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Sin papeles, mejor es vivir en DC

Indocumentados hallan en el Distrito un lugar de acceso a varios beneficios, entre ellos la licencia de manejo
El hondureño Arturo Zelaya obtuvo su licencia de conducir en DC, sin un número de seguro social. Desde mayo de 2014, la capital otorga el documento sin importar el estatus migratorio. El Distrito ya está en cumplimiento con la ley federal "Real ID".

El hondureño Arturo Zelaya obtuvo su licencia de conducir en DC, sin un número de seguro social. Desde mayo de 2014, la capital otorga el documento sin importar el estatus migratorio. El Distrito ya está en cumplimiento con la ley federal "Real ID".

El Distrito de Columbia cuenta con alrededor de 94.000 residentes que han nacido en el extranjero, de ellos 25.0000 son indocumentados, según el  Pew Research Center. La gama de beneficios que provee la capital a los que no tienen documentos ­­—desde las licencias de conducir hasta un seguro médico­— son el atractivo para que muchos inmigrantes del área se muevan o quieran mudarse a la Ciudad. Sin embargo, el elevado costo de la vivienda, es una barrera contra la que deben enfrentarse y provoca el desplazamiento de muchos.

ETL

El Distrito de Columbia cuenta con alrededor de 94.000 residentes que han nacido en el extranjero, de ellos 25.0000 son indocumentados, según el Pew Research Center. La gama de beneficios que provee la capital a los que no tienen documentos ­­—desde las licencias de conducir hasta un seguro médico­— son el atractivo para que muchos inmigrantes del área se muevan o quieran mudarse a la Ciudad. Sin embargo, el elevado costo de la vivienda, es una barrera contra la que deben enfrentarse y provoca el desplazamiento de muchos.

Después de más de siete años de vivir en Virginia, el guatemalteco Roger Yoc Mazariego decidió en 2013 mudarse al Distrito de Columbia. Siendo indocumentado, dice que esa ha sido una de las mejores decisiones que ha tomado.

Ha podido estudiar sin costo alguno, cuenta con un seguro médico proporcionado por la Ciudad y desde 2014 tiene acceso a la obtención de una licencia de conducir sin importar el estatus migratorio, entre otras ventajas, señala.

“La mayor motivación que yo tuve para mudarme aquí era aprender inglés. Yo había escuchado de la escuela Carlos Rosario que no cobraba por estudiar, uno sólo tenía que costear los libros”, dijo. “Pero uno de los requisitos para ingresar allí era ser residente de DC, por eso me mudé”, expresó el inmigrante que llegó a Estados Unidos cuando tenía 21 años de edad. No le fue fácil, con tanta demanda el guatemalteco entró a una lotería y después de tres meses pudo ingresar.

Con más de cuatro décadas de existencia, la escuela Carlos Rosario Career Center, reconocida a nivel nacional, es uno de los puntos de partida para los inmigrantes que llegan al Distrito de Columbia con ansias de superación.

Yoc Mazariegos, estudió los ocho niveles de inglés, luego continuó con estudios de computación. “En Virginia hubiera sido muy difícil que lo pudiera haber logrado. Intenté hacerlo en las escuelas privadas, pero tenía que pagar mucho”, señaló.

Para Maynor López, también de Guatemala, llegar al Distrito de Columbia, mudándose de Virginia, ha sido encontrar “la sociedad que siempre soñé”. Con tan sólo quinto de primaria, López soñaba con estudiar. Y así lo hizo, pagando un mínimo por los materiales. Empezó con el inglés en la iglesia Reina de las Américas. Más tarde en la Carlos Rosario logró obtener su equivalencia de secundaria (G.E.D) y un diploma en computación. Paralelamente tomó clases de humanidades en el Latin American Youth Center (LAYC), un centro clave para la juventud inmigrante. “Esas clases en el LAYC me abrieron la mente y ampliaron grandemente mi conocimiento”, indicó.

ANIVERSARIO. La alcaldesa Muriel Bowser, al centro, junto a la directora de la Oficina del Alcalde para Asuntos Latinos (MOLA, en inglés, antes OLA) y la cofundadora del Teatro GALA, Rebeca Medrano, el martes 11 de octubre al celebrar los 40 años de MOLA.

Tomás Guevara/para ETL

ANIVERSARIO. La alcaldesa Muriel Bowser, al centro, junto a la directora de la Oficina del Alcalde para Asuntos Latinos (MOLA, en inglés, antes OLA) y la cofundadora del Teatro GALA, Rebeca Medrano, el martes 11 de octubre al celebrar los 40 años de MOLA.

Hoy López estudia —gracias a una beca privada— en el colegio comunitario de la Universidad de DC.

Para el hondureño Arturo Zelaya, acceder a una licencia de manejo sin tener seguro social fue el motivo por el cual se cambió recientemente de Virginia al Distrito

Desde mayo de 2014, los indocumentados en DC pueden obtener una licencia de onducir con uso limitado. Y desde agosto de este año el proceso se ha agilizado al eliminar el requisito anterior de las citas online que tardaban meses para atender. “Ahora uno se puede presentar en la oficina del DMV y ese mismo día tramitar todo”, dijo Zelaya. “El proceso es sencillo, pero hay que presentar toda la documentación debida”, aconsejó Zelaya, de 28 años, quien en marzo de este año se quedó indocumentados cuando Inmigración no le aprobó su prolongación de estadía. “Yo estaba seguro que me la iban a dar, pero la respuesta negativa llegó justo cuando se había vencido la visa”, dijo.

“Con la licencia tengo más oportunidades”, dijo Zelaya, quien en su país se graduó de administración de empresas con una maestría en mercadeo. Aquí trabaja en una empresa de aire acondicionado y calefacción; y ahora, también como chofer del servicio de transporte LYFT. “Estoy feliz”, dijo.

Ciudad santuario; pero vivienda cara

Los hispanos en el Distrito de Columbia representan el 10,6 por ciento de los 672 mil habitantes, según el Censo. Las personas nacidas en el extranjero son 94 mil. Y de ellas, 25 mil no tienen documentos migratorios, según estimados de 2014 del Centro de Investigación Pew.

• Ciudad Santuario

“DC es una ciudad santuario, que protege a los inmigrantes y les permite mejorar sus vidas”, afirmó Jackie Reyes, directora de la Oficina del Alcalde para Asuntos Latinos (MOLA, por sus siglas en inglés, antes conocida como OLA).

El título de “Ciudad Santuario” se debe a que DC cuenta con leyes que prohiben a los oficiales de la policía ejercer como agentes de inmigración. También prohiben la cooperación entre la Policía y El Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), con excepción de casos criminales.

“Cuando hubo la ola de familias migrantes y se empezó a hacer redadas, la alcaldesa Muriel Bowser escribió una carta al secretario de Seguridad Interna, pidiendo que se respetara y tratara con dignidad a los inmigrantes”, dijo Reyes.

• Seguro médico

Otra de las ventajas que los indocumentados aprovechan en el Distrito de Columbia es la cobertura médica. El guatemalteco Roger Yoc Mazariego cuenta con el DC Healthcare Alliance, un seguro de salud que la Ciudad otorga a las personas de recursos limitados que no califican para los programas de Medicare o Medicaid. “Uno puedo solicitarlos sin importar el estatus migratorio”, expresó Yoc Mazariego.

Clínicas comunitarias como Mary’s Center y La Clínica del Pueblo son dos puntos clave para la atención médica de los inmigrantes.

“DC cuenta con una alta tasa de cobertura médica. Estamos orgullosos de decir que el 95 por ciento de nuestra población tiene seguro, pero aún falta hacer más”, expresó la alcaldesa Muriel Bowser el miércoles 12 de octubre en el marco de la celebración de los 40 años de MOLA.

• Oficina del Alcalde para Asuntos Latinos

Establecida en 1976, como un puente entre la comunidad latina y la alcaldía, MOLA ha pasado por varias etapas. Hoy maneja un presupuesto de $3,2 millones y cuenta con un personal de 10 trabajadores. “Estamos sirviendo a más agencias latinas y abriéndonos mucho más con la comunidad”, indicó Reyes.

El miércoles MOLA celebró su aniversario con una ceremonia cultural en el Teatro Hispano GALA, que también cumple 40 años.

“Más que el aniversario cabe destacar el hecho de que el Gobierno local cuenta con una oficina dedicada a atender los asuntos de la comunidad latina, una iniciativa que no se ve en otras jurisdicciones”, comentó el cónsul de México, Juan Carlos Mendoza.

•Alto costo de la vivienda

Yoc Mazariego recomienda a sus amigos indocumentados que se muden a Washington, DC. “Pero la verdad es que muchos quisieran, pero no pueden por lo caro que resulta la vivienda aquí”, expresó el guatemalteco.

El inmigrante, quien permanece soltero, comparte un apartamento de dos cuartos con otros hispanos. “Entre todos pagamos $2.048 al mes y eso que esa es una mensualidad razonable. Hay otros lugares que cobran más”, expresó.

El rostro de DC ha ido cambiando. En menos de dos décadas —tras el auge del comercio, proyectos de revitalización y baja del crimen— la Ciudad ha crecido en más de 100 mil habitantes, atrayendo especialmente a jóvenes blancos profesionales que trabajan en oficinas.

El crecimiento deriva en una demanda de vivienda, que se traduce en costos más altos de alquiler.

“Hay áreas de DC que se están convirtiendo en zonas imposibles de vivir para nuestra comunidad”, . dijo Abel Núñez, director de la organización de ayuda al inmigranteCARECEN. “Estamos viendo un éxodo de los hispanos de los Wards (distritos) tradicionales hacia otros más alejados por el alto costo de alquiler”, expresó Núñez.

DC está dividido en 8 wards (distritos electorales). La comunidad latina ha prevalecido en el distrito 1, instalándose en áreas conocidas como el barrio latino, entre Mount Pleasant, Adams Morgan y Columbia Heights. También ha tenido presencia latina en el distrito 4, a lo largo de la calle 14.

“Sin embargo, ahora nuestra comunidad está mudándose al distrito 7 y distrito 8 (zonas golpeadas por la pobreza) en busca de vivienda más económica”, indicó Núñez.

Para aliviar el problema, la alcaldesa Bowser anunció el viernes 7 de octubre que invertirá $106,3 millones para la preservación de vivienda asequible para unos 2.600 residentes de la Ciudad.

El fondo cubrirá 19 proyectos con lo que se espera separar 1.200 unidades a precio por debajo del mercado.