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¿Qué viene para la música latina después del verano de 'Despacito'?

El éxito ha sido promocionado como un cambiador de juego, pero ¿cómo va la industria mantener el ímpetu de la canción?
Alynda Segarra es la cantante principal de la banda Hurray For the Riff Raff.

Alynda Segarra es la cantante principal de la banda Hurray For the Riff Raff.

Prince Royce sonaba mareado. Su voz era rasposa, para nada parecida a la del vocalista de aire ligero que ha cantado dulces melodías de bachata durante la última década, convirtiéndose en una de las principales estrellas de la música latina. Pero tenía una buena razón para estar cansado: el artista de 28 años de edad acababa de terminar de grabar un video con Chris Brown en L.A., y en la noche iba a agarrar un avión a Chile para presentarse ante una multitud de fanáticos que apoyan su mas reciente disco, "Five", una mezcla en español entre la bachata y el R&B.

Royce se ha paseado por años en la industria musical en inglés y en español, algunas veces con canciones que se alejan del estilo dominicano que lo hizo un rompecorazones alrededor de Latinoamérica.

A pesar de que algunos de sus esfuerzos en el idioma inglés han sido mas exitosos que otros, él en conjunto con los artistas colombianos J. Balvin y Maluma, continuamente se mencionan como las estrellas latinas destinadas a posicionarse en el mercado estadounidense. La conversación acerca de cuál tiene el mayor atractivo multifacético se ha intensificado, con los fanáticos y expertos de la industria comparando las fortalezas de cada cantante y enfrentándolos como si fueran boxeadores. Y mucha de esa atención en el tema ha tenido que ver con una palabra que se ha apoderado del verano: “Despacito”.

En los círculos musicales, la historia de “Despacito” se ha repetido tantas veces que ya parece un cuento popular. Luis Fonsi y Daddy Yankee, dos artistas puertorriqueños establecidos, lanzaron una canción mezclando el reguetón y el pop, tan pegajosa que cuando Justin Bieber la escuchó en una discoteca en Colombia, inmediatamente pidió hacer una pista. Pronto ya existía un nuevo remix en el que Bieber cantaba en español por primera vez.

Una pizca de el Biebs probó ser el ingrediente que faltaba para que “Despacito” se volviera un fenómeno musical viral. La canción original de Daddy Yankee y Fons había resonado en Latinoamérica, pero el impulso de Bieber lanzó el remix a un nivel sin precedencia. La canción voló ha convertirse en la primera canción en el puesto No. 1 de los Billboard Hot 100 (la Cartelera de las 100 mas calientes) desde “La Macarena” en 1996. Reinó como la canción mas sonada de Spotify en la historia, y el video musical (que no incluye a Bieber) reventó los récords de YouTube cuando llegó a 3 billones de vistas.

Mientras “Despacito" rebotaba en el mundo del pop convencional, Balvin estaba colocando sus últimos toques a un reguetón sincopado en español llamado “Mi Gente”. Un mes después de su lanzamiento, pasó a “Despacito” para alcanzar el puesto No. 1 en la cartelera Top Global 50 de Spotify, donde se ha mantenido por las últimas 3 semanas.

El éxito de las dos canciones ha reavivado la promesa de la menguante influencia de la música latina en la estratósfera del pop convencional, al mismo tiempo que asoma nuevas oportunidades para artistas emergentes y aquellos que han estado en el juego por años, tal como Price Royce.

“La reglas son las mismas: Trabaja en buena música que conecte con las personas. Pero se siente que hay un nuevo interés importante en la music latina, y las personas están buscando y Googleando, y las compañías musicales están buscando canciones que tengan un poco más de sabor latino”, dijo Royce.

Los más emocionados ven a “Despacito” y “Mi Gente” como el comienzo de una nueva era latina - de la cual se ha hablado muy poco en la pasada década. A pesar de que han ocurrido transiciones latinas a través de la historia (el sonido de los Estefans en Miami a finales de los 80 y la locura del mambo en los 50), el auge de principios de los 2000 sobresale especialmente, ya que convirtió a artistas como Shakira, Jennifer López, Enrique Iglesias y Ricky Martin en estrellas internacionales.

Pero mientras Shakira y Martin perfeccionaron una serie de canciones pop en inglés para entrar en el mercado estadounidense, los artistas que están en el centro de atención en estos momentos lo hicieron un poco distinto. Daddy Yankee, Fonsi y Balvin inyectaron el español directamente en el corazón del pop convencional, una propuesta que insiste en que si la música es buena el idioma no importa.

“Creo que ahora todo el mundo tiene que tener la mente abierta a sonidos diferentes”, dijo Balvin. “Si no sabes como hablar inglés, ¿cómo vas a hacer música en inglés para llegarle a una persona?. Yo vine con mi español y la No. 1 está en español. Eso es lo que “Mi Gente” tiene de especial… estoy creando una nuevo testimonio con esto. Es posible, está toda en español”.


Los artistas de hoy en día tienen otra ventaja grande: la tecnología de streaming. Nadie ha visto el progreso digital de la industria latina tan cerca como Rocío Guerrero, la cabeza de Cultura, Presentaciones y Editoriales Latinos en Spotify, quien dice que el streaming le ha dado a los latinos números innegables que han probado su popularidad y demanda por parte de los medios convencionales.

“Yo de verdad creo que los amantes de la música latina siempre han estado ahí y siempre lo estarán. La diferencia es que ahora hay una manera de medirlo, ya sea en vistas de YouTube o reproducciones en Spotify”, dijo.

Walter Kolm, antiguo presidente de Universal Music Latino/Machete y gerente actual de pesos pesados latinos, incluyendo Carlos Vives y Maluma, explicó que en la era actual, la tecnología ha globalizado la música y ha hecho que “la audiencia decida lo que quieren ver y escuchar”.

“La compañías musicales y las marcas están buscando e incluyendo artistas latinos en sus presupuestos globales y campañas de mercadeo, y es también un llamado a los medios alrededor del mundo para que estén mas informados acerca de la música y comunidad latina”, dijo Kolm.

Pero la pregunta sigue siendo cómo mantener el impulso alrededor del crecimiento de la música latina. Pocas personas saben cuál es la próxima movida de artistas como Fonsi y Daddy Yankee, quienes tienen ahorita la tarea casi-imposible de ver cómo repiten el éxito histórico. Esa puede ser una difícil tarea para Fonsi, quien es conocido por ser cantante de baladas; una larga reproducción de canciones de amor en español podría ser prueba de qué tan mente abierta pueden ser los fanáticos en inglés que quieren conocerlo mas allá de “Despacito”.

El éxito de "Despacito" y "Mi Gente" también ha sido comparado con otras apariciones en los medios masivos y oportunidades de visibilidad, explicó Jack Rico, el presentador del podcast de cultura pop latina, Highly Relevant. Él indica que “Despacito”, con todos sus galardones y récords, fue dejada por fuera de las nominaciones de los Video Music Awards (Premios MTV). Rico dice que los momentos como estés son críticos para la representación de la música latina.

"Necesitamos la ayuda de personas como las de MTV para generar la aceptación de la gente”, dijo. “Si los medios adoptan el lenguaje y artistas particulares y dicen “Esto les va a encantar”, vamos a estar de acuerdo. Pero esto no puede ser acerca de una sola persona que sea el embajador cultural. Esto tiene que abordarse de manera general”, dijo.

La iteración actual de este auge latino ha sido también bastante específica en cuanto a quién beneficia. Los artistas masculinos que hacen música con un estilo de reguetón-pop tienen un camino hacia el éxito, pero eso no es necesariamente el caso de aquellos que no entran dentro del modelo de “Despacito”. Las artistas hispano hablantes están ausentes en la conversación de la transición, la cual tampoco involucra a otros géneros del mundo musical latino.

Isabelia Herrera, la editora musical de la página Web cultural Remezcla, destaca que la idea de la “música latina” es en sí problemática, ya que es un amplio paraguas que combina docenas de géneros y países. El hecho de que todos los ojos estén sobre el reguetón-pop no ayuda a otros géneros que no están tan en tendencia actualmente.

"Creo que este momento pop que está teniendo el reguetón probablemente va a continuar y va a ser muy exitoso. Si ves las carteleras latinas, tienen la mejor actuación”, dijo Herrera. “Pero si hablamos acerca de la música regional mexicana, o la salsa, estoy dudosa. Realmente no sé qué va a pasar con lo que no entre dentro de la construcción de lo que las personas de afuera piensan acerca de lo que es la música latina.


Para algunos artistas, la urgencia es impulsar una representación mas amplia y matizada de lo que está explotando en los medios masivos. El mes pasado, Alynda Segarra de la banda Hurray para el Riff Raff presentó y curó el Festival Nosotros, un concierto de dos días que mostró música latina y activismo en la ciudad de Nueva York. Zegarra organizó el evento del año pasado como una manera de ampliar las definiciones de la escena latina alternativa que ha estado floreciendo en la última década y de apoyar a la comunidad latina en un momento en el que la retórica anti inmigración está prevaleciendo en la política.

Segarra produce un estilo específico que mezcla blues con rock estadounidense. Gigantes convencionales como “Despacito” parecen distantes, conectados únicamente por un ligero hilo cultural. Pero la atención sobre la música latina ofrece una oportunidad para generar una mayor representación de la diversidad de identidades latinas.

“Simplemente necesitamos mas, y mayor representación que sea multifacética”, dijo Segarra. “No deberíamos estar satisfecho con una sola cosa. Hacemos mucha mas música y mas arte, y somos una gente tan diversa. El hecho de que estemos todos agrupados es muy loco porque somos de tantas partes distintas del mundo. Esa es una de las grandes cosas que queríamos hacer en el Festival Nosotros: decir, ‘Aquí está la música electrónica latina, aquí está el funk, aquí está el hip-hop’. Tenemos que seguir empujando”.

Roberto Carlos Lange, que interpreta bajo el nombre de Helado Negro.

Chona Kasinger

Roberto Carlos Lange, que interpreta bajo el nombre de Helado Negro.

En el Festival Nosotros, Roberto Carlos Lange, quien se presentó como Helado Negro, deleitó a las audiencias con sus mezclas de canciones electro-pop que incluían odas a la latinidad, como “Joven, Latino y Orgulloso” y “Es Mi Piel Morena”. Para Lange, su música siempre ha sido acerca de capturar sus propios momentos internos, pero reconoce que los artistas que ofrecen una perspectiva distinta de la música e identidad latina tienen que jugar un papel activo en la expansión de la representación.

“Los locales podrían verme a mi y a mis compañeros y decir ‘Ustedes atraen bastantes personas, quizás deberíamos contratar a este otro chico moreno que está haciendo cosas diferentes’ “, dijo.

Segarra dice que a pesar del trabajo que se necesita hacer, se siente esperanzada con que los artistas latinos continuarán ganando representación. Entre el momento popular de “Despacito” y la creciente escena alternativa, está optimista acerca del camino que tienen enfrente los artistas latinos.

“Esto no es lo que yo viví de niña - hay muchas mas personas que quieren ser autenticas, que quieren ser radicales y que no quieren desaparecer”, dijo. “Me da vitalidad y es muy emocionante”.