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Los Neo-Nazis están usando la moda en un intento de normalizarse, y la industria de la moda debe pronunciarse


Los polos blancos y los khakis eran un traje estratégico.

Robin Givhan | The Washington Post | 8/25/2017, 11:09 a.m.
Los Neo-Nazis están usando la moda en un intento de normalizarse, y la industria de la moda debe pronunciarse
Nacionalistas blancos en los terrenos de la Universidad de Virginia en Charlottesville. | Photo for The Washington Post by Evelyn Hockstein

La moda ha sido utilizada como arma, y la industria se ha quedado silenciada.

En los días posteriores desde que los nacionalistas blancos marcharon en Charlottesville y el Presidente Donald Trump aseguró que “personas muy buenas” caminaron junto a ellos, presidentes corporativos han publicado declaraciones de protesta y han huido de los comités de la Casa Blanca. Los artistas abandonaron el Comité Presidencial de Arte y Humanidades, y tres de los receptores de los Honores del Centro Kennedy dijeron que podrían saltarse la tradicional recepción pre-gala de la Casa Blanca, pidiendo al Presidente y a la Primera Dama su cancelación.

Los legisladoras han contradicho al Presidente por sus declaraciones, comediantes de los programas de la noche han hecho comentarios incisivos, y actores y atletas prominentes han expresado molestia.

Pero la industria de la moda ha dicho poco. .

El favorito de la Séptima Avenida, Instagram, ha estado dominado por publicidades, mercancía de otoño y fotos de vacaciones. Enterrado en las gloriosas fotografías de zapatos y carteras, pocos diseñadores publicaron declaraciones acerca del amor. Barneys New York utilizó una frase de Martin Luther King Jr. Las declaraciones de Diane von Furstenberg fueron unas frases de Nelson Mandela utilizadas por el ex Presidente Barack Obama.

Pero fueron extraños los estilistas o diseñadores como Jeffrey Banks y Kerby Jean-Raymond, que hayan mencionado los comentarios del Presidente o hayan hablado directamente del tema del nacionalismo blanco.

Notablemente, no hubo nada formal por parte de la principal organización comercial de la moda, el Consejo de Diseñadores de Moda de Estados Unidos (CFDA, por sus siglas en inglés).

“Nunca consideramos una declaración directa en respuesta al tema de Charlottesville”, escribió el presidente del CFDA, Steven Kolb, en un correo electrónico. “Continuamos nuestro compromiso con la responsabilidad civil y estaremos anunciando noticias en una campaña de la semana de la moda que empezamos a planear hace semanas… la cual tocará este tema”.

No todas las industrias tienen que hacer declaraciones públicas con cada evento noticioso que ocurra y pocos miembros del público se han estado preguntando: ¿Qué piensa Michael Kors de lo ocurrido en Charlottesville? ¿Qué tiene que decir J.Crew?

Aún así, la industria de la moda está anclada por grandes compañías públicas que tienen tanta influencia cultural como un atleta o un actor. Muchas marcas de moda han construido su negocio apalancados por el mítico Sueño Americano. La moda le debe una deuda especial a esas comunidades señaladas por los supremacistas blancos: los diseñadores normalmente toman inspiración artística de las comunidades de color. Algunos de los primeros comerciantes de la moda, y los mas influyentes comerciantes y editores han sido judíos. Y la industria se ha beneficiado en gran medida de la creatividad e ingenio de aquellos que se identifican como LGBT.

¿Por qué la moda no hablaría? Especialmente ahora que la moda se ha convertido en arma discreta de los blancos nacionalistas, los Neo-Nazis han usado la habilidad que tiene la moda para camuflar, distraer, alentar, reasegurar, atraer, y simplemente mentir.

En la multitud de imágenes de Charlottesville, los protestantes están adornados con franelas polo blancas y pantalones caqui. Otros usan jeans limpios, camisas de botones, shorts cargo. Usan jeans y suéteres de rallas que se ven como si hubiesen salido de la estantería de la tienda de Gap.