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Rosario, Mayra y Raúl


Un encuentro, una identidad

Lylian Peraza | Edición de Marian Stuvesant | ESPECIAL PARA EL TIEMPO LATINO | 9/20/2017, 3:17 p.m.
Rosario, Mayra y Raúl
Los asistentes a la 39a Gala Anual del Instituto del Congreso Hispano Caucus en Washington, DC, ven a Hillary Clinton hablar. | Photo by Melina Mara, The Washington Post

Hoy, me siento, más latina que nunca, estamos en pleno mes de la hispanidad, y en el marco de esta celebración iniciaremos este viaje de 10 encuentros casuales. Una columna donde lo nuestro será exaltado y donde letra a letra nos sentiremos cada vez más orgullosos de nuestra cultura de nuestras raíces y con una gran responsabilidad de influir positivamente en la cultura que nos acogió como inmigrantes.

Durante 10 días, iremos conociendo varios personajes empezamos con la señora Mayra una abuelita de Nicaragua, Rosario nacida en USA, de padres Mexicanos, Raúl el nieto mayor de Mayra, de 12 años y gringo, de las generaciones en donde ya el inglés le es más cómodo que el español.

-Señora ¿todo bien?

-¿Habla español?

-Sí, hablo español,

-Ay mijita muchas gracias, que linda, Dios te cuide,

-Amén, gracias. Es que me recordó a mi abuelita.

-¿Me llamo Rosario y tú?

-Mayra, a sus órdenes. ¿Necesita ayuda?

-No, estoy bien solo triste es que mi hermana está de cumpleaños y me da tristeza no estar con ella.

-Con eso me dijo todo, ¿es usted latina verdad?

-Sí, soy de Nicaragua, este es mi nieto Raúl.

-Mucho gusto… Raúl.

-Hola, ¿qué edad tienes?

-Tengo 12.

-Y tú, mijita, ¿de dónde eres?

-Yo de México señora. Mire vamos a comernos un helado, los invito, ¿quieres Raúl?, ¿tienen tiempo? así celebramos a su tía y le mandan una foto por whatsapp y yo celebro a mi papá que esta de cumpleaños también pero lejos de aquí.

Helados de colores perfectos, mesas impecables ambientan la conversación que parece apenas comenzar.

-Cuéntame Rosario, ¿qué haces por aquí?

-Mis papás se vinieron cuando yo aún no nacía para buscar mejores oportunidades y poder mandarle dinero a mi abuelo que estaba enfermo en nuestro país, y me tocó nacer aquí ¿y usted?

-A mí me trajo mi hija, para que la ayude con el niño pequeño, tú sabes cómo es: ella y su esposo tienen que trabajar de sol a sol y no hay quien cuide a las criaturas.

-Señora Mayra, ¿le puedo preguntar algo? ¿Qué será que nos hace poder conectarnos con unas cuantas palabras? ¡Siento que la conozco de siempre!

-Mija esto mismo, este “no sé qué” que nos hace poder sentirnos familia a dos minutos de habernos visto por primera vez… ¿No crees tú?

-- For me water please…

-- I’ll have a chocolate icecream with sprinkles on top.

-- I’m fine thanks..

-Raúl, ¿así son tus amigos en el colegio? ¿Así de conversadores como nosotras?

-Los que hablan español sí, ellos casi siempre cuentan o me enseñan videos de sus primos en el celular. Tengo un amigo, Mike, que no tiene ni siquiera un hermano, siempre quiere venir a mi casa dice que le encanta la comida y jugamos todos los video juegos… sobre todo dice que le gustan las comidas familiares en donde hasta contamos chistes, ya está aprendiendo español.

-Yo, trato de apoyar a mis hijas, tengo 4, 2 aquí y 2 en Houston, pero trato de visitarlas a todas y la cocina es el mejor regalo que les puedo dar…una comidita de la casa nos transporta a Nicaragua. Al principio fue difícil… me trajo mi hija mayor hace 15 años, primero aprender inglés, hablo poquito pero mis nietos me ayudan y se ríen mucho de mí (con una risa me lo comenta y Raúl se carcajea)