas dos décadas muchas jurisdicciones a nivel nacional han adoptado políticas que limitan el poder de las autoridades migratorias en sus comunidades. Elpresidente electo Donald Trump ha dicho que cortará fondos federales donde existan las llamadas “ciudades santuario”.

Recientemente una manifestación de jóvenes en DC pidió a la alcaldesa Muriel Bowser que se posicionara sobre el tema. “¿Pero qué creen ustedes que es una ciudad santuario?”, preguntó Bowser. la mayoría dijeron que se trataba de que no hubiera colaboración entre lapolicía y las autoridades de inmigración. Y Bowser respondió que ese era el caso en DC y seguirá siendo así.

Pero ¿qué es lo que hace al Distrito y a otras jurisdicciones locales como Prince George’s y Montgomery ciudades santuario? Se lo preguntamos a Doris Meissner del Migration Policy Institute un tanque de pensamiento que estudia los fenómenos migratorios.

“En el contexto actual se trata de ciudades que no están dispuestas a cooperar con el gobierno federal en el tema migratorio, pero esta cooperación es diferente según la jurisdicción”, dijo Meissner.

Por ejemplo, DC. Montgomery y Prince George’s en Maryland no participan en las redadas migratorias que tienen lugar en hogares o negocios a no ser que se trate de un operativo en un caso criminal.

En estas jurisdicciones los oficiales de policía no preguntan por el estatus migratorio a las personas con las que se relacionan, ya sea como víctimas, testigos o sospechosos. Si se arresta a un inmigrante indocumentado, ni el Distrito ni Prince George’s contacta a Inmigración. Montgomery lo hace solo si el caso tiene que ver con crímenes de violencia doméstica, armas o drogas.

Sin embargo, cuando alguien es arrestado sus huellas dactilares pasan a la base de datos del FBI a la que tiene acceso el servicio de Inmigración haya sido o no notificado por las autoridades locales.

Meissner quien lideró el Servicio de Inmigració durante la presidencia de Bill Clinton dice que hay unas 360 de las llamadas ciudades santuario en el país. “Resulta que un 53 por ciento de la población sin autorizacón legal para residir vive en esas jurisdicciones, o sea, casi 6 millones de personas”, indicó Meissner.

El condado de Prince William en Virginia es lo opuesto a una ciudad santuario, y el republicano Corey Stewart, quien preside la Junta de Supervisores, dice que está orgulloso de ello.

“Buscamos de manera agresiva que las personas identifiquen a esos inmigrantes ilegales que han cometido un crimen en nuestro condado e iniciamos el proceso de deportación siguiendo el porgrama 287g para entregar a esos ilegales a las autoridades de inigración”, dijo Stewart.

287 g es una ley federal que ermite a ciertos oficiales a actuar como agentes de inmigración. Según Stewart, el condado de Prince William ha deportado a más de 7.000 indocumentados desde 2007.

Pero Meissner dice que la mitad de los deportados bajo la 287g no han cometido crímenes serios y por ello los activistas se preocupan cuando los oficiales se convierten en agentes de inmigración. La mayoría de las ciudades santuario como DC y Prince George’s se niegan a las peticiones federales de mantener detenidos a los indocumentados después de cumplir sentencia para, así, poder ser deportados. Ahora el presidente electo, Donald Trump, ha dicho que deportará a 11 millones de indocumemtados sin importar el tipo de crimen que hayan cometido. Para ello, los expertos aseguran que Trump necesitará la colaboración de las autoridades locales. Stewart, quien apoyó la campaña de Trump en Virginia está de acuerdo con la amenaza de Trump de sancionar a las jurisdicciones que se nieguen a colaborar con Inmigración.

El ejecutivo de Prince George’s, Rushern Baker, dice que su departamento de Policía sigue la ley federal y que se opondrá a cualquier amenaza de recortar los $140 millones en fondos federales que reciben.

Está claro que las ciudades santuario buscarán resistir cualquier intento contra su filosofía migratoria. El domingo 20 de noviembre, en Silver Spring, se concentraron cientos de personas junto al liderazgo del condado de Montgomery para rechazar el racismo y reivindicar la tolerancia y laprotección al inmigrante. Allí el Jefe Thomas Manger dijo que “no importa lo que quiera hacer el gobierno federal”, la Policía de Montgomery no preguntará el estatus migratorio de las personas.