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INFLUYENTE: ¿No hay mal que por bien no venga?


La retórica política anti-inmigrante del Presidente Trump está creando una conciencia de unidad en sectores usualmente enfrentados.

John Rodriguez - Senior Political Analyst | 3/19/2017, 6 a.m.
INFLUYENTE: ¿No hay mal que por bien no venga?

Históricamente ha existido una discordia entre los intereses de los empleadores y las necesidades de los empleados. Los sindicatos luchan por mejores salarios, beneficios y condiciones laborales mientras que los dueños de negocios buscan mantener sus costos bajos e ingresos altos.

Esto ha sido uno de los obstáculos de la reforma migratoria en los Estados Unidos. Los intereses opuestos entre empleadores y sindicatos en las industrias que dependen del inmigrante, además de regulaciones que limitan protecciones para el trabajador, han estancado el progreso de dicha reforma.

Ahora tenemos un nuevo clima político que es anti-inmigrante y que se ha enfocado hacia las comunidades latinas y musulmanas. Como reacción ha surgido es una conciencia que busca disolver los desacuerdos en la industria de restaurantes. Sindicatos en el área de servicios y empresarios se han unido para la proteger lo que ellos consideran son valores americanos fundamentales. La iniciativa se llama "Restaurantes Santuarios." Estos lugares se han desarrollado para enfrentar la retórica de Trump con el objetivo de ofrecer protección y espacios seguros para los inmigrantes.

La misión del proyecto Restaurante Santuario delinea que “Los trabajadores, los propietarios y los consumidores del restaurante respetarán la dignidad, derechos humanos, y contribuciones a nuestra industria y a nuestra nación de inmigrantes; los refugiados; y las personas de todos los géneros, creencias, razas, capacidades y orientación sexual. No toleraremos bajo ninguna circunstancia el sexismo, el racismo y la xenofobia. Creemos que hay un lugar en la mesa para todos.” Sanctuary Restaurants es un proyecto conjunto del Centro para Oportunidades en Restaurantes (o ROC por sus siglas en inglés) y Presente.org con la participación de miles de trabajadores, comensales y aliados en todo el país. (Sanctuary Restaurants no es una designación legal. El proyecto ofrece “apoyo y recursos a trabajadores, restaurantes y consumidores para ayudar a crear un mundo inclusivo y equitativo.”)

Para conocer más a fondo esta nueva idea, busqué a dueños de restaurantes apoyando esta iniciativa. ¿Por qué este cambio en la relación empleador-empleado? ¿Por qué están los dueños de restaurantes tan motivados a participar? ¿Qué significa para ellos crear un restaurante santuario?

Hable con dueños de restaurantes participantes aquí en DC, las ciudades de Boston, Nueva York, y California. Mi primer contacto fue con un influyente propietario de una cadena de restaurantes muy reconocida en el DMV. Me pidió mantener su anonimato, no porque él tengan miedo, sino porque quiere asegurarse de que sus empleados estén protegidos.

Dice que la razón por la cual apoya al movimiento de Restaurantes Santuario es más que nada un gesto simbólico. No hay una autoridad o una designación de santuario que se le pueda proporcionar legalmente a un dueño de negocio. Pero, a su ver, es algo que puede crear un espacio para el diálogo.

La dueña de Mellow Mushroom Pooja Mehta afirma "mi hermano y yo somos los propietarios y también somos hijos de inmigrantes. Tenemos muchas responsabilidades y una de ellas es mantener condiciones seguras para nuestros empleados. Eso incluye espacios donde no se tolera el racismo de ningún tipo." Además de mostrar solidaridad con sus trabajadores, les ofrecen talleres para que conozcan sus derechos como inmigrantes. Hasta la fecha hay diez restaurantes en DC que apoyan este movimiento y el interés sigue creciendo.