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De costa a costa, el veto migratorio revisado de Trump enfrenta desafíos legales en los tribunales


La Corte de Apelaciones de Richmond, Virginia, celebra su primera audiencia este lunes sobre la orden ejecutiva del presidente.

Ann E. Marimow | The Washington Post | 5/8/2017, 12:32 p.m.
De costa a costa, el veto migratorio revisado de Trump enfrenta desafíos legales en los tribunales
El presidente Trump ha sugerido publicar de nuevo el primer veto migratorio y luchar por ello en los tribunales. | Jabin Botsford/The Washington Post

La nueva orden eliminó a Irak de la lista de países excluidos y no tocó a los portadores de green card o de residencia permanente ni a quienes tengan visado válidos, como lo había hecho la primera orden.

En Richmond, los abogados del gobierno pedirán a la corte que limite su revisión al lenguaje de la orden. El decreto no menciona la religión, y la administración dice que está diseñada para dar a los funcionarios tiempo para evaluar los procedimientos de selección existentes para las entradas de países que el Congreso y el gobierno de Obama identificaron anteriormente como áreas de "preocupación".

El Departamento de Justicia dijo en declaraciones a los tribunales que la confianza del tribunal inferior en las declaraciones hechas por el entonces candidato Trump durante la campaña “no tiene precedentes”: “El tribunal debería haber estado centrado en actos oficiales, no en motivaciones subjetivas percibidas”.

Los funcionarios policiales de 13 estados, incluyendo Texas, Arizona y Florida, respaldaron a la administración en declaraciones judiciales, instando al Cuarto Circuito a no interferir con "un área de autoridad ejecutiva más fuerte" y argumentando que los ciudadanos extranjeros no tienen un derecho constitucional a entrar a Estados Unidos.

La demanda en Maryland fue llevada por organizaciones e individuos, incluyendo ciudadanos musulmanes de Estados Unidos y musulmanes portadores de green cards que están tratando de reunirse con familiares que serían afectados por el decreto. Están siendo representados por el Centro Nacional de Derecho Migratorio y la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).

Permitir que la política siga adelante perjudica a los demandantes individuales “por prolongar la separación de sus seres queridos, la mayoría de los cuales permanecen en condiciones peligrosas en el extranjero”, según sus abogados, encabezados por el abogado de ACLU, Omar Jadwat.

Los opositores argumentan que la orden de viaje del presidente viola específicamente la cláusula de la Primera Enmienda que prohíbe al gobierno favorecer o condenar una religión en particular.

“El mensaje anti-musulmán que se expresa en la orden los señala con un estigma particular porque son inmigrantes musulmanes", dijo el ACLU.

Diversas organizaciones que representan a compañías de tecnología en Massachusetts, directores de museos de arte, líderes religiosos y sindicatos presentaron denuncias contra la política del gobierno.

Más de 40 ex funcionarios de seguridad nacional, de política exterior y de inteligencia, incluyendo a las ex secretarios de Estado Madeleine Albright y John Kerry, también firmaron una breve declaración diciendo que el veto migratorio es equivocado y socavaría la seguridad estadounidense agregando a la narrativa que Estados Unidos está en guerra con el Islam. La orden "perjudicará las relaciones con las comunidades musulmanas en las que los profesionales de la aplicación de la ley confían para hacer frente a la amenaza del terrorismo".

La seguridad nacional no está en peligro, dijeron los ex funcionarios, porque los viajeros ya están sometidos a una vigorosa investigación antes de que se expidan los visados.

Una coalición de unos 50 profesores de derecho constitucional se unieron a un escrito separado insistiendo en que las observaciones del presidente deben ser consideradas. Incluso si el tribunal se inclina hacia el lado del presidente cuando se trata de la inmigración y la seguridad nacional, los profesores dijeron, "es difícil imaginar un caso más claro de acción gubernamental motivada por animosidad hacia una sola religión".

Los abogados en contra del veto migratorio hicieron paralelismos con el caso de la Corte Suprema de 1944 Korematsu versus Estados Unidos e instaron a la prudencia. En ese caso, el tribunal se puso del lado del gobierno, cuyas preocupaciones de seguridad nacional ordenaron mantener internados a los estadounidenses descendientes de japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.

El profesor de derecho de la Universidad de Texas, Stephen Vladeck, quien firmó un escrito que desafía la primera intento del veto migratorio, dijo que la lección de Korematsu es que "incluso, si no especialmente, cuando el gobierno afirma que una política discriminatoria se justifica por preocupaciones amorfas de seguridad nacional, los tribunales deben tratar estas afirmaciones con gran escepticismo".

(Traducción El Tiempo Latino/El Planeta Media)