Quantcast
El Tiempo Latino
9:18 a.m. | 42° 12/12/2017

El niño que se ríe de sus límites


Nació con apenas 2.5 libras de peso y 36 días antes de lo esperado. Este niño prematuro crece en una venta callejera rodeado de cariño, cuidado y atenciones.

Francisco Campos | elsalvador.com | 10/7/2017, 7:58 p.m.
El niño que se ríe de sus límites
Amor y cuidados. La atención de Fabricio en medio de la pobreza ha sido la clave para su primer año de vida, en noviembre cumplira un año de haber llegado al mundo 40 días antes de lo esperado. | EDH/ Francisco Campos / Foto Por Francisco Campos

Karla esperaba dar a luz el 20 de diciembre, como le había anunciado el médico, pero dio a luz 36 días antes.

Fabricio, su hijo, nació el ocho de noviembre de 2016 en el Hospital Nacional de la Mujer. Aquel día, Karla tuvo un mal presentimiento: el niño podía morir. Pero eso no ocurrió. Tras nacer, las enfermeras lo trasladaron a una incubadora. El pronóstico de los médicos fue reservado. Cuatro días después, Karla pudo llevárselo a cada: pesaba 2.5 libras y necesitaba mucho cuidado. Tanto que, además de ser amamantado por su madre, debía tomar leche especial para ganar peso.

Karla Marcela Calderón Jovel, de 23 años, es madre soltera. Fabricio David Calderón Jovel, su hijo, cumplirá un año en noviembre.

Ella es parte de una familia de vendedoras. Todas han criado a sus hijos mientras venden en la esquina de “Salandra”, en la Cuarta Avenida Norte y Primera Calle Oriente en el Centro de San Salvador.

La ayuda de la abuela Fabiola, madre de Karla, y de números tíos y primos, ha hecho que Fabricio haya tenido un primer año de vida lleno de cariño y cuidados; por lo que ha superado rápidamente su estado de niño prematuro.

El bebé que nació en la semana 33 de gestación, pesa ahora 17 libras. Su madre asegura que pocas veces se ha enfermado de catarro o calentura y ahora se muestra muy contenta y orgullosa de él: “Me gusta su sonrisa y su carita graciosa, además de su entusiasmo para entretenerse jugando”.

El pequeño duerme tranquilo con tan solo un mes de nacido.

elsalvador.com

El pequeño duerme tranquilo con tan solo un mes de nacido.

Karla trabaja en la venta de su madre para que a su hijo no le falte comida. Ahora, Fabricio consume cereales, además de la lecha materna de la que tiene que alimentarse por lo menos un año y medio, según recomiendan los médicos.

Karla está segura de que Fabricio es el niño más bello del mundo; pues como dijo José Martí: “Hay un solo niño bello en el mundo y cada madre lo tiene”.

Seguimos el desarrollo de Fabricio tomando una fotografía con un celular cada mes y ahora se las presentamos, estas imágenes muestran que, más allá de juguetes y ropa, los niños necesitan una buena alimentación, amor y dedicación para crecer sanos y felices.


Lea el articulo en elsalvador.com