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Primera cena de Trump en D.C. como presidente: un bistec sobrecocinado de 54 dólares, con ketchup


Tom Sietsema | The Washington Post | 3/2/2017, 8:32 a.m.
Primera cena de Trump en D.C. como presidente: un bistec sobrecocinado de 54 dólares, con ketchup
Un bistec con hueso en BLT Prime, donde Donald Trump comió durante el fin de semana. | Dixie D. Vereen para The Washington Post

El pasado sábado en la noche, Donald Trump comió por primera vez como presidente en un restaurante de Washington, D.C. Era una oportunidad para el presidente número 45 de probar la comida de la ciudad que ha sido aclamada como referente en cuanto a restaurantes, para mostrar un poco de cariño a la industria y poder construir un puente con la ciudad que ha llamado un “pantano”.

En cambio, tomó el camino predecible, aventurándose menos de una milla de la Casa Blanca al hotel de 263 cuartos que lleva su nombre. Ahí cenó con miembros de su familia y políticos en el BLT Prime de David Burke, donde pidió (bostecen todos juntos) un bistec. Benny Johnson, escritor del Independent Journal Review - y con la fortuna de que le dieron el dato de la parada presidencial para comer- reportó desde una mesa alejada que entre las entradas para compartir estaba el coctel de camarones jumbo.

También: Trump ordenó un bistec de solomo que comió de su forma preferida, bien cocida y con ketchup (salsa de tomate), como si el plato viniera acompañado de un vasito de sorber para niños. (Inserten un momento de silencio por la vaca, el condimento y lo que la mayoría de los chefs llamarían un matrimonio forzado. En realidad siento lo mismo acerca de maquillar el sabor de un bistec curado de 54 dólares que lo que siento por aquellos hombres que utilizan gorras de beisbol bajo techo: no lo hagas. Y lástima por el líder de la nueva cocina, el chef Brian Drosenos, que tuvo que lidiar con el VIP mayor en su primera semana de trabajo.

¿De verdad, Sr. Presidente? ¿En un mercado en el que los residentes pueden prácticamente apuntar cualquier punto del mapa y conseguir un lugar cerca que sirva su tipo de comida? ¿En una ciudad en la que los mejores restaurantes Griegos, Indios y, por cierto, Americanos del país están a la misma distancia de su puerta que el restaurante de carne en el Hotel Internacional Trump? (No es como si el presidente tuviera que esperar en tráfico).

BLT Prime, ubicado en un balcón con una amplia vista al lobby del hotel, es bastante recomendado. Los bistec del lugar, curados y envejecidos en una bodega cubiertos con sal del Himalaya y brillando por la mantequilla, son buenas opciones para comer; y quien le guste el lenguado Dover Sole, este es uno de los mejores lugares de la ciudad para disfrutar de esta delicadez importada.

La espléndida atención es notable, incluso para no-billonarios. No sorprende que Trump haya sido fotografiado entregando efectivo a un miembro del servicio a su salida. BLT Prime es el tipo de lugar en el que la atención extra genera atención extra.

Nadie hubiese esperado que Trump fuera a comer a, por decir algo, uno de los restaurantes cosmopolitas como el del célebre chef José Andrés, a quien está demandando por salirse de un contrato para abrir un local en el hotel Trump. La noticia de Trump entrando a Jaleo, Oyamel o al futurista Minibar hubiese sido una sorpresa de proporciones Oscarianas. Pero Trump ya está familiarizado con el BLT Prime ya que había comido ahí antes de convertirse en comandante en jefe. Al hacer la reservación en su propio hotel, demostró que una vez más se inclina a tocar su propia bocina, pregonando su propia marca.