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Piden que no deporten a Wendy


Se manifiestan ante ICE en Washington para que liberen a una madre inmigrante y eviten su deportación

El Tiempo Latino/redacción/EFE | 11/23/2016, 1:58 p.m.
Piden que no deporten a Wendy
CONCENTRACIÓN. La familia de la inmigrante Wendy Soveida Uruchi Contreras recibió el apoyo comunitario el 21 de noviembre ante ICE en Washington. | Alfredo Duarte/Para El Tiempo Latino

DOLOR. El  esposo de Wendy, Giovani Jiménez (centro) llora ante el ICE.

Alfredo Duarte/Para El Tiempo Latino

DOLOR. El esposo de Wendy, Giovani Jiménez (centro) llora ante el ICE.

Una cuarentena de manifestantes urgieron el 21 de noviembre al presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, a salvar a una ciudadana española de la deportación.

Al grito de “Obama, tu última oportunidad”, familiares, amigos y organizaciones defensoras de inmigrantes se reunieron frente a la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Washington para pedir la liberación de Wendy Soveida Uruchi Contreras, recluida en un centro de detención, y evitar su deportación a España.

La directora en Virginia de la organización pro inmigrante CASA, Michelle Larue, reclamó que ICE le conceda a Uruchi el “perdón”.

Larue defendió que Uruchi ha demostrado ser una “parte integral” de su comunidad gracias a su participación activa en su vecindario en Maryland y de la defensa de su familia, de la comunidad y de personas desfavorecidas.

“Este es un caso ejemplar. Se trata de una mujer de la que Estados Unidos estaría orgulloso de tener como ciudadana. Es crítico que le concedan este perdón por sus circunstancias familiares y porque se lo merece por todas sus buenas acciones”, añadió Larue.

Uruchi llegó a Estados Unidos en 2002, a los 18 años, con un visado de turista que expiró a los tres meses, cuando escapaba de los abusos físicos y psicológicos de su padrastro en España.

Aunque nació en Bolivia, Uruchi se mudó a España a los 9 años, cuando su madre se casó con un hombre español, lo que le proporcionó la nacionalidad de este país al que podría ser deportada.

Tras 14 años de residencia en Estados Unidos, el pasado 10 de julio Uruchi fue detenida mientras conducía bajo los efectos del alcohol.

Las autoridades comprobaron que la detenida llevaba años en EE.UU. sin visado alguno, y fue internada en el centro de detención de inmigrantes Virginia Peninsula Regional Jail en Williamsburg (Virginia), donde el viernes 18 de noviembre le informaron de su posible deportación a España.Su marido, Giovani Jiménez, junto con sus hijos nacidos en EE.UU., Lucía, de 7 años, y Álex de 13, que fue diagnosticado recientemente con el síndrome de Asperger, reclamaron el regreso a casa de su esposa y madre para las fiestas de Acción de Gracias y de Navidad.

“Yo no puedo sustituir a su madre, por más que quiera se me hace imposible. Rehusamos pensar que la deportarán, mantenemos la esperanza de que se va a quedar aquí con su familia y con sus hijos, y de que se reunirá con nosotros para las fiestas”, dijo Jiménez.

El marido de Uruchi mostró su preocupación y su miedo por la victoria electoral del republicano Donald Trump. El presidente electo ha manifestado su intención de implantar políticas de deportación de inmigrantes con “antecedentes penales”, lo que afectaría a cerca de tres millones de personas,.

“Mi familia está destrozada, no quiero pensar que no la vamos a tener para las fiestas, espero tocarle el corazón a los señores de inmigración para que nos devuelvan a la madre de mis hijos”, dijo Jiménez a El Tiempo Latino. Una amiga de la detenida, Naldy Sandoval, pidió “misericordia” con una familia ya establecida en el país y una oportunidad para “una madre y líder comunitaria”.

Además, la familia lanzó una campaña para evitar la deportación de Uruchi a España y lograr su liberación en una página web que ya cuenta con más de 1.000 firmas.