Quantcast
El Tiempo Latino
12:40 a.m. | 48° 1/24/2018

Un problema en aumento: los adultos mayores que quieren estar solos


Judith Graham | Kaiser Health News | 7/5/2017, 5:26 p.m.
Un problema en aumento: los adultos mayores que quieren estar solos
Las personas mayores ven sus hogares como santuarios, y no quieren que los extraños invadan su privacidad. | PEXELS.COM

Como muchos otros ancianos, este hombre mayor estaba orgulloso de vivir solo y no quería depender de nadie.

"Los adultos mayores están muy preocupados por su independencia, y se preocupan de que este podría ser el primer paso para quitárselas", dijo la doctora Leslie Kernisan, geriatra de San Francisco y creador del sitio web Better Health While Aging.

Otras razones de la negativa: las personas mayores ven sus hogares como santuarios, y no quieren que los extraños invadan su privacidad. Ellos piensan que han estado recuperándose bien y tienen expectativas poco realistas de lo que conllevará la recuperación luego del hospital.

O hay circunstancias en casa -quizás acumulación de cosas, quizás negligencia física- que un adulto mayor no quiere que alguien vea. O el conocimiento del paciente está comprometido y no entiende sus necesidades o limitaciones. O el costo es una preocupación.

Robert Rosati, vicepresidente de investigación y calidad de Visiting Nurse Association Health Group, el mayor proveedor de atención médica domiciliaria privada de Nueva Jersey, dijo que alrededor del 6% de las personas mayores que han aceptado recibir atención médica en su organización después de una hospitalización terminan rechazando servicios.

A menudo, una falla en la comunicación es la responsable. A los pacientes no se les ha dicho, en términos claros y concretos, qué servicios serían proporcionados, por quién, por cuánto tiempo, cuánto costaría y cuál sería el beneficio esperado. Por lo tanto, no entienden en qué se están metiendo, lo cual provoca resistencia, dijo Rosati.

Kathy Bowles, directora del Center for Home Care Policy & Research en el Visiting Nurse Service de Nueva York, sugiere una forma clara y positiva de transmitir esta información. Por ejemplo: "Una enfermera revisará sus medicamentos y se asegurará de que estén todos en orden. Evaluará si necesita terapia física para ayudarle a recuperar su fuerza. Y le enseñará a usted y a sus familiares cómo cuidar de usted una vez que la atención en el hogar haya terminado”.

"Mucha resistencia surge del orgullo", dijo Bowles, también profesor de excelencia en enfermería de la Universidad de Pensilvania. "La conversación tiene que cambiar de ‘mira, creemos que realmente necesitas ayuda’, a ‘queremos ayudarte a que cuides de ti mismo’".

Destacar que un médico ha recomendado la atención de salud en el hogar también puede ser útil. "Según mi experiencia, si un médico dice: ‘me gustaría que una enfermera lo visitara y comprobara que se siente mejor’, la gente es bastante sensible", dijo Kernisan.

En lugar de discutir con un adulto mayor que dice "no quiero ninguna ayuda", trate de hacer un seguimiento preguntando "dime más. ¿qué te preocupa?", sugirió Kernisan. "La gente realmente quiere sentirse escuchada y validada, no sermoneada".

Esto no es para sugerir que persuadir a un adulto mayor de aceptar ayuda no deseada es fácil. No lo es.

El año pasado, el padre de Winstel tenía un dispositivo médico implantado en su columna vertebral para aliviar el dolor de la estenosis espinal, un procedimiento ambulatorio. Una vez más, rechazó la ayuda postoperatoria.