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Madre e hija se reúnen tras 16 años


La joven futbolista hondureña Larissa Paz cuenta su vida al lado de tíos y abuelos en Punta Ocote y el reencuentro con su madre Norma Galeano en EE.UU

Gabriela López | Especial para El Tiempo Latino | 9/14/2017, 11:23 a.m.
Madre e hija se reúnen tras 16 años
REENCUENTRO. Larissa Paz (izq.) el día que llegó de Honduras y se reencontró el aeropuerto con su madre Norma Galeano (der.). Las acompañan su padrastro Juan Flores y su hermano Pedro Flores. | Foto familiar

CAPITANA. Larissa Paz recibe el trofeo que ganó La Selecta femenil como subcampeón de la Liga Femenina de Herndon.

Pedro Sorto para ETL

CAPITANA. Larissa Paz recibe el trofeo que ganó La Selecta femenil como subcampeón de la Liga Femenina de Herndon.

que se fueran de la cancha. Pero su deseo de jugar no le permitió moverse de esa banca y al poco tiempo una jugadora salió lesionada y fue cuando Larissa logró entrar, bastaron unos minutos para que ella anotara el gol del empate y se ganara la confianza del equipo.

En su país natal, Larissa se graduó de maestra y trabajó por un año dando clases en una escuela rural cerca de su comunidad, luego ingresó a la universidad y logró sacar el primer año en pedagogía, antes de viajar a los EE.UU. “Era una escuela de bajos recursos, fue una satisfacción grande servir cada día a los niños que necesitaban aprender. Compartir con la niñez de mi país no tiene precio y más con la de escasos recursos”.

La joven catracha, actualmente trabaja limpiando ventanas en edificios de asilos y estudia inglés por

Larissa con la tía Yapa

Foto familiar

Larissa con la tía Yapa

las tardes, pues sueña con poder trabajar en una escuela local y poder continuar su carrera universitaria.

“Trabajo en la limpieza de ventanas, son edificios grandes, cada uno tiene 38 ó 40 apartamentos, las mujeres quitamos, limpiamos y colocamos de nuevo las ventanas por adentro, y los hombres las limpian por afuera”, expresó.

Hoy Larissa vive feliz junto a su mamá, padrastro y dos nuevos hermanos, Pedro de 13 años y Charly de 5 meses, en Alexandria, Virginia. Su hermano Denis con el que creció, vive en Houston, Texas, con otros familiares, mientras su joya más preciada, sus dulces abuelitos, siguen su vida en Honduras y los lleva siempre en el corazón.