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DACA cambió mi vida y le estoy demandando a la administración de Trump que la salve


Soy un "soñador". Y estoy luchando por nuestros derechos.

MartíN Batalla Vidal | Especial para The Washington Post | 9/9/2017, 6:35 p.m.
DACA cambió mi vida y le estoy demandando a la administración de Trump que la salve
PROTESTA. Manifestantes enfrente de la Casa Blanca el martes 5 de septiembre de 2017 instantes antes de realizar una marcha de protesta por la eliminación del DACA que anunció esa mañana el Gobierno de Donald Trump. | Miguel Guilarte | El Tiempo Latino

Soy un “soñador”. Esta semana, la administración de Trump actuó para eliminar la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), el programa que transformó mi vida y la vida de cientos como yo. Pero no me voy a dar por vencido, voy a demandar. Este presidente puede pensar que puede darnos una patada y sacarnos, pero este es nuestro país también, y no nos vamos a ir a ninguna parte.

Llegué a la Ciudad de Nueva York con mi familia en 1990, cuando estaba apenas empezando la escuela. Nací en Morelos, México, pero Nueva York es mi ciudad de origen. No tengo memoria del país en donde nací.

Mi mamá crío a cuatro varones por si sola, trabajando largos día en una fábrica, y como mesonera en las noches. Sacrificó todo para que mis hermanos y yo pudiéramos tener éxito. Mi mamá siempre me dijo que trabajara duro y sacara buenas notas - eso fue lo que hice. Me gustaba traer a casa mi reporte de notas y hacerla sentir orgullosa. Me gustaba la escuela, especialmente los estudios sociales y las clases de inglés. Quería leer libros de todas partes para aprender acerca de las diversidades de nuestro mundo, la riqueza de las culturas y los miles de lenguajes diferente que se hablan.

No fue hasta la escuela secundaria que descubrí que era indocumentado. En 2008, me estaba preparando para convertirme en el primer graduado de secundaria en mi familia y estaba empezando a pensar acerca de la universidad. Entonces mi mamá me sentó y me lo dijo. Lo que una vez había parecido un mundo lleno de oportunidades, se encogió dramáticamente. Sin un número de Seguridad Social, no era elegible para ayuda financiera o para la mayoría de las becas. Incluso las universidades del estado eran simplemente muy costosas para mi familia sin ninguna asistencia econímica.

No quise decirle a mucha gente que era indocumentado. Incluso en una ciudad de inmigrantes como Nueva York, puedes sentirte vulnerable. Pero estaba determinado a ir a la universidad. Luego de graduarme, empecé a trabajar para ahorrar dinero para la inscripción. Trabajé cuanto pude y ahorré lo que mas pude.

Aún cuando la administración del Presidente Barack Obama anunció DACA en 2012, me tomó un tiempo antes de sentirme cómodo aplicando. Tenía miedo de presentarme y compartir mi información personal con el departamento de gobierno y que nos deportaran. Pero finalmente logré el coraje y apliqué en 2014.

Fui aprobado para DACA en febrero de 2015 y saqué un permiso de trabajo de tres años. Estuve aliviado y esperanzado. DACA cambiaría mi vida, permitiéndome trabajar, ganar un mejor salario e ir a la universidad. Pero luego, ese mismo mes, recibí noticias terribles.

La administración de Obama había publicado un nuevo lineamiento para DACA, aumentando la duración de los permisos de trabajos de dos a tres años, pero el estado de Texas y otros 25 estados liderados por Republicanos demandaron al gobierno federal a bloquear la política.