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Mitzy Ledezma y su esposo Antonio Ledezma en la sede del Washington Post

Mitzy Ledezma y su esposo Antonio Ledezma en la sede del Washington Post

Editores (E): Ahora con Leopoldo Lopez y Enrique Capriles inhabilitados. ¿Hay alguna otra figura que pueda representar y arreglar las divisiones existentes en la oposición?

Antonio Ledezma (AL): Yo creo que lo primero que debemos ver es como logramos salir de este régimen y procurar una transición en Venezuela. Y que esa transición recupere al país de la crisis muy profunda que se vive. Nosotros revivimos a Simon Bolivar y lo ponemos de presidente, y él solo no resuelve la crisis del país. Si algo nos ha hecho daño es el tema del presidencialismo. El tema de los héroes, de los falsos mesías. Yo creo que para esta coyuntura se necesita un liderazgo colectivo con un plan muy concreto, que tenga mucha fuerza moral. Un liderazgo que pueda pedir mas sacrificio de lo que ya el pueblo ha hecho, porque bastante que ha sufrido este pueblo.

Leopoldo está preso, es un rehén de la dictadura, y también está inhabilitado como Capriles, tiene sentencia firme.

E: Pero se puede visitar a Leopoldo, ¿no?

Aunque preso, uno siempre se las ingenia para recibir visitas. Las visitas nos las limitan. Siempre habrá opciones electorales en la oposición. A diferencia del chavismo que dependen de Chavez. Las campañas de ellos siguen siendo en base al difunto. En la oposición hay un liderazgo muy variado. Por ejemplo cuando votamos por los diputados, mucha gente no tenía idea de quienes eran los candidatos, la gente votó por la unidad por el deseo de producir un cambio. Lo primero que hay que luchar es por un sistema electoral que permita que el voto sea efectivo, que se cumpla el principio de un ciudadano por un voto, con un sistema transparente que no lo hay en estos momentos en Venezuela. Con un sistema electoral eficiente vamos a una elección y la podríamos ganar como la ganamos en el 2015 aun con todo el abuso, porque fue una lucha contra todo el estado venezolano, contra la chequera de PDVSA, contra los subsidios que manipula el gobierno, contra el miedo que desarrolla el gobierno persiguiendo a los sectores de oposición. Para mí eso de la candidatura más bien puede ser un factor de perturbación entre nosotros si nos fijamos en eso.

E: Entonces ¿Ud si cree que hay esa salida a través del grupo de Lima o alguna negociación con mediadores internacionales?

L: Si, pero han confundido los términos porque el gobierno lo que ha hecho es ganar tiempo. Ahí nos decía el Embajador de Chile en Venezuela “bueno allá en Chile, los militares también apoyaban a Pinochet”, si, le respondí yo, pero los militares chilenos no eran narcotraficantes, se les podía acusar por cualquier otra cosa, torturas, corrupción, presos políticos, aquella figura de los pinocheques. Pero es que en Venezuela la elite militar esta coludida con el narcotráfico. Por ejemplo el Ministro de Relaciones Interiores según declaraciones de Willed Makled que está preso allá en Venezuela por narcotráfico, era su operador dentro de la Fuerza Armada Nacional. A ese señor lo ascendieron a General en Jefe y ahí en el expediente hay pruebas que Makled sacaba de la rampa presidencial en el aeropuerto de Maiquetia aviones cargados de cocaína.

E: ¿Está la MUD fracturada más por la última elección, cuando varios gobernadores se juramentaron ante la ANC?

Para la mí la MUD es un capítulo cerrado, lo que pasa es que hay factores que se agarran la representación de la unidad. A mí me da mucho dolor, me duele muchísimo porque yo fui procreador de la MUD y la tuve como cuando uno tiene en sus manos a un hijo. El gobierno logró sus objetivos que se propuso con ese falso dialogo en República Dominicana: Provocar conflictos dentro de la unidad. Sabían que la única herramienta de defensa era la unidad. Y lograron dividirnos. Porque teníamos capacidad de decidir quién iba a dialogar. Por ejemplo, quien se iba a imaginar a Mandela dialogando con De Klerck (Sudafrica) y luego De Klerk siendo Vice Presidente de Mandela. Pero dialogaron y se sentaron frente a frente, como dialogaron los chilenos en la concertación, o dialogaron en la última dictadura de Brasil, pero fue una operación ganar-ganar. Cada quien iba con un objetivo. La oposición no ha sacado una sola ventaja del dialogo. Dividieron a la oposición y descartaron el referéndum revocatorio que significaba la salida electoral.

Por ejemplo, yo no acepto que nos comparen con la FARC. Los que nos dicen que hagamos lo mismo que las FARC en Colombia, que el debate con el gobierno fue de muchos años. Nosotros no somos las FARC, no secuestramos, no somos narcotraficantes, no somos delincuentes. Somos un movimiento pacifista que ha propuesto salidas electorales, y que mas prueba que haber propuesto un referendo revocatorio. El gobierno nos lo arrebató. Porque permitimos a unos mediadores que no eran sino factores comprometidos con el gobierno. Zapatero y los presidentes que el mismo gobierno escogió. Si ud va a un dialogo serio y cierto, ud escoge unos moderadores de mutuo acuerdo, no impuestos como hizo el gobierno con Zapatero, Samper y Torrijos, etc. Ese dialogo implosionó a la unidad, el gobierno ganó tiempo. Ya pasó el 2016 y 2017 en medio de la crisis más espantosa en el hemisferio donde estamos ubicados nosotros. La gente pasa hambre.

E: Ud ha hablado con representantes de gobiernos, presidentes, embajadores. ¿Hay voluntad entre los gobiernos para presionar a Maduro? Pareciera que no.

AL: En Venezuela hay más presos políticos que en Cuba. Yo me liberé y la idea es hacer esta lucha en el exterior. Primero Venezuela es un país secuestrado por una narco tiranía. Un régimen que controla los poderes públicos. No hay independencia.

E. ¿Qué pueden hacer los gobiernos?

AL: Presionar para que se de esa transición. Cómo se hizo en Toronto con el grupo de Lima.

E: Pero parece que no están dispuestos hacer nada.

Bueno entonces seguirá siendo un país secuestrado por un gobierno que se apoya en los fusiles, y veremos como dijo Napoleon, a Maduro sentado sobre la bayoneta. Acaban de militarizar a nuestra empresa petrolera.

E: ¿Debería EEUU cerrar los negocios de petróleo con Venezuela?

AL: No. Una cosa son los negocios con Venezuela porque ya ni petróleo vamos a tener que vender. Cada día hay menos producción, menos inversión extranjera. Cada día se deterioran las refinerías.

E: ¿deberían sancionar a PDVSA?

AL: No. Una cosa son las sanciones a Venezuela y otra a individuos. El gobierno quiere manipular cuando dice que las sanciones son contra las misiones, contra el pueblo. De que ha servido este control de cambio cuando hoy vemos una moneda que no vale nada. Tenemos control de precio y es la inflación más alta. Son malas políticas del gobierno. Las sanciones son pertinentes a las personalidades involucradas con la corrupción, contra el crimen de lesa humanidad, contra el narcotráfico.

E: ¿Ud se radica en Colombia?

AL: No, estoy por ahora en España, pero aún no he definido donde me quedaré. Buscaremos un sitio donde sea más flexible trabajar con los venezolanos en el exilio y con un status que me permita salir al exterior. Por ejemplo, vine a Washington a reunirme con el Secretario de la OEA.

E: Ud es el primer preso político electo que se escapa. ¿Sin un disparo?

AL: Yo insisto que no me escapé, me libero. Me la jugué. Yo solo tuve una sola audiencia. Se corren muchos riesgos. Mil días sin juicio. Entonces decidí después que me sacaron por un video que hice desde mi casa el 31 de julio donde hago una serie de denuncias. Me sacaron de mi casa a empujones a la cárcel de Ramo Verde. Después maneje una información que me llegó que eso podía repetirse por mi posición con respecto al dialogo en Santo Domingo. Y tomé entonces la decisión de correr ese riesgo. Fueron más de 1200 kms que recorrí.

E: ¿en el maletero?

AL: NO, ni disfrazado tampoco.

Hubo un caso en el puente, cuando una Sra. me reconoció y un guardia escuchó y me dijo que siguiera, que pasara.

E: ¿Podría venir un golpe de Estado?

AL: Ya Maduro representa un golpe de estado permanente. Lo que puede pasar es que por tanto golpear al pueblo, este se llene de ira y explote o sino un derrumbe total del país. Lo que hace Maduro con el alto mando militar, que quita y pone a su antojo a los generales, o lo que hace con el Poder Electoral, con el TSJ. Ahí hay un golpe de estado continuado de Maduro.

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Antonio Ledezma y Martin Baron, Editor Ejecutivo del Washington Post

Ahora el peligro es la decepción del pueblo del liderazgo alterno. El reflejo que damos con las contradicciones (cambiando de opinión todos los días) en la oposición es malo. Por ejemplo: Planteábamos que antes de ir a cualquier dialogo había que ponerse de acuerdo en nuestras propias contradicciones. 1. Hay dirigentes en ese grupo del dialogo que insisten que el 19 de octubre no hubo fraude, nosotros sostenemos que si hubo fraude y lo podemos demostrar. 2. Hay dirigentes que impulsaron a sus copartidarios a reconocer a la Asamblea Nacional Constituyente, nosotros consideramos que más bien teníamos un gran respaldo dentro y fuera de Venezuela donde por primera vez se ha conseguido un respaldo contundente internacional respaldado al pueblo desconociendo a esa Asamblea Nacional Constituyente que es inconstitucional y fraudulenta. 3. Su pregunta sobre las sanciones. Una cosa es decir no sanciones al pueblo y otra cosa es las sanciones a individualidades que nosotros si apoyamos. Pero según diplomáticos han confirmado que hay sectores de la oposición que buscaban que se detuvieran las sanciones. Esas son contradicciones que tenemos que resolver. También es peligroso cuando vemos como el gobierno se burló de El Vaticano. Eso es muy malo. El dialogo es un patrimonio de la humanidad. La participación de Ex presidentes que evidentemente están negociando y ahora el tema de tres cancilleres que, por cierto no representan al grupo de Lima. Hay discrepancias en el Grupo de Lima sobre ir a este dialogo. Como lo dijo el propio canciller de Peru, que si él fuera venezolano, él no fuese a ese dialogo. Ahora más que nunca van a ser necesarias esas instancias internacionales.

E: Murieron más de 100 personas

AL interrumpe: 130 en cuatro meses (entre abril y julio de este 2017)

E: 130 personas y al final no fue suficiente para lograr el objetivo. ¿La oposición debería seguir llamando a los venezolanos a la calle si no está unida la oposición? Es sumamente trágico pensar en todas esas personas que murieron pensando en un objetivo político y no lograron nada!

AL: Considero tu pregunta sumamente importante y me obliga a responder con la mayor franqueza y haciendo también un ejercicio de recuento histórico. La Primavera Árabe la desencadena la muerte de una sola persona, un tunecino que se prendió fuego. Estaba siendo atropellado con violencia. Era un individuo que representaba la economía informal. Ese evento desató la Primavera Árabe. En Venezuela no solo hay estos 130 muertos que mancharon las calles de sangre en Caracas, Barquisimeto, San Cristóbal, y tantos otros pueblos. Es la cantidad de gente que muere diariamente. Hay un caso que siempre recordaré porque sucedió en el mismo tiempo de mi escape. Un señor llamado Adrian Guacarán conocido por haberle cantado al Papa Juan Pablo II la canción El Peregrino. Guacarán acaba de morir por falta de asistencia médica. El mismo colocaba en las redes solicitando ayuda porque necesitaba diálisis y su familia no tenía recursos. Y él porque es conocido, pero así como él, mueren otros de hambre a diario. Morir de hambre en un país petrolero. Es una traición a la lucha de los estudiantes, a la Sra que se paró frente a una tanqueta, o a los ancianos que se lanzaron al rio Guaire que no es precisamente un rio limpio en Caracas, o al muchacho desnudo con una biblia en la mano enfrentándose a las tanquetas, o a aquel violinista que tocaba su instrumento dentro de una nube de gas lacrimógeno. Son protestas simbólicas y nosotros cambiamos la calle que era una lucha gallarda, decorosa, de la sociedad venezolana por un camino oscuro de elecciones que puso en evidencia que privaron intereses grupales en vez del interés nacional de liberar a Venezuela.

Debemos crear un espacio que no sea circunscrito solo a los partidos políticos sino a toda la sociedad venezolana: gremios, sindicatos, estudiantes, intelectuales. La oposición que sigue llena de contradicciones, no es la oposición que representa la lucha del pueblo. Por ejemplo el joven Guanipa, que ganó la Gobernación del Zulia con una amplia ventaja. No pudieron contra él. Le fueron rebanando como un salami los votos y con todo y eso ganó. Y cuando le exigieron que se juramentara ante la ANC dijo “No me Juramento” Pero resulta que después otros se juramentaron y otro candidato de la oposición va y se inscribe para la nueva elección por la ausencia de Guanipa, y en las elecciones municipales fueron otros candidatos de la oposición a inscribirse a sabiendas que tenían que juramentarse ante la ANC. Son temas que tienen que ver con la lucha moral del pueblo.

Esas movilizaciones no sucedieron porque yo, o Capriles o Leopoldo las convocaron. Son movilizaciones que llamamos de emoción, de la esperanza, de la fe. Aquella marcha de septiembre que se habla de más de 700 mil personas. Le pedían a la gente que fuera vestida de blanco, fueron vestidos de blanco, que fueran de 8 a 2 de la tarde y así lo hicieron. La esperanza que íbamos a salir del régimen via revocatorio, y cuando se le frustra al pueblo de eso se vivió una gran depresión, luego se revivió el pueblo cuando las marchas del mes de abril y vino otra depresión cuando después del 30 de julio cuando el gobierno hace el fraude y se convoca a elecciones regionales.

Ver lo que vi en Cúcuta fue muy doloroso. Le decía a Mitsy (su esposa) que dolor ver como esos maratones de gente, como una gran procesión de personas cruzaban la frontera. El Presidente de Colombia Juan Manuel Santos me dijo que 30 mil personas pasan por la frontera a diario. De esos 30 mil se quedan miles.

Estamos hablando de 30 millones de personas secuestradas por un gobierno. Ahora, yo no creo que se va a dejar morir a un pueblo por inanición, no nos vamos a resignar a dejar morir al país. Tenemos que hacer algo y en eso invocamos la solidaridad de la comunidad internacional.