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Tal como le pasó a Obama, Trump está teniendo problemas para deportar a algunos criminales extranjeros


Maria Sacchetti | The Washington Post | 4/12/2017, 3:47 p.m.
Tal como le pasó a Obama, Trump está teniendo problemas para deportar a algunos criminales extranjeros
Como presidente, Trump está enfrentando los mismos retos legales y diplomáticos que sus predecesores | Jabin Botsford | The Washington Post

Yintang Cao, un ciudadano de China que estuvo en la cárcel por vender imitaciones de bolsos de diseñador, fue liberado de su detención de inmigración la semana pasada, después de que los Estados Unidos no tuviera éxito obteniendo el permiso de China para deportarlo. Emil Al Seryani, un ciudadano de Jordania condenado por robo y tráfico de drogas, fue liberado el 7 de marzo luego de que los esfuerzos de deportación también fallaran.

La silenciosa vuelta a sus vidas en los Estados Unidos contradice una de las promesas insignes de la campaña de Donald Trump: deportar a criminales, aún cuando sus países no los quieran de regreso.

Mientras era candidato, Trump atacó a la administración de Obama y a la ex Secretaria de Estado, Hillary Clinton, por liberar a miles de criminales que hubiesen podido ser deportados si los Estados Unidos hubiesen impuesto sanciones a los países que no cooperaran.

"En el día uno, en mi primera hora como presidente, esas personas se van", dijo Trump el año pasado en Arizona.

Pero como presidente, Trump está enfrentando los mismos retos legales y diplomáticos que sus predecesores, incluyendo el dilema si poner en juego la seguridad nacional y los intereses económicos para que las naciones como China acepten a todos los deportados.

Un ex oficial de inmigración dijo que es irónico que Trump y quienes lo apoyan estén estancados por las mismas problemáticas que ellos insistían que iban a solventar rápidamente.

"Es muy difícil cuando existen países reacios a que estos individuos vuelvan", dijo John Sandweg, un abogado que durante la administración de Obama fue el Director del Servicio de Inmigración y Aduana, el cual maneja las deportaciones. "No estoy para nada sorprendido de ver que la administración de Trump tiene que soltar a las personas".

La Casa Blanca dijo que Trump está haciendo lo que puede, incluyendo haber firmado en enero una orden ejecutiva que ordena al Departamento de Estado y a la Seguridad Nacional a negar visas a países que no colaboren con las deportaciones.

"La pelota está de su lado", dijo Michael Short, portavoz de la Casa Blanca.

Pero el Departamento de Estado dijo que no ha actuado sobre esa parte de la orden ejecutiva.

Negar visas a otro país es "una herramienta poderosa que tenemos, no es algo que empezaríamos a hacer de manera tan apresurada", dijo Will Cocks, portavoz de la Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado. "Hay otras herramientas que podemos usar para hacer que los países emitan los documentos de viaje y acepten a sus ciudadanos de vuelta".

Washington sólo ha impuesto sanciones de visa en dos ocasiones, ya que prefieren negociar con los paíaes para persuadirlos de que acepten a los deportados. En 2001, la administración de Bush restringió visas a Guyana, quien luego aceptó recibir a los ciudadanos. El año pasado, negó visas a oficiales y familiares de oficales del gobierno de Gambia, una sanción que aún se mantiene.

La administración de Obama removió exitosamente decenas de miles de inmigrantes con récord criminal durante los ocho años en la Casa Blanca, pero también liberó a más de 86 mil criminales en los Estados Unidos desde el año fiscal 2013 al 2015. Luego de ser liberados, algunos cometieron crímenes violentos, cuyos reportes enfurecieron a los críticos de Obama en el Congreso.