Quantcast
El Tiempo Latino
4:25 p.m. | 59° 10/18/2018

D.C. y otras ciudades santuario desafían las amenazas de Trump


Trump ordenó a la Seguridad Nacional que examinara las opciones para restringir los fondos federales a las ciudades que protegen a los inmigrantes

Aaron C. Davis, Peter Jamison and Fenit Nirappil | The Washington Post | 1/26/2017, 10:40 a.m.
D.C. y otras ciudades santuario desafían las amenazas de Trump
Líderes religiosos y personas que apoyan los derechos de los inmigrantes protestan frente a la Casa Blanca para condenar la acción del presidente Trump de deshacer las políticas regionales que previenen que los cuerpos policiales pregunten sobre el estatus migratorio. | Oliver Contreras | The Washington Post

Las autoridades de Washington, Distrito de Columbia (D.C.), advirtieron que la capital de la nación podría perder millones o incluso miles de millones en asistencia federal anualmente después de que el presidente Donald Trump firmara una orden vagamente redactada para acabar con las comunidades que se resisten a la deportación de inmigrantes ilegales.

En sus declaraciones en el Departamento de Seguridad Nacional el pasado miércoles, Trump señaló a las ciudades santuario, como Washington, Chicago y Los Ángeles, que causan “daño inconmensurable” a la seguridad nacional al negarse a ayudar al gobierno federal a identificar y deportar a los residentes indocumentados.

Trump ordenó a la Seguridad Nacional que examinara las opciones para restringir “los fondos federales, a excepción de lo ordenado por la ley”, a las ciudades santuario, palabras que desconcertaron a los funcionarios electos y a los abogados municipales de todo el país.

Los funcionarios encargados del presupuesto del Distrito de Columbia dijeron que el uso de la palabra “fondos” podría incluir una amplia gama de asistencia federal a la ciudad, incluyendo incluso $2.500 millones en contribuciones anuales de Medicaid - o aproximadamente 20% del gasto anual total de la ciudad.

“Este es un asunto federal, y la administración no debería estar echándoselo a las ciudades”, dijo el demócrata Phil Mendelson, presidente del Consejo Municipal de DC, quien manifestó su preocupación por la evaluación inicial que hicieron los funcionarios del presupuesto de la ciudad.

“Me parece ofensivo que las personas que no pueden arreglar la política federal de inmigración están tratando de imponer la responsabilidad a las autoridades locales”, dijo Mendelson y rechazó especular sobre cómo la ciudad procederá para luchar contra las órdenes del presidente Trump.

Durante una rueda de prensa el pasado miércoles, la alcaldesa Muriel Bowser, dijo que el distrito seguiría siendo una ciudad santuario, pese a que el impacto en la ciudad permanecía completamente incierto.

“Nuestra ciudad y nuestros valores no cambiaron el día de las elecciones”, dijo Bowser. “Ser una ciudad santuario significa que no somos un agente del gobierno federal… Esto significa que nuestra policía puede concentrarse en servir a los residentes de D.C., protegiéndolos y sirviéndoles, sin importar su estatus migratorio”.

El Distrito está entre muchas ciudades fuertemente demócratas que han acogido el sello de santuario, pero uno de los pocos en la región. Otras comunidades, incluyendo el condado de Montgomery, Maryland y Baltimore, se posaron sobre una cuidadosa línea el miércoles pasado, tratando de no clasificarse como jurisdicciones estrictamente santuario, aun cuando son ampliamente consideradas como tales.

Maryland ha cooperado con las políticas federales sobre la detención de inmigrantes indocumentados desde 2015, cuando el gobernador republicano Larry Hogan, revirtió la política de incumplimiento de su predecesor demócrata, Martin O'Malley.

En Montgomery, las autoridades dijeron que la información sobre arresto y detención del condado va al estado y que toda la información estatal es accesada por las autoridades federales.

Sin embargo, su ejecutivo del condado, Isiah Leggett, reafirmó la política del condado de cooperación mínima con las agencias federales de inmigración y dijo que él enérgicamente contendría cualquier intento de cortar fondos federales.