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Estudiantes inmigrantes de DC piden a la Alcaldesa Bowser que los escuche

Tras la oleada de deportaciones, según la organización Many Languages One Voice, estudiantes de al menos siete escuelas secundarias del Distrito no se sienten seguros en sus aulas de clases.
PROTESTA. Según Brenda Pérez de MLOV, la Alcaldesa Bowser no ha recibido a grupo de estudiantes inmigrantes de DC.

PROTESTA. Según Brenda Pérez de MLOV, la Alcaldesa Bowser no ha recibido a grupo de estudiantes inmigrantes de DC. Photo by Ricardo Sánchez-Silva.

Un grupo de estudiantes representantes de la organización Many Languages One Voice (MLOV), se hizo presente frente a la Casa Blanca este 1 de mayo para apoyar a los inmigrantes, mientras que exigieron públicamente que los directores de algunas de sus escuelas no les apliquen faltas injustificadas por no asistir a clases ese día.

Una pancarta muy particular, con la imagen de una funcionaria pública se levantaba sobre las cabezas de miles de inmigrantes que alzaron sus voces contra las deportaciones bajo la administración del Presidente Donald Trump, sin embargo, el personaje no era republicano. Se trataba de una figura de cartón con el rostro de la Alcaldesa del Distrito de Columbia, Muriel Bowser, junto a otro aviso que la mostraba en una reunión con el Presidente de los Estados Unidos.

La organización

Many Languages One Voice (MLOV) es una organización fundada en 2004 por un grupo de jóvenes que querían promover la Ley de Acceso Lingüístico, aprobada ese mismo año. El texto legal establece que cualquier escuela o institución pública del Distrito de Columbia debe brindar acceso a la información que proveen en el idioma originario de la persona que asista a la misma.

La idea de la creación de este grupo era ejercer presión para que la ley se cumpliera, pero según indican sus miembros, se viola constantemente y no hay ninguna sanción para el ente que cometa la falta. Los estudiantes que conforman MLOV son parte del sistema de educación pública de DC y representan a siete escuelas secundarias y dos Charter Schools.

Debido a las deportaciones masivas, la organización también busca proteger a sus miembros y familiares, para evitar que sean víctimas de actos discriminatorios y abusos por parte de policías o agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE).

Las peticiones

Brenda Pérez, estudiante de Ingeniería Civil en la Universidad del Distrito de Columbia y miembro de la Mesa Directiva de MLOV, afirmó que “en general los estudiantes, quieren que ‘la migra’ no se acerque para nada a las escuelas públicas ni a sus alrededores”. Tal como lo hicieron los Alcaldes en Nueva York y Los Ángeles, quieren que no exista forma de que agentes del ICE puedan ingresar a una institución educativa en DC, pues a pesar de ser ciudad santuario en la actualidad, con una orden judicial, tal acción es posible.

“Hemos estado escuchando que en otras partes del país han agarrado a padres de estudiantes en las paradas del autobús. Los jóvenes quieren evitar que eso pase. Nosotros nos preocupamos por los chicos, porque si no se sienten seguros, no van a querer ir a la escuela”, comentó la dirigente.

Pérez aseguró que quieren realizar un encuentro con la Alcaldesa y que escuche las voces de los inmigrantes, pues ella dice que hasta ahora se ha negado a reunirse con representantes de la organización. “Hemos intentado decirle que no nos sentimos seguros y cuáles son las acciones que puede tomar en DC, que se proclama una ciudad santuario, pero desde noviembre no hemos escuchado nada de ella. Nos ha cancelado sin justificación”, dijo.

La versión oficial

En respuesta a las quejas de MLOV, El Tiempo Latino consultó a Kevin Harris, Director de Comunicaciones de la Alcaldesa Bowser, quien afirmó que “la Oficina de la Alcaldesa para Asuntos Latinos (MOLA) coordina y participa en una amplia gama de actividades para asegurar que las comunidades inmigrantes sean informadas de sus derechos y el apoyo que tienen de la administración Bowser. Más que simples palabras, la Alcaldesa Bowser ha tomado medidas que demuestran su compromiso con este tema a través de programas como el Immigrant Justice Legal Services Grant, que proporciona servicios y recursos específicos a la población inmigrante de DC”.

“Si el propósito de la marcha del 1 de mayo fue hacer frente a las políticas de inmigración del Presidente Trump, entonces no hay una aliada más fuerte que la Alcaldesa Bowser”, dijo Harris. Fuentes del despacho de la Alcaldesa también indicaron que la funcionaria se encuentra abierta a reunirse con organizaciones de la comunidad, pero deben cumplir con el proceso de solicitud en línea. Asimismo, indicaron que anteriormente ya se han realizado reuniones con la organización MLOV.

Bowser ha manifestado su apoyo a los inmigrantes públicamente y a pesar de que no hay causa aparente para que la funcionaria se niegue a reunirse, en noviembre del año pasado Brenda y un grupo de jóvenes de su organización interrumpieron una junta de la Alcaldesa en la Biblioteca Pública de Mt. Pleasant. “Le pedimos que saliera y nos escuchara, yo misma la confronté”, comentó Pérez, sin embargo la respuesta de la funcionaria habría sido parca al contestarles que ya DC era una ciudad santuario.

La Alcaldesa de DC anunció en marzo la extensión del financiamiento de Servicios Jurídicos de Inmigrantes a diez organizaciones en el Distrito de Columbia, a las que aportaría fondos para programas que ayuden a la defensa legal de inmigrantes. “Sabemos que nuestra ciudad es más segura y más fuerte cuando todos los residentes conocen y entienden sus derechos federales y constitucionales y estas diez organizaciones ayudarán a difundir el mensaje a la población inmigrante de DC que nuestra ciudad tiene su respaldo”, dijo la Alcaldesa Muriel Bowser mediante un comunicado.

Bowser y Trump

“Sabemos que Trump es antiinmigrante y sentimos que Bowser ha priorizado más tener reuniones con él, que con su comunidad. De todo este tiempo que le hemos pedido que se reúna con nosotros, creo que ella ya ha tenido como cinco encuentros con el Presidente”, aseguró Pérez.

Dentro de los avances que reconoce la organización, está la propuesta de una enmienda a la ley que impulsaron en 2004, que propone multas a las instituciones que no la cumplan. Las reuniones con el Concejo de la Ciudad han sido positivas, pero el proceso ha demorado, pues desde 2015 esperan que se discuta para su posible aprobación.