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Expertos debaten sobre ciudades santuario


Abogados, jefes policiales y funcionarios del gobierno hablan sobre estas jurisdicciones que protegen a inmigrantes

Miguel Guilarte | 5/25/2017, 10:05 a.m.
Expertos debaten sobre ciudades santuario
PANELISTAS De izq. a der.: Karen T. Grisez, Michele Waslin, Paromita Shaw, Betsy Cavendish, Thomas Manger, Chad Mizelle, Tracy Short y Michael Neifach durante el foro sobre ciudades santuario realizado el viernes 19 de mayo de 2017 en el National Press Club de Washington, DC. | Miguel Guilarte | El Tiempo Latino

Un grupo de abogados expertos en inmigración y funcionarios policiales y gubernamentales participaron el viernes 19 de mayo en el foro “Sanctuary Cities: Legitimate Law Enforcement Policy or Rogue Action?” organizado por la American Bar Association, para debatir sobre las competencias de autoridades locales y nacionales sobre las ciudades santuario.

Entre los panelistas estuvieron Tracy Short, Asesor Legal de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), J. Thomas Manger, Jefe de la Policía del Condado de Montgomery y Chad R. Mizelle, Consejero del Procurador General Adjunto del Departamento de Justicia.

Otros panelistas fueron Betsy Cavendish, Consejera General de la Alcaldesa del Distrito de Columbia, Muriel Bowser, Michele Waslin, Investigadora y Analista del American Immigration Council, Paromita Shah, Directora Asociada del National Immigration Project y Michael Neifach, ex asesor de ICE.

Moderado por Karen T. Grisez, en el foro los panelistas fijaron sus posiciones sobre las ciudades santuario, en el contexto del actual clima migratorio, derivado de las órdenes ejecutivas y políticas del Presidente Donald Trump, quien prometió en su campaña deportar a los indocumentados y eliminar fondos federales a las ciudades que los protejen.

“Contrariamente a lo que muchos creen, las pólizas de las ciudades santuario no son hechas para proteger a quienes cometen delitos. Las ciudades santuario sí cooperan con las autoridades policiales o de inmigración para identificar a presuntos criminales”, dijo Michele Waslin, quien por 20 años ha conducido investigaciones sobre el tema migratorio y ha colaborado con quienes promueven una reforma migratoria efectiva.

“Si mi casa se está quemando o la están robando y el único testigo es una persona que no tiene documentos en regla, yo voy a estar feliz de que esa persona llame a los bomberos o a la policía”, ejemplificó Waslin sobre la ayuda que puede prestar un miembro de una determinada comunidad independientemente de su estatus migratorio.

Los panelistas también exploraron cómo varían las políticas de ciudades santuario entre las diferentes jurisdicciones; el impacto en la policía local; las potenciales represalias contra las ciudades santuario, incluyendo la pérdida de fondos federales y la constitucionalidad de la cooperación voluntaria u obligada con las autoridades federales de inmigración y si las ciudades santuario en última instancia crean comunidades más seguras y más prósperas.

A su turno, Betsy Cavendish, reafirmó las políticas del Distrito de Columbia en cuanto a las ciudades santuario.

“DC es una ciudad, un condado y un estado”, dijo Cavendish al iniciar su intervención.

“Ser una ciudad santuario es una manera de hacer más seguro y fuerte al Distrito de Columbia y nosotros sabemos que la gente se siente más segura cuando todos pueden reportar un crimen”, agregó. “La Policía Metropolitana no pide documentos a nuestros residentes para conocer su estatus migratorio al menos que estén envueltos en un caso criminal”, afirmó la asesora, ratificando las políticas del gobierno que encabeza Muriel Bowser.

Washington, DC, ha sido una ciudad pro inmigrante por muchos años y este año destina $500 mil de su presupuesto para financiar a organizaciones comunitarias, privadas, sin fines de lucro, asociaciones y firmas de abogados que presten servicios legales a los inmigrantes, legales o no, que residen en el Distrito de Columbia, confirmando a la capital como una ciudad santuario, que protege generosamente a los indocumentados.