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Judas, Caifás, Antipas, Pilato: los "villanos" de la Semana Santa


Varios fueron los personajes involucrados en la muerte de Cristo en la cruz. Aquí pasamos revista a los más importantes.

Michael Nissnick | 4/14/2017, 12:51 p.m.
Judas, Caifás, Antipas, Pilato: los "villanos" de la Semana Santa
El beso de Judas | Pintura de Giotto

José Caifás (su primer nombre no se menciona en la Biblia) llegó al Sumo Sacerdocio en el año 18 después de Cristo gracias a la influencia de su suegro Anás, quien a su vez había ocupado esa distinción años antes. En esa época el cargo estaba muy desprestigiado, pues era retirado y asignado arbitrariamente por las autoridades romanas entre las cuatro familias más adineradas de Jerusalén.

Caifás se entendía muy bien con los gobernantes romanos, lo que le garantizó unos largos dieciocho años como máxima autoridad sacerdotal de los judíos. Fue depuesto en el año 36 después de Cristo y se ignoran la fecha o circunstancias de su muerte.

Caifás aparece en la “Divina Comedia” de Dante. Por su rol decisivo en la muerte de Cristo, el poeta italiano condenó al Sumo Sacerdote a permanecer crucificado en el suelo por toda la eternidad en la fosa infernal destinadq a los hipócritas.

En 1990, los arqueólogos descubrieron una antigua cueva funeraria judía cerca de Jerusalén. En uno de los osarios ricamente decorados hallados en su interior, se encontraron los restos de seis individuos, entre ellos los de un hombre de casi sesenta años. En el osario estaba escrito en letras toscas el nombre: “José Ben Caifás”, por lo que las osamentas del sexagenario quizás sean las de nuestro personaje.

Herodes Antipas

La totalidad de la vida de Jesús transcurrió bajo la dinastía herodiana. Astutos gobernantes, grandes administradores y aliados incondicionales del poder romano, sus miembros desempeñaron diversos cargos de alto rango en Israel durante más de un siglo.

El más importante de ellos fue el rey Herodes el Grande, quien murió poco después del nacimiento de Jesús. El emperador romano decidió dividir su reino entre tres de los hijos del monarca, ninguno con el estatus de rey sino como etnarcas o tetrarcas (es decir, gobernadores de la cuarta parte de un reino): A uno de ellos, Herodes Antipas, se le otorgó la tetrarquía de Galilea, el territorio donde Jesús realizó la mayoría de su prédica y milagros.

Antipas gobernó su territorio durante más de cuarenta años, lo que da cuenta de su buena relación con Roma. Al igual que su famoso padre, fue un gran constructor. Entre sus obras destaca la fundación de la ciudad de Tiberíades (llamada así en honor al emperador Tiberio) junto al Mar de Galilea, hoy un importante centro veraniego del actual Israel.

Su vida sentimental le trajo muchos problemas. Estando casado con la hija del rey árabe Aretas IV, decidió dejar a su esposa para contraer matrimonio con su sobrina Herodías, quien a su vez también estaba casada con otro tío suyo. El antiguo suegro, enfurecido, le declaró la guerra a su ex yerno y lo derrotó en el campo de la batalla. Solo la intervención de Roma evitó que aquello derivara en una auténtica catástrofe.

Antipas es el Herodes más mencionado en los evangelios, pues fue el responsable de la muerte de Juan el Bautista, primo y precursor de Cristo, quien denunciaba a Herodes por el carácter ilegal de su matrimonio con Herodías. Asimismo, según el evangelista Lucas, Poncio Pilato le envió a Jesús el Viernes Santo para que lo juzgara. Antipas interrogó al nazareno, pero ante la negativa de éste a contestarle, el tetrarca se limitó a burlarse de él y devolvérselo a Pilato. Lucas afirma que este incidente fue el inicio de una buena amistad entre ambos gobernantes.